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Ciencia

Bajo la oscuridad total del océano, donde la presión aplasta el acero, los científicos hallaron un ser que parecía extinguido hace eras. Y no llegó solo

A más de seis kilómetros de profundidad, la Alianza Senckenberg descubrió 14 especies inéditas, incluido un molusco considerado un fósil viviente. Un hallazgo que reescribe nuestra comprensión de la vida en las zonas más inaccesibles del planeta.
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A más de seis kilómetros de profundidad, donde la luz del sol jamás ha penetrado y la presión equivale al peso de mil atmósferas, un grupo internacional de exploradores marinos encontró algo que no debería existir: una criatura que parece salida del pasado geológico de la Tierra. El hallazgo no fue aislado. Junto a ella, los investigadores identificaron 14 nuevas especies, cada una adaptada a un mundo donde la vida parece resistirse al tiempo.

Un fósil viviente bajo el Pacífico

Los exploradores se sumergen a 3.465 metros bajo el océano y encuentran algo que no debería existir. Un fósil viviente que conecta el presente con la era primitiva de la Tierra
© Unsplash – Nichika Sakurai.

El protagonista del descubrimiento es el Veleropilina gretchenae, un molusco hallado en las profundidades de la fosa de las Aleutianas, cerca de Alaska. Su forma, su anatomía y su modo de vida son un eco directo de los primeros organismos complejos que habitaron los océanos hace cientos de millones de años.

Perteneciente al grupo de los Monoplacophora, este molusco conserva rasgos anatómicos que los científicos creían extintos desde el Paleozoico. “Es como abrir una ventana al pasado remoto de la vida marina”, explicó el equipo de la Alianza de Especies Oceánicas Senckenberg (SOSA), responsable de la expedición.

Trece especies más y un océano lleno de sorpresas

Los exploradores se sumergen a 3.465 metros bajo el océano y encuentran algo que no debería existir. Un fósil viviente que conecta el presente con la era primitiva de la Tierra
© Senckenberg Ocean Species Alliance / CC BY.

Pero el Veleropilina no estaba solo. En la misma expedición, los científicos encontraron una almeja carnívora, Myonera aleutiana, capaz de atrapar diminutas presas gracias a un sistema digestivo especializado que fue reconstruido con más de 2.000 imágenes obtenidas mediante microtomografía computarizada.

También apareció la avispa parasitoide Zeaione everta, un insecto marino diminuto con extrañas protuberancias dorsales que parecen palomitas de maíz. Y, en las fumarolas hidrotermales de la Cordillera de Galápagos, surgió la Apotectonia senckenbergae, una criatura capaz de sobrevivir en temperaturas y toxicidades letales para casi cualquier otra forma de vida.

El océano profundo: el último planeta desconocido

Los exploradores se sumergen a 3.465 metros bajo el océano y encuentran algo que no debería existir. Un fósil viviente que conecta el presente con la era primitiva de la Tierra
© Senckenberg Ocean Species Alliance / CC BY.

A pesar de cubrir más del 70 % de la superficie terrestre, el océano sigue siendo un territorio apenas explorado. Se estima que solo un 5 % de sus profundidades ha sido observado directamente, y apenas un 26 % del fondo marino ha sido cartografiado con precisión. Lo que queda es un reino de sombras, presión y silencio que guarda los secretos más antiguos de la biología terrestre.

Los avances tecnológicos —sumergibles robóticos, sensores inteligentes y observatorios submarinos— permiten hoy alcanzar esas zonas donde la ciencia antes solo podía imaginar. Pero cada nueva inmersión recuerda lo mismo: el océano sigue siendo un universo paralelo dentro del nuestro.

Criaturas del pasado, claves del futuro

Los investigadores creen que estudiar estas especies no solo permitirá entender cómo la vida se adaptó a condiciones extremas en el pasado, sino también cómo podría evolucionar en el futuro frente al cambio climático y la acidificación del mar.

En lo más profundo, bajo toneladas de agua y oscuridad eterna, la Tierra aún respira sus primeros días. Y a veces, basta un descenso de seis kilómetros para descubrir que el pasado nunca se fue del todo.

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