Para que puedas estar leyendo este primer p√°rrafo desde cualquier rinc√≥n del planeta bajo una conexi√≥n inal√°mbrica, una mujer, hace muchos a√Īos, pas√≥ por mil y una aventuras. La chica del desnudo, del orgasmo ante las c√°maras, de la huida de los nazis y del primer sistema precursor de las conexiones inal√°mbricas. Claro que para entonces ya no se llamaba Maria, para entonces era Hedy Lamarr.

Considerada también por el cliché de Hollywood como la mujer más bella de la historia del cine, con Lamarr tenemos por encima de todo la historia de una inteligencia superior, una adelantada a su tiempo que tuvo que luchar por hacerse un hueco en el mundo y que terminó haciéndole ella un hueco al propio mundo.

Maria antes de Lamarr

Imagen: Lamarr (1940). Wikimedia Commons

Advertisement

Hedwing Eva Maria Kiesler, ese fue el verdadero nombre de nuestra protagonista. Nacida en 1914 en Viena, Kiesler venía de una familia judía. Su padre fue un director de banco de éxito y su madre era pianista nacida en Budapest.

Su historia comenzar√≠a desde muy temprano. A finales de 1920 Kiesler fue descubierta por el productor Max Reinhardt, qui√©n vio en la peque√Īa madera de actriz y convenci√≥ a los padres para llevarla a Berl√≠n. All√≠ se formar√≠a en teatro durante varios a√Īos para m√°s tarde regresar a Viena y comenzar su carrera como actriz en la industria del cine.

A comienzos de 1933 y con tan s√≥lo 18 a√Īos actuar√≠a en una pel√≠cula que la acompa√Ī√≥ el resto de su vida. Se trataba de Ecstasy, de Gustav Machaty, filmada en Praga. Kiesler ten√≠a el papel de una joven esposa casada con un hombre mayor que no le hac√≠a caso, un gui√≥n que trataba la infidelidad de la mujer, aunque lo que de verdad quedar√≠a para el recuerdo en la pel√≠cula checa es la imagen de la joven corriendo desnuda por el bosque o ese primer plano de Kiesler durante un orgasmo.

En el contexto de la √©poca esto era un gran esc√°ndalo. Al parecer Machaty le hab√≠a prometido a la joven actriz que la c√°mara le filmar√≠a desde lo alto de una monta√Īa sin mostrar nada, cosa que evidentemente no pas√≥. El hombre obvi√≥ contarle a la actriz que exist√≠a el teleobjetivo. Tras su pol√©mico estreno la pel√≠cula tuvo un amplio rechazo de la sociedad y fue condenada por la Iglesia y el Papa P√≠o XI, sobre todo por esa escena mostrando el orgasmo femenino.

Advertisement

Pero esto no fue lo peor para la joven Kiesler. La película llegó a manos de Friedrich Mandl, un rico empresario (el tercero más rico de Austria por aquellas fechas) y proveedor de armas militares a, entre otros, sus cercanos Hitler o Mussolini. Mandl se obsesionó de tal manera con la actriz que presionó a los padres de Kiesler para convencerla de que debía casarse con él. Y Kiesler acaba casándose con Mandl.

El empresario era un tipo posesivo y tremendamente celoso, adem√°s, odiaba la escena del orgasmo. Este √ļltimo detalle lo llev√≥ a intentar la tit√°nica tarea de eliminar todas las copias de la pel√≠cula en la que sal√≠a su mujer, tarea que obviamente no consigui√≥. De hecho, en su posterior biograf√≠a Ecstasy and Me, Lamarr describe a Mandl como un hombre controlador. Tal es as√≠ que tras casarse con √©l, el empresario la quiere bajo control absoluto impidi√©ndole continuar con su carrera como actriz y manteni√©ndola encerrada en su castillo.

Imagen: Lamarr en Sansón y Dalila (1949) / AP

Advertisement

Fue una √©poca donde la joven estaba confinada en la casa de ambos, siendo las fiestas y eventos sociales en conjunto los √ļnicos actos en los que Mandl dejaba salir a su esposa. All√≠, entre fiestas y asiduos de los gobiernos fascistas de Italia y nazi de Alemania, Kiesler contar√≠a en su biograf√≠a que tanto Mussolini como Hitler hab√≠an asistido a las grandes galas organizadas en la casa de Mandl.

A su vez Kiesler comenzaba a descubrir un incipiente interés por las tecnologías, sobre todo a raíz de las esporádicas salidas con su marido para acudir a reuniones con científicos y otros profesionales involucrados en la tecnología militar. Eran conferencias que le sirvieron de introducción al campo de la ciencia aplicada, información que nutrían su talento innato y le aportaban conocimiento sobre la tecnología armamentística de la época. La joven también aprovechaba esta información para reforzar sus estudios de ingeniería en el cautiverio que se había convertido su propia casa.

Advertisement

Sea como fuere, para Kiesler el paso de los a√Īos hizo insoportable su matrimonio. En este punto existen varias versiones. Unas apuntan a que ella decidi√≥ separarse de √©l y se fue del pa√≠s. La segunda, m√°s divulgada y narrada por ella misma (y ciertamente m√°s cre√≠ble por la personalidad de su marido), cuenta el relato de c√≥mo Kiesler huy√≥ una noche de 1937 a Par√≠s durante una cena llev√°ndose consigo todas las joyas que le hab√≠a regalado Mandl.

En París tiene un golpe de suerte al conocer a Louis B. Mayer, empresario de la Metro Goldwyn Mayer, quién estaba en la ciudad buscando nuevos talentos europeos para llevárselos a Estados Unidos. Mayer quedó prendado de la joven y se la lleva a Estados Unidos con un contrato debajo del brazo. A partir de aquí Kiesler deja de ser Kiesler para convertirse en Hedy Lamarr, su nombre artístico.

Hedy Lamarr, la actriz

Imagen: Lamarr (1944). Wikimedia Commons

Advertisement

El nombre escogido fue un homenaje a la estrella de cine mudo Babara La Marr. Al llegar a Hollywood Mayer comienza a mover hilos y es quién la promociona con el apelativo por el que sería mundialmente conocida: la mujer más bella del mundo.

Su debut en el cine americano fue con Algiers en 1938. Mayer esperaba convertirla en la nueva Greta Garbo o Marlene Dietrich y lo cierto es que la primera película catapultó a la actriz aunque desde la perspectiva de su indudable belleza. A partir de ahí sus películas siempre fueron interpretadas por Lamarr encasillada como una mujer seductora y glamorosa de orígenes exóticos. Fue una época donde nuestra protagonista compartió plató y películas con estrellas de la época como Clark Gable o Spencer Tracy.

En total hizo 18 películas desde 1940 hasta 1949. Mientras, se sacó oficialmente el título de ingeniera de Telecomunicaciones, se casó otra vez, tuvo dos hijos y disfrutó de uno de los mayores éxitos de su carrera. Fue en el papel de Dalila en la película Sansón y Dalila (de Cecil B. Demille). A partir de aquí su carrera como actriz entró en declive y aunque seguía apareciendo en los filmes su protagonismo se apagaba. Lamarr era consciente de ello y se aburría, así que decide volver a reinventarse… como inventora dada su pasión y estudios.

Advertisement

Hedy Lamarr, la geek

Imagen: Lamarr (1946) / AP

Los primeros inventos de Lamarr incluir√≠an el dise√Īo de un sem√°foro de tr√°fico mejorado y unas tabletas de que se disolv√≠an en agua para crear una bebida carbonatada. La bebida finalmente no tiene √©xito, seg√ļn Lamarr porque sab√≠a un poco a Alka-Seltzer.

Advertisement

Durante la Segunda Guerra Mundial hab√≠a tomado nota con la idea de ayudar al ej√©rcito de Estados Unidos haciendo uso de sus conocimientos. Lamarr conoce al compositor George Antheil y juntos desarrollan un sistema de detecci√≥n de los torpedos teledirigidos utilizados en la guerra. Se trataba de un dise√Īo basado en un principio musical que trabajaba en 88 frecuencias, las mismas equivalentes a las teclas del piano. El sistema era capaz de hacer saltar se√Īales de transmisi√≥n entre las frecuencias del espectro magn√©tico.

Con la ayuda del compositor dise√Īaron una nueva tecnolog√≠a del espectro ensanchado por salto de frecuencia que luego patentaron. Tanto Lamarr como Antheil estaban convencidos de que los torpedos controlados por radio podr√≠an ser f√°cilmente bloqueados. Con el conocimiento adquirido sobre armamento militar de su primer marido y haciendo uso de un procedimiento similar a la forma en la que funcionan las teclas del piano, dise√Īaron el sistema.

Advertisement

Le concedieron la patente el 11 de agosto de 1942 para m√°s tarde presentarla de forma gratuita a la Marina de los Estados Unidos, estos finalmente la rechazaron, principalmente porque no eran muy receptivos a considerar invenciones procedentes de fuera de los militares, aunque la guardaron y la mantuvieron en secreto hasta pasados varios a√Īos.

Resulta que en 1962, en plena crisis con los misiles de Cuba, aparece una versi√≥n actualizada del dise√Īo del sistema de Lamarr. Fue la base para el futuro desarrollo de las t√©cnicas de defensa antimisiles y posteriormente como precursora de esa tecnolog√≠a que hoy todos conocemos y que resultan imprescindibles en nuestro d√≠a a d√≠a: las comunicaciones inal√°mbricas con los m√≥viles, el GPS o el imprescindible wifi.

Lamarr mor√≠a hace 16 a√Īos, el 19 de enero del 2000 a los 85 a√Īos de edad por insuficiencia card√≠aca. Dos a√Īos antes de morir por fin se hac√≠a justicia con su figura. La Electronic Frontier Foundation le conced√≠a el Pioneer Award por su destacada contribuci√≥n en el desarrollo de las comunicaciones por ordenador, un premio dedicado a aquellas personas creativas cuyos logros en las artes, las ciencias o la invenci√≥n han contribuido de manera significativa a mejorar nuestra sociedad.


Síguenos también en Twitter, Facebook y Flipboard.