El tercer lanzamiento del cohete New Glenn de Blue Origin fue este domingo, y representó un gran éxito pero también, un vergonzoso fracaso. Aunque el cohete se lanzó como se esperaba, un problema en la etapa superior hizo que posicionara el satélite que cargaba en la órbita equivocada. ¡Uy!
La Administración Federal de Aviación ha impuesto una pausa a los lanzamientos mientras Blue Origin investiga qué fue lo que sucedió. El lunes el CEO Dave Limp dijo en las redes sociales que los datos iniciales apuntan a una anomalía de propulsión en la segunda combustión de la etapa superior.
“Uno de los motores BE-3U no produjo la propulsión suficiente como para alcanzar la órbita a la que se apuntaba”, explicó Limp. La carga era un satélite Bluebird 7 de AST SpaceMobile, parte de una constelación planeada que brindará servicio de banda ancha directo a teléfonos celulares.
Blue Origin reveló que el satélite fue ubicado en una órbita “no nominal” casi una hora después de la separación programada. Y luego AST SpaceMobile declaró que se había perdido el satélite, y se quitaría de la órbita porque su altitud no alcanzaba para sostener operaciones utilizando su tecnología de propulsión de a bordo.
A veces se ganas y otras, se pierde
La anomalía de la etapa superior deslució lo que de otro modo habría sido una gran victoria para Blue Origin. Esta tercera misión, la NG-3, voló con el mismo propulsor que se usó en noviembre para el segundo vuelo del New Glenn. La primera reutilización del propulsor del New Glenn buscaba demostrar su rápida capacidad de reutilización, y demostró que era posible.
Poco después del lanzamiento el propulsor empezó a descender de regreso a la Tierra y se posó en una barcaza llamada Jacklyn en el océano Atlántico. Ese fue un logro muy importante para Blue Origin. La compañía ha reutilizado el propulsor suborbital del cohete New Shepherd, más pequeño, en varias oportunidades pero el New Glenn es mucho más grande, diseñado para uso comercial más amplio.
Era esencial para la compañía demostrar que su vehículo pesado se podía reutilizar, solidificando así las relaciones con clientes como AST SpaceMobile. A dos días del problema del New Glenn con el lanzamiento del Bluebird 7 la Comisión Federal de Comunicaciones aprobó la solicitud de AST SpaceMobile para construir una constelación de 249 satélites. Y para hacerlo, necesitarán proveedores confiables para lanzamientos reiterados.
Blue Origin tal vez pueda aumentar la frecuencia de lanzamientos del New Glenn pero el problema con la NG-3 cuestiona la confiabilidad del cohete. AST SpaceMobile utiliza a varios proveedores para los lanzamientos: Blue Origin, SpaceX y la Organización de Investigación Espacial de India (ISRO).
A pesar de lo sucedido la compañía dijo que espera poder efectuar lanzamientos orbitales cada uno o dos meses como promedio en 2026, con el objetivo de poner en órbita unos 45 satélites para finales de este año. En su declaración Limp dijo que Blue Origin ha estado en comunicación continua con AST SpaceMobile y que su equipo espera seguir volando con ellos muchas veces más.
Hay mucho en juego
No está del todo claro el impacto que podría tener este problema con la etapa superior en el resto del programa de lanzamientos del new Glenn en 2026, pero hay mucho en juego. Blue Origin tiene misiones importantes planeadas para el cohete este año, que incluyen un vuelo de demostración del alunizador Blue Moon Mark 1 (MK1) y el mayor despliegue de satélites Leo de Amazon hasta ahora.
El alunizador de carga MK1 es el precursor del alunizador de tripulación MK2, o Blue Moon Mark 2 de Blue Origin, que la NASA podría utilizar para enviar astronautas a la luna en la misión Artemis 4. La agencia espera poner a prueba una versión modificada del MK2 en órbita el próximo año por lo que es importante que el desarrollo del MK1 avance sin problemas.
En respuesta a las declaraciones de Limp sobre la anomalía de la NG-33 el jefe de la NASA Jared Isaacman dijo que confía en que los “logros sostenidos” de la compañía mantengan a la agencia “en camino hacia el éxito con el programa Artemis”.
Para Jeff Bezos, el fundador y propietario de Blue Origin y que también fundó Amazon, el despliegue de los Amazon Leo es importante. Bezos posteó un video del exitoso descenso del propulsor del New Glenn del domingo, pero no ha comentado públicamente nada sobre la anomalía en el posicionamiento del satélite.
A medida que avance la investigación de la compañía se conocerán más detalles de lo sucedido, y de lo que hace Blue Origin para resolver el problema. Con eso se sabrá mejor si habrá algún impacto en los vuelos futuros del New Glenn y si el ambicioso programa de lanzamientos del cohete continuará según lo planeado.