Se intensifica y extiende el brote de ébola en África, y crece la preocupación. Ahora, un estadounidense de la zona ha dado positivo en esta enfermedad viral.
Los funcionarios de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades informaron sobre el caso del estadounidense este fin de semana, diciendo que se trata de un médico que trabaja para un grupo misionero en la República Democrática del Congo (RDC). El médico fue llevado en avión a Alemania para su tratamiento. Son 500 ahora los casos sospechados, y más de 100 las muertes que se sospecha tienen relación con el brote, según la Organización Mundial de la Salud.
“La incertidumbre sobre la cantidad de infectados y la extensión de la propagación es importante”, dijo Anne Ancia en representación de la OMS en rueda de prensa el martes.
De la nada
Los informes de que había un cluster de enfermos sin explicación en RDC aparecieron a comienzos de mayo. El 15 de mayo los funcionarios de la RDC confirmaron oficialmente el brote que para entonces ya había aumentado a unos 250 casos sospechados. Para el 16 de mayo la OMS declaró la emergencia en salud pública de interés internacional a causa del brote, primera declaración de este tipo por parte de la OMS, sin haber buscado asesoramiento de un comité de expertos externos.
La mayoría de los casos sospechosos o confirmados se detectaron en RDC, pero ha habido dos casos importados que se identificaron en Uganda, país limítrofe. Los primeros casos conocidos ocurrieron en Bunia, capital de la provincia de Ituri en RDC, pero no se sabe con claridad si representan el origen del brote. Al 19 de mayo solo se han confirmado aproximadamente 30 casos.
Hay varias especies de virus relacionados que causan la enfermedad de ébola. Este brote en particular tiene su causa en el virus Bundibugyo, que rara vez se ve. Lo que importa aquí es que no hay vacunas ni tratamientos que se hayan aprobado para el Bundibugyo, aunque la atención médica temprana puede reducir el riesgo de muerte.
Aunque los funcionarios de los CDC no han revelado la identidad del estadounidense que se contagió. El grupo de misión médica Serge confirmó el lunes que era uno de sus miembros, Peter Stafford, que se hallaba atendiendo pacientes en Bunia cuando ocurrió el brote. El fin de semana presentó síntomas, y el domingo dio positivo en el virus.
Otros dos médicos del grupo, incluyendo a la esposa de Stafford, Rebekah, potencialmente han estado expuestos al virus pero hasta ahora no tuvieron síntomas, según Serge. Stafford fue evacuado a un centro especializado en Alemania para recibir tratamiento. Se espera que se evacúe a seis personas más para monitorearlas o recibir tratamiento, dijo Satish K. Pillai de los CDC el lunes.
Lo que vendrá
Aunque el ébola está entre los últimos de la lista de los posibles riesgos de pandemia (a menos que haya una desafortunada mutación que permita que se contagie fácilmente de persona a persona), puede causar enfermedad y muertes en cifras elevadas. El brote de ébola más importante hasta hoy enfermó a unas 30.000 personas y se cobró la vida de más de 11.000 en el oeste de África, entre 2014 y 2016.
Debido al rápido avance de este brote reciente y la falta de intervenciones estándar disponibles, resulta imperativo contener su propagación antes de que se salga de control. Los funcionarios de la OMS consideran usar Ervebo, vacuna aprobada para el virus de ébola de Zaire, pero es probable que para lograr una provisión adecuada haya que esperar al menos dos meses.
Mientras tanto los CDC han actuado para aumentar la revisación de salud pública de pasajeros que llegan a EE.UU. desde RDC, Uganda y Sudán del sur, imponiendo restricciones de ingreso a quienes no tienen pasaporte estadounidense y hayan estado en esas áreas en los últimos 21 días.