Seguir Martín Nicolás Parolari
Un nuevo círculo de radio detectado por astrónomos y ciudadanos científicos ha desconcertado a los investigadores. Con dos anillos entrelazados y un diámetro cercano al millón de años luz, este objeto cósmico —el más distante de su tipo— podría ser la huella luminosa de un estallido ancestral que agitó el universo primitivo.
Las concentraciones de CO₂, metano y óxido nitroso han alcanzado un punto de no retorno, según la OMM. Detrás de los números récord hay un fenómeno más profundo: los océanos y los bosques ya no logran absorber el carbono como antes, y el aire que respiramos está alterando el futuro del planeta.
Durante años fue una leyenda arqueológica: un pueblo de humanos diminutos que habitó una isla perdida en Indonesia. Hoy sabemos que el Homo floresiensis fue real, que caminó entre volcanes hace 60.000 años y que su mente —aunque pequeña— bastó para fabricar herramientas y desafiar todo lo que creíamos sobre nosotros mismos.
Lo creímos todo: que eran helados, simples y distantes. Pero un nuevo modelo planetario ha cambiado el relato. Urano y Neptuno podrían tener más roca que hielo, y eso lo cambia todo. Medio siglo de teorías tambalea frente a dos mundos que siguen siendo un misterio.
Parecía el fin de una era: los SSD reinaban y los discos duros eran fósiles digitales. Pero la inteligencia artificial cambió las reglas. Entre terabytes, modelos y centros de datos, Seagate y Western Digital volvieron a brillar. La revolución más moderna del planeta se apoya, irónicamente, en una tecnología del siglo pasado.
Durante décadas creímos que el cosmos se expandía con una precisión inmutable. Pero algo en sus pulsaciones parece haberse alterado. Nuevos datos del instrumento DESI revelan que la energía oscura podría estar variando con el tiempo, como si el Universo respirara de forma diferente a lo que pensábamos.
Con su vuelo número 11, SpaceX cerró la historia de la Starship V2 con una maniobra imposible. El propulsor Super Heavy se frenó con tal precisión que pareció suspenderse en el aire, antes de caer sobre el golfo de México. Lo siguiente será una nueva nave, más alta y lista para llegar a la órbita.
En pleno corazón del país, una fábrica de BMW ha logrado una hazaña que combina ciencia y poesía: encender fuego con agua. Sus hornos industriales, alimentados por hidrógeno, liberan solo vapor. Es el primer paso hacia una industria que no contamina, donde el calor se genera sin culpa y la energía vuelve a ser pura.
Un coloso gaseoso nueve veces más grande que la Tierra, pero con una densidad casi imposible. TOI-4507 b, descubierto a 578 años luz, desconcierta a los astrónomos por su órbita inclinada y su estructura “inflada”. Ahora, el telescopio James Webb se prepara para mirar más de cerca al planeta que no debería existir.
Antes de los egipcios, griegos o fenicios, existió una sociedad pionera que marcó los cimientos de la humanidad: los sumerios. Con avances que transformaron la forma en que entendemos el mundo, su historia sigue fascinando a generaciones.
El lago Mezzano parecía un paisaje inmutable, pero sus aguas guardaban un secreto de hace 3.000 años. Los buzos han cartografiado una red de postes, casas sobre pilotes y objetos de bronce que desafían la erosión del tiempo. Es un viaje al pasado sumergido de Italia que recién comienza a contarse.
Un equipo de la NASA y la Universidad Estatal de Arizona propone una nueva teoría sobre el origen del hielo marciano en el ecuador: una nevada planetaria provocada por volcanes, vapor y ácido sulfúrico. Un invierno volcánico que cambió el clima del planeta para siempre.
Tiene ojos en las manos, piel blanda y una inteligencia capaz de razonar a partir de la experiencia humana. Figure 03 no se programa: se enseña. Su diseño apunta al nacimiento de una nueva generación de robots que no imitan al ser humano… lo estudian.
Más allá de Neptuno, algo está tirando de los asteroides en direcciones imposibles. Las simulaciones sugieren la existencia de un planeta rocoso, inclinado y distante, que podría ser una versión primitiva de la Tierra. Los científicos lo llaman Planeta Y, y su hallazgo reabre la búsqueda del noveno mundo del Sol.
Si el Everest cayera en su interior, aún quedaría cubierto por dos kilómetros de agua. En ese oscuro vacío —el Challenger Deep— el cineasta James Cameron encontró un mundo sin color, aplastado por una presión inimaginable. Un lugar donde la Tierra se convierte en otro planeta.
Alineado con el amanecer y el ocaso de los solsticios, este montículo de 62 metros podría ser la prueba de que los pueblos mesoamericanos del valle de Tehuacán dominaban la observación solar siglos antes de los grandes templos. Su forma, su simbolismo y sus ofrendas revelan una conexión olvidada entre la agricultura, el cosmos y la vida cotidiana.
Suena como una ironía del destino: la nación que planificó cada nacimiento ahora se enfrenta a un futuro sin reemplazo generacional. Las cifras de nacimientos se hunden, el matrimonio se desploma y el país más poblado del mundo corre hacia una crisis silenciosa. Una que no se mide en millones, sino en tiempo perdido.
Entre las ruinas de la ciudad urartea de Argishtikhinili, arqueólogos polacos y armenios desenterraron algo que parece observarnos desde hace 2.500 años: un ídolo tallado con rasgos humanos, encontrado junto a una caja de piedra sellada. Nadie sabe aún qué guardaba dentro, pero el hallazgo está reescribiendo lo que se creía sobre los rituales domésticos y la vida espiritual del Cáucaso antiguo.
Los astrónomos esperaban un cometa helado y silencioso. En cambio, encontraron una fuente que escupe agua a 40 kilos por segundo, a una distancia donde el hielo ni siquiera debería derretirse. El visitante interestelar 3I/ATLAS está desafiando las reglas que creíamos universales sobre cómo se comporta un cometa.
Lo que parecía un misterio exclusivo del Sol acaba de aparecer frente a nosotros.