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Bird Box es la primera gran película sobre uno de nuestros inventos más venenosos

Captura de pantalla: Netflix

¿Has visto la nueva película de Netflix, Bird Box, protagonizada por Sandra Bullock? Está siendo bastante divisiva: algunas personas dicen que la aman y otras que lo odian. A mí me encantó, y tengo una teoría sobre una de las preguntas más difíciles de la película: ¿qué son exactamente los monstruos?

Atento: esta es tu oportunidad de abandonar el artículo si aún no has visto la película. Me gustó mucho y me recordó a algunas adaptaciones de los 90 de novelas de Stephen King como The Stand y The Langoliers. Si tú también quieres verla con ojos vírgenes, vete sin mirar atrás. Hay grandes spoilers a partir de aquí.

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Captura de pantalla: Netflix

Ahora que los spoilerfóbicos se han ido, empecemos.

Los monstruos de Bird Box son las redes sociales. En serio.

Piensa en Bird Box como el regreso al género clásico de películas de monstruos de la década de los 50, pero en lugar de los temores de mediados de siglo sobre la Guerra Fría, las armas nucleares y el comunismo, trata sobre la Nueva Guerra Fría y los temores de lo que las redes sociales hacen a nuestro cerebro. Al ponerse las vendas en los ojos, los personajes de Bird Box se protegen de los monstruos, que en realidad representan la influencia de las redes sociales.

Películas como The Thing From Another World (1951), Invasion of the Body Snatchers (1956 y 1978), The Blob (1958), The Day of the Triffids (1962) y Them! (1954) son aparentemente películas de monstruos, pero en realidad tratan del miedo a que los comunistas se infiltren en Estados Unidos, aunque no hablen explícitamente de la Unión Soviética. Los monstruos de esas antiguas películas eran sustitutos, del mismo modo que los monstruos invisibles de Bird Box son sustitutos de uno de nuestros mayores temores de hoy en día: la influencia venenosa de las redes sociales.

Sé que parece que solo veo lo que quiero ver en la película porque los monstruos son algo en lo que me veo obligado a pensar todos los días, ya que escribo para una web de tecnología. ¡Y quizá tengas razón! Pero sinceramente creo que los monstruos invisibles de la película representan los peligros de plataformas como Facebook, Twitter y YouTube. Las redes sociales son una forma de suicidio, advierte la película, porque con ellas, uno de los peores inventos de la humanidad, nos estamos matando lentamente. Además, es un invento que ha sido explotado por naciones adversarias de Estados Unidos como Rusia, China y Corea del Norte.

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¿Y por qué lo sé? Comencemos con los temas que el personaje de Sandra Bullock, Malorie, está explorando a través de su arte. Cuando la hermana de Malorie, Jessica, interpretada por Sarah Paulson, pregunta sobre la pintura de su estudio, oímos lo que Malorie cree que está creando a través de su cuadro al estilo de la Última Cena.

“Creo que veo a un montón de personas sentadas juntas, pero todas se sienten increíblemente solas”, dice Jessica.

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“La soledad es incidental”, dice Malorie. “En realidad se trata de la incapacidad de las personas para conectarse”.

La mayoría de estas personas parece estar mirando un teléfono o un ordenador. Y eso no es accidental, por supuesto.

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Captura de pantalla: Netflix

Por otro lado, está el lugar donde los monstruos aparecen por primera vez en el mundo. Algunas noticias dicen que es Rumanía, mientras que otras dicen que aparecieron por primera vez en Rusia. Y esa confusión es parte de nuestra narrativa moderna sobre fake news en el mundo real. Las fábricas de trolls rusos producen contenido para dividir a los estadounidenses, si creemos lo que dicen las agencias de inteligencia de los Estados Unidos.

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“Bueno, están en Rusia, así que...”, dice Malorie antes de silenciar la televisión.

Según la película, las “peligrosas” redes sociales creadas por el gobierno ruso están en las costas estadounidenses. Incluso hay un gráfico que aparece en la televisión de Malorie que hace que el salto de Rusia a Estados Unidos sea bastante literal. Mejor ten cuidado. Están viniendo.

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Captura de pantalla: Netflix

También está la frase aparentemente inocente que pronuncia un presentador de noticias de TV cuando la mayoría de los personajes están en la primera casa.

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“No salga, evite las redes sociales ...” dice el presentador antes de que la emisión se corte por completo. Una vez más, una pista bastante explícita de que lo que se supone que debes temer en esta película son las redes sociales.

Y de pronto vemos otra ilustración muy literal de las redes sociales y los ordenadores como la amenaza. Cuando el personaje de B.D. Wong, Greg, tiene la idea de ver a los misteriosos monstruos a través de la cámara de seguridad de la casa. Nos tientan con la posibilidad de que hay una manera de ver a los monstruos sin morir. Esto, por supuesto, termina en desastre.

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Greg explica que probablemente sea seguro mirar a los monstruos a través de la pantalla del ordenador porque solo verás “píxeles y calor”. Pero si has visto la película, sabes cómo acaba. Con una imagen aterradora de Greg mirando la pantalla con horror. Los monstruos están de alguna manera en el aire, como podemos ver en la pantalla nosotros mismos. Y a pesar de estar atado a la silla, Greg se suicida meciéndose violentamente y hundiendo la cabeza en una esquina cercana.

Captura de pantalla: Netflix
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Los supervivientes oyen la conmoción en el piso de arriba e irrumpen en la habitación en un esfuerzo por salvar a Greg. Entonces el personaje de John Malkovich, Douglas, pisa con fuerza una pantalla de ordenador (por si estás buscando pistas literales sobre de dónde proviene el peligro en Bird Box).

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¡Están en los ordenadores! ¡Mátalos! ¡Acaba con ellos!

Es cierto que en un momento, mientras estaba viendo la película, pensé que tal vez los monstruos representaran el Trumpismo. Pero el problema contra esa teoría es que parece que tenemos un partidario de Trump en la historia. El personaje de John Malkovich, Douglas, es un imbécil pasado de risca, precisamente el tipo de imbécil con el que los trumpistas podrían identificarse. Y el guionista hace la conexión explícita una vez que llegan a la tienda de comestibles.

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“Me gustaría aprovechar esta oportunidad para brindar por todos nosotros. Porque todos nosotros, colectivamente, estamos haciendo que el fin del mundo...” dice Douglas antes de añadir: “...sea grande de nuevo”.

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Sí, es un chico Trump. Entonces, si los monstruos malvados representan a Trump, Douglas no estaría luchando contra ellos, los estaría abrazando. Y si bien Douglas puede ser un imbécil egoísta como cualquier partidario de Trump, es un ser humano como otro cualquiera. Incluso podrías llamarlo un héroe, dado su sacrificio.

Entonces, ¿dónde deja todo esto a los humanos que no solo son impermeables a los monstruos, sino que quieren que todos los demás abran los ojos y los vean? Estos, por supuesto, son los trolls de Internet.

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El villano psicopático Gary, interpretado fantásticamente por Tom Hollander, miente para entrar a la casa y no despierta la sospecha de los pájaros porque es solo otro humano. Pero es malo, y solo quiere extender el dolor. Una vez dentro, Gary se deleita con la miseria que está causando al forzar literalmente a las personas a ver cosas que no quieren ver.

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El troll definitivo.

Por último, pero no menos importante, el monstruo parece ser capaz de emular la vista y el sonido de nuestros seres queridos. La esposa de Douglas cree que ve a su madre que murió hace 10 años, mientras que Malorie escucha la voz de su amado compañero Tom, interpretado por Trevante Rhodes, después de que él muriera hace mucho tiempo.

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Esto es fundamentalmente a lo que aspiran las redes sociales, al menos sobre el papel. Facebook dice que su meta es crear conexiones. Te estoy susurrando con pequeñas notificaciones para que estés seguro de que hay personas que realmente te quieren. Pero no son realmente ellos. Es su fantasma en una máquina.

¿Qué pasa con el otro simbolismo esparcido a lo largo de la película? ¿Podría Bird Box tratar sobre el racismo, como Michael Harriot teorizó ayer en The Root? ¡Probablemente! Pero está la posibilidad de que el racismo sea solo una de las muchas amenazas que existen en las redes sociales. También hay subparcelas sobre la maternidad, la naturaleza e incluso el alcohol. Notarás que Malorie habla sobre beber vino mientras se hace un ultrasonido y luego se toma un whisky con Greg, quien le recuerda a su padre. Hablar de beber mientras se está embarazada dos veces seguidas probablemente signifique algo para el guionista.

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Y es por eso que creo que los monstruos son en realidad todas las redes sociales. Plataformas como Facebook, Twitter y YouTube son incubadoras de los peores aspectos de la existencia de la humanidad (y cómo nos tratamos entre nosotros) en el siglo XXI.

Podría estar equivocado, y los monstruos podrían ser algo completamente distinto. Pero eso es lo que hace grande a este arte: nos desafía a pensar en nuestras esperanzas y temores fuera de un contexto literal. Bird Box es una buena película, incluso si la ves literalmente. Pero la película te prepara desde el principio para mirar más profundamente, como con el arte de Malorie. Nos estamos envenenando a nosotros mismos, buscando conexiones que en última instancia son artificiales. Y muchas veces simplemente nos volvemos más solitarios.

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“La soledad es incidental”, dice Malorie. “En realidad se trata de la incapacidad de las personas para conectarse”.

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