La próxima vez que aterrices en el aeropuerto de la City de Londres, no habrá controladores aéreos en la torre de control. Tranquilo, estarán haciendo su trabajo con normalidad, pero a 110 kilómetros del aeropuerto, a través de un complejo sistema de cámaras. Así es la primera gran torre de control virtual.

El aeropuerto de la City de Londres fue construido sobre un antiguo muelle al este de la ciudad. Cada año lo utilizan 4,5 millones de pasajeros para acceder directamente al distrito financiero de la capital británica. ¿El problema? Se está quedando pequeño y su actual torre de control es un estorbo para los planes de expansión. La solución: en 2019, todo el personal se mudará al Centro de Control de Tráfico Aéreo Nacional (NATS), en la sureña ciudad de Swanwick, y la torre del aeropuerto será reemplazada por un mástil con muchas cámaras.

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La primera consecuencia es obvia: el nuevo mástil no necesitará baños ni cocinas porque no tendrá empleados; será más pequeño, más fácil de construir y más barato de de mantener que una torre. Los controladores pasarán a monitorizar el tráfico aéreo con imágenes panorámicas y datos captados por sensores y cámaras de 360 grados desde Swanwick, a 110 kilómetros de Londres. No estarán en una torre, pero sí en una oficina rodeada de pantallas donde seguirán viendo el aeropuerto en tiempo real.

El último video de Tom Scott ofrece un vistazo a esta nueva torre digital desde dentro. Las pantallas combinan imágenes en directo con realidad aumentada, lo que permite añadir etiquetas de radar sobre los aviones y comprobar datos como su velocidad, altitud y número de vuelo. Las cámaras se pueden controlar a distancia y puedes aumentar la imagen 30 veces para ver de cerca un avión o un lugar en concreto de la pista.

En general, los controladores podrán hacer todo lo que ya hacían en la torre de control del aeropuerto y algunas cosas nuevas, como mirar directamente al sol o ver el norte y el sur sin girar la cabeza (las cámaras captan una imagen de 360 grados, pero las pantallas la comprimen en 225 grados). “Puedes ver aviones a 25 kilómetros”, dice Steve Anderson, jefe de transformación de aeropuertos en NATS. “La visibilidad que te da esto es mucho mejor que la del ojo humano”.

Esta tecnología ya está en uso en otros aeropuertos más pequeños, como los de Ornskoldsvik y Sundsvall, en Suecia. La nueva torre de control virtual del aeropuerto de la City de Londres es la más importante hasta la fecha, pero por ahora solo está en pruebas. Empezará a operar con normalidad en 2019.

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[Tom Scott]