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Cat S62 Pro, un móvil con cámara térmica perfecto para trabajos duros (o para sobrevivir a 2020)

Ilustración para el artículo titulado
Foto: Carlos Zahumenszky / Gizmodo

Me fascinan los sistemas de visión nocturna. Por supuesto que iba a decir que sí a probar el Cat S62 Pro. Tras varias semanas usando la cámara de infrarrojos más avanzada que puedes encontrar en un móvil me he dado cuenta de dos cosas. La primera es que la visión de infrarrojos no es como en las películas.

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La segunda es el Cat62 no es un juguete para aprendices de espía, sino una herramienta muy valiosa para determinadas profesiones técnicas y con más usos de los que pensaba. Esto es todo lo que hemos aprendido sobre el S62 Pro, un móvil diseñado para trabajar y resistir.

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Diseño y construcción

Atrás quedaron los tiempos en los que llevar un móvil de los denominados “ruggerized” o resistentes implicaba llevar un dispositivo feo, enorme y pesado. Cat Phones ha ido puliendo el diseño de sus productos hasta llegar al S62 Pro, un terminal que tiene la belleza prosaica de una herramienta de trabajo pesado. No estamos ante uno de esos móviles de perfil delgado y cristalino como un Galaxy S20, pero su estética tiene un encanto industrial indudable. Los bordes del teléfono son de aluminio y están montados mediante un sistema de tornillos deliberadamente visibles. La parte trasera está confeccionada en plástico negro texturado a prueba de resbalones. El conjunto mide 158,5 x 76,7 x 11,9 mm y pesa 248 gramos.

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Sí, es más grueso y pesado que un móvil normal, pero por poco. La carrera de los demás fabricantes por hacer móviles en formato sábana de matrimonio ha hecho que llevar el Cat S62 en el bolsillo no sea mucho más incomodo que llevar un Asus ROG Phone 3 (240 gramos y 171 x 78 mm) o un Galaxy S20 Ultra (222 gramos y 166,9 x 76).

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Para compensar esto, el Cat S62 Pro es resistente a mucho más maltrato que un móvil normal. Para empezar su pantalla de 5,7 pulgadas está protegida por GorillaGlass 6 y unos bordes envolventes de plástico duro que hacen que sea virtualmente imposible romperla golpeándola por una lateral. Es sumergible a 1,5 metros durante 35 minutos (de hecho saca unos vídeos subacuáticos moderadamente competentes) y resistente a la suciedad extrema. Su fabricante asegura que la mejor manera de limpiarlo es bajo el grifo con agua y jabón. También resiste el alcohol y limpiadores más agresivos hasta cierto punto.

Su resistencia a los impactos incluye caídas de 1,8 metros sobre acero y cambios de temperatura de entre -25 y 55 grados Celsius. Cumple con los estándares militares MIL-STD-810H y en Europa se vende con una garantía de roturas de dos años, algo muy poco común en móviles.

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Los laterales cuentan con botones físicos de gran tamaño entre los que hay un pulsador configurable en el lateral izquierdo con funciones diferentes en función de si hacemos clic largo o corto. Es práctico para trabajos en los que tengamos que activar alguna función con guantes. Los márgenes superior e inferior de la pantalla son muy anchos comparados con los de un teléfonos convencional, así que no hay necesidad de notch o agujero para la cámara frontal.

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La pantalla es una IPS LCD de 5,7 pulgadas con una resolución de 1080 x 2160. El fabricante no especifica compatibilidad con perfiles de color ni otros datos como el brillo. En nuestras pruebas hemos constatado que no se ve especialmente bien a pleno sol, pero es nítida y usable en la media de lo que es normal en móviles.

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Foto: Carlos Zahumenszky / Gizmodo
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La cámara térmica

Comenzaba esta review diciendo que la cámara térmica con visión de infrarrojos no tiene nada que ver con lo que nos enseñan las películas. Voy a poner un ejemplo muy sencillo. Me llevé el Cat S62 Pro de paseo a un bosque cercano a donde vivo y tuve la suerte de toparme con una ardilla que se mantuvo quieta el tiempo suficiente como para sacarle una foto térmica.

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La ardilla estaba a unos ocho metros apostada en un tronco. Detectó la cámara térmica su presencia? Sí. ¿Pude ver su forma en la imagen térmica como si tuviera la visión especial del Depredador en la película homónima? Me temo que no. El sensor de la cámara detectó un pico de temperatura en la imagen, y de hecho lo marcó en la pantalla en el punto exacto donde estaba la ardilla, pero no pude ver a simple vista la forma del animal, y eso que era el único punto caliente en un mar de vegetación unifiormemente fría.

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Sirva este ejemplo para explicar algo importante respecto a la cámara térmica del S62 PRo: la actualización de imagen que ofrece es lenta. De hecho es lo bastante lenta como para que no sea muy compatible con la idea de movernos en la oscuridad orientándonos únicamente con ella a menos que lo hagamos lentamente. Además, cuanta más calidad de imagen queramos, más lento funcionará. Hasta tiene un botón pensado para refrescar manualmente los datos termográficos y recalibrar el sensor en caso de que no logremos encontrar lo que estamos buscando, cosa que puede ocurrir con relativa frecuencia.

No se trata de un fallo achacable a la cámara en sí. El Cat S62 Pro lleva un sensor FLIR Lepton 3.5 con cuatro veces más píxeles térmicos que el Lepton 2.5 que llevaba el Cat S61. Se trata de uno de los sensores de infrarrojos más avanzados disponibles en el mercado y, desde luego, el más avanzado en móviles con este tipo de cámaras. Detecta temperaturas entre -20 y 400 grados Celsius y, aunque su resolución nativa es de 160 x 120, combinado con la cámara principal y el software desarrollado por FLIR puede ofrecer imágenes térmicas de hasta 1440 x 1080 píxeles. La letra pequeña es que para usarlo y que arroje lecturas realmente válidas tanto tú como el objeto que estás analizando deben permanecer quietos unos segundos. La ardilla no tuvo tanta paciencia.

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Incluso con esta particularidad, la cámara térmica del Cat S62 Pro es una herramienta impresionante. No es solo que nos permita hacer trucos como inferir si alguien tiene fiebre, averiguar si alguien ha estado usando una mesa hace poco por el rastro de calor que han dejado las tazas de café, y hasta comprobar qué teclas se han pulsado en un cajero automático. Su valor radica en que es capaz de medir temperaturas incluso después de haber sacado una foto térmica y generar informes completísimos de análisis termográfico. La aplicación MyFLIR Pro permite medir la temperatura de varios puntos a la vez, de áreas de la imagen seleccionadas por el usuario, o modificar el rango de temperaturas para que los puntos calientes sean más visibles. Podemos escribir notas sobre la foto y comparar la imagen termográfica con la normal con solo arrastrar el dedo.

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Con solo pulsar un botón en pantalla podemos cambiar la manera en la que el Cat 62 Pro combina la imagen térmica y la real. Podemos hacer que muestre solo la imagen térmica, la térmica con líneas superpuestas de lo que ven nuestros ojos, la térmica con la real superpuesta, o solo la real.
Con solo pulsar un botón en pantalla podemos cambiar la manera en la que el Cat 62 Pro combina la imagen térmica y la real. Podemos hacer que muestre solo la imagen térmica, la térmica con líneas superpuestas de lo que ven nuestros ojos, la térmica con la real superpuesta, o solo la real.
Foto: Carlos Zahumenszky / Gizmodo

El tandem entre el sensor FLIR y la aplicación MyFLIR Proes, en definitiva, el termómetro más avanzado que hayas usado jamás. Para qué puedas o necesites usar ese termómetro ya es una cuestión aparte que depende sólo de ti. Es especialmente útil para ingenieros, mecánicos y todo tipo de profesiones técnicas (permite, por ejemplo, detectar tuberías bajo una pared por la temperatura del agua que circula por ellas), pero puede usarse hasta para tareas de rescate como buscar supervivientes bajo escombros. Lo que ya pongo en duda es que una persona normal le saque usos que merezcan la pena sobre un móvil convencional.

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La cámara normal

El Cat S62 PRo tiene dos cámaras principales: la térmica y la normal. Esta última es una 12 megapíxeles f/1.8. En la parte delantera encontramos una cámara frontal de 8Mpx para selfies.

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En conjunto, el Cat S62 Pro no toma malas fotos, pero falla ostensiblemente en cualquier modo en el que otros móviles se benefician de tener cámaras adicionales, como el macro, el angular o el zoom. Por lo demás, se porta con nobleza y hasta logra algunos buenos resultados si le ponemos tiempo y ganas, incluso de noche o con mala luz.

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Se echan de menos más opciones o modos en la aplicación de cámara. Es simple a más no poder con foto, vídeo o vertical (modo retrato) como únicos modos. A día de hoy no hace falta tener un montón de cámaras para sacar buenas fotos (el Google Pixel 4a es el mejor ejemplo de ello), pero para sacar brillo a una sola cámara hace falta más software. Por otra parte no dejo de preguntarme si no se podría usar el sensor Lepton como base para modos que serían únicos, como enfocar por calor o seguimiento de enfoque por temperatura.

Rendimiento

El Cat S62 Pro se mueve gracias a un procesador Qualcomm Snapdragon 660 con 6GB de RAM y 128GB para almacenamiento ampliables hasta otros 256GB mediante tarjetas MicroSD. No está mal, y de hecho es más que suficiente para tareas cotidianas, pero a veces se nota un cierto retardo en las operaciones respecto a la experiencia de un gama alta. Ese retardo es aún mayor en la aplicación MyFLIR, que se supone que es la joya de la corona del terminal.

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Foto: Carlos Zahumenszky / Gizmodo

Mi gran duda es si la gestión de la imagen térmica depende o no solo del sensor Lepton o puede beneficiarse de más agilidad si en lugar de un Snapdragon 660 tuviera un chip algo más potente. Un procesador como el 660 es algo que hoy encontramos sobre todo en gamas medias, y el Cat 62 Pro no es un gama media, sino un móvil profesional de más de 600 euros (629 en Amazon). Probablemente se hubiera beneficiado muchísimo de un chip Qualcomm de la serie 7 por lo menos, y de 8GB de RAM para gestionar los datos térmicos que salen de la cámara.

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A nivel de uso, el S62 Pro se porta razonablemnete bien. Los botones físicos son una gozada por su dureza y capacidad de respuesta, y el sensor de huellas funciona sin problemas aunque está tan metido hacia adentro en la carcasa que se hace raro usarlo al principio.

El sensor de huellas está especialmente hundido.
El sensor de huellas está especialmente hundido.
Foto: Carlos Zahumenszky / Gizmodo
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El software del S62 Pro es Android 10 con una interfaz de capa muy poco invasiva que sobre todo lo que hace es añadir las aplicaciones necesarias para gestionar la cámara térmica. Bulitt (la empresa detrás de Caterpillar y los Cat Phones) se compromete a tres años de actualizaciones de software entre las que se incluye el paso de Android 10 a 11 cuando llegue el momento.

A nivel de sonido, el Cat S62 Pro tiene un único altavoz. No tiene una calidad esplendorosa, pero su sonido es realmente potente, supongo que por la necesidad de que se escuche en exteriores y entornos muy ruidosos. La resistencia al agua obliga a prescindir del puerto de auriculares. En cuanto a la batería, hablamos de una 4000 mAh que rinde sus buenos dos días con un uso normal, lo cual está muy bien. El S62 Pro no tiene carga rápida ni inalámbrica.

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¿Cat o Blackview?

El Cat S62 Pro tiene varios rivales procedentes de China. Los más importantes proceden de un fabricante llamado Blackviwew y son el Blackview BV9800 Pro y el nuevo Blackview BV9900E. En general, los terminales Blackview son algo más asequibles, pero a cambio de recortar en unas funciones y de ofrecer un poco más en otras. El sensor térmico del BV9800, por ejemplo, es más pequeño que el del Cat S62 Pro. El procesador es un Mediatek Helio P70 que corre a menos frecuencia que el Snapdragon 660 y que en principio debería rendir peor. Su cámara principal, sin embargo, es bastante mejor (equipa un sensor Sony de 48 Megapíxeles) En cuanto al precio, el 9800 cuesta 429 dólares, y el nuevo 9900E Pro 529 dólares.

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En resumen

¿Necesitas un dispositivo capaz de leer temperaturas con una precisión extrema y a cierta distancia en tu vida porque trabajas en un sector en el que la lectura de temperaturas es crucial? Si la respuesta es sí no vas a encontrar nada mejor que el Cat S62 Pro.

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Foto: Carlos Zahumenszky / Gizmodo

¿Necesitas un móvil a prueba de golpes, temperaturas, agua, e intemperie pero la cámara térmica no es lo más importante? Probablemente puedas apañártelas con un Blackview BV9900, con un Ulefone o con un Doogee. Eso sí, no esperes unos estándares de calidad ni materiales como los de Cat.

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¿Necesitas un móvil que te permita ver en la oscuridad para añadirlo al ajuar de tu búnker a prueba de apocalipsis zombie? Lo sentimos. Ese dispositivo aún no existe, pero el Cat S62 Pro probablemente es lo más parecido. La única pega es que los zombies están muertos y demasiado frios para la cámara térmica, y los infectados probablemente sean tan rápidos que para cuando midas su temperatura será tarde. No obstante, te irá mejor con este móvil que con otros. Al menos no se romperá con la primera caída huyendo de las hordas de no muertos.

Editor en Gizmodo, fotógrafo y guardián de la gran biblioteca de artículos. A veces llevo una espada.

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