Photo: Pranidchakan Boonrom (Pexels)

“Escribo esto porque tengo 15 años y mis padres son antivacunas. ¿Cómo puedo vacunarme sin su consentimiento?” Este mensaje apareció hace cinco meses en un subreddit dedicado a temas legales. No es ni mucho menos el único caso-.

Danny691261 parece especialmente enterado de los problemas legales relativos a algo tan simple como vacunarse cuando el que acude al centro de salud es un menor de edad. En muchos países los niños no pueden solicitar tratamiento médico sin el permiso expreso de sus padres o tutores legales. ¿Qué ocurre cuando esos tutores no dan su consentimiento debido a sus creencias? Hasta hace poco el problema se limitaba a algunos grupos religiosos extremistas. La moda de los antivacunas ha elevado la cuestión a un nuevo nivel.

Casos como el de Danny691261 son cada vez más comunes. En algunos casos logran hacerse con el permiso de uno de los progenitores ocultándoselo al otro, pero no es un problema sencillo de solucionar. En Estados Unidos hay que tener 18 años para poder solicitar un tratamiento preventivo como el que proporciona una vacuna sin mediación de ningún tutor legal. Solicitar una cita privada y confidencial con el médico se puede hacer desde los 16.

Hay algunas notables excepciones. En algunos estados los menores de edad maduros (aquellos que entienden la naturaleza del procedimiento médico como para aceptarlo libremente) pueden dar su consentimiento sin mediación de sus padres. La página Vaxopedia ofrece una lista de esos estados que incluyen Alabama, Alaska, Delaware, Meontana, Oregon, o Tennessee (lista completa aquí).

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Si no vives en uno de estos estados, la cosa se complica mucho. Falsificar una firma paterna en un documento oficial como ese es un delito que incluso puede contemplar penas de cárcel y no existe a día de hoy un truco con el que pasar por debajo del radar y vacunarse. Los médicos tampoco pueden saltarse la ley en este caso.

En España las vacunas no son obligatorias y las autoridades no se plantean de momento su obligatoriedad porque la incidencia del movimiento antivacunas es baja y la vacunación infantil supera el 95%. De todos modos, la Ley del Menor promulgada en 2015 establece un supuesto por el que las autoridades pueden obligar a los padres a vacunar a un menor si existen indicios de riesgo para su salud o para la de los demás niños. [IFLScience]