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Ciencia

Cómo aprovechar el sol para obtener vitamina D sin poner en riesgo tu piel

Tomar el sol es fundamental para generar vitamina D, pero hacerlo mal puede tener consecuencias graves. En este artículo descubrirás cuánto tiempo necesitas, cómo protegerte correctamente y qué errores evitar. También repasamos qué alimentos te ayudan a mantener niveles óptimos sin poner en juego tu salud.
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Aprovechar el sol para activar la producción de vitamina D es importante para la salud ósea y el sistema inmunitario. Sin embargo, la exposición solar inadecuada puede acarrear efectos perjudiciales para la piel. Aquí te contamos cómo encontrar el equilibrio perfecto entre los beneficios y los riesgos del sol.

El tiempo justo al sol (y cómo hacerlo bien)

Cómo aprovechar el sol para obtener vitamina D sin poner en riesgo tu piel
© Ciro Palomba – Pexels

Según la Organización Mundial de la Salud, basta con exponer cara y brazos entre 10 y 15 minutos, al menos tres veces por semana, durante primavera y verano. Si vas a estar más tiempo, el protector solar es imprescindible. Incluso en días nublados, los rayos UVA siguen llegando a la piel, por lo que no conviene confiarse.

La clave está en evitar las horas de mayor radiación (de 12:00 a 16:00), utilizar sombreros y gafas adecuadas, y aplicar protector solar media hora antes de salir, reaplicándolo cada dos horas o tras bañarte. No olvides proteger especialmente los lunares y la piel de los más pequeños, ya que una quemadura en la infancia puede tener consecuencias a largo plazo.

Qué comer para reforzar tus niveles de vitamina D

Aunque el sol es la fuente más natural de vitamina D, también puedes obtenerla mediante la alimentación. Estos son algunos alimentos ricos en esta vitamina:

  • Huevos

  • Pescados grasos: salmón, atún, sardinas, boquerones, bonito y caballa

  • Hígado y patés

  • Productos fortificados como yogures, cereales o margarinas

Combinando una dieta equilibrada con una exposición solar controlada, es posible mantener niveles adecuados sin necesidad de recurrir a suplementos, salvo indicación médica.

Carencias y excesos: los dos extremos a evitar

La falta de vitamina D puede causar raquitismo, osteomalacia, osteoporosis, caries e incluso estados de fatiga, ansiedad o pérdida de apetito. Afecta especialmente a embarazadas, personas mayores y bebés. Sin embargo, abusar de suplementos también puede ser peligroso.

Cómo aprovechar el sol para obtener vitamina D sin poner en riesgo tu piel
© Andreea – Pexels

Un exceso de vitamina D puede provocar hipercalcemia, lo que se traduce en náuseas, vómitos, debilidad y problemas renales. La clave está en dejar que sea el cuerpo quien regule sus niveles de forma natural, a través de la exposición solar y la alimentación.

Cuida tu piel sin renunciar al sol

Hidrátate bien, evita perfumes o ciertos medicamentos antes de tomar el sol y no olvides que la protección es tan importante como la exposición. Seguir estos consejos te permitirá disfrutar del sol, mantener niveles saludables de vitamina D y cuidar tu salud a largo plazo.

Fuente: El Español.

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