Imagen: KEEM IBARRA (Unsplash)

Te registras en tu hotel después de un día duro de viajar. Lo único que quieres hacer es quitarte lo zapatos, poner la temperatura al frío o calor extremo que no puedes hacer en casa y ver lo que tienes pendiente en Netflix antes de por fin descansar. Luego te das cuenta de una horrible realidad: tu conexión de wifi es horrible, o peor, inexistente.

Ugh.

Para el viajero cansado — o hasta uno que haya descansado bien — hay pocas cosas más irritantes que pagar una fortuna por una habitación en un hotel solo para descubrir que tu conexión inalámbrica es horrible. En un momento se evaporan tus sueños de trabajar durante tu viaje, escuchar tu música favorita para preparar para un gran día en el parque de atracciones o subir todas las fotos de tus vacaciones a tu red social (o sistema de almacenamiento en la nube) preferida.

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Aquí hay algunos consejos que puedes emplear en esta situación antes de que se convierta en un verdadero problema.

Antes de reservar: confirma que hay wifi excelente

Pantallazo: David Murphy

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Mientras estés reservando tus próximas vacaciones, considera tus necesidades de wifi a la hora de tomar una decisión sobre dónde hospedarte. Esto puede ser tan simple como mirar en sitios web de reseñas de terceros como Yelp o TripAdvisor y analizando lo que han dicho otros huéspedes sobre los conexión de wifi del hotel. Si hay muchas quejas, entonces quizá debes considerar reservar en otro lugar. Otra opción es tener un plan sobre cómo conseguirás wifi durante el viaje.

Como último recurso, mientras buscas el hotel perfecto, considera su proximidad a hotspots públicas. Esto podría ser un Starbucks o McDonalds que esté cerca, una biblioteca o una hotspot pública general que puedes encontrar utilizando aplicaciones como WeFi (iOS, Android) o WiFi Map (iOS, Android).

Katie Genter, de la web The Points Guy, señala que también hay algunas webs que específicamente clasifican hoteles según sus capacidades de wifi. No son perfectas, pero webs como hotelwifitest o SpeedSpot deberían tener un listado de las propiedades principales en la zona donde quieres ir.

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Cuando haces la maleta: trae el equipo necesario

Imagen: TP-Link

Si está confirmado que tu hotel tiene wifi poco fiable, o si simplemente quieres estar muy seguro de tener una buena conexión (spoiler: a mí siempre me gusta estar seguro), la forma más fácil de asegurar que tendrás una conexión buena en tu habitación es traer tu propio router. Hay muchos routers de viaje geniales que puedes comprar. No son caros y tampoco tienen que ser muy potentes. Un router de viaje N300 simple con capacidades WISP debería ser suficiente. Un ejemplo es el TP-Link TL- WR802N, que debería costarte menos de $40 y cabe en la palma de tu mano.

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En teoría, deberías poder enchufar uno a la pared, conectar el cable de Ethernet al router y conectar a tu propia red de wifi en vez de la del hotel. Routers que son compatibles con el “modo WISP” también puede funcionar como una especie de repetidor inalámbrico, proporcionándote una conexión más fuerte a la señal de wifi del hotel sin que el hotel se dé cuenta de que estás compartiendo esa conexión con varios dispositivos en tu habitación.

De cualquier forma, es posible que tu hotel haya encontrado un método para prevenir que utilices tu propio router en tu habitación. Hasta puede deshabilitar la conexión de Ethernet por completo. Dicho esto, un router de viaje típico es muy pequeño y no debería ser mucha molestia ponerlo en tu maleta o equipaje de mano. Yo prefiero tener uno para probar en vez de ninguno… y una conexión mala de wifi.

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También puedes intentar coger una antena externa para tu router. Una antena que puedes conectar al puerto USB de tu portátil podría darte más potencia que las capacidades de tu dispositivo, y podría mejorar tus posibilidades de conseguir una mejor conexión. No obstante, esto se puede poner un poco caro. Sin embargo, yo recomendaría probar un router de viaje primero si no quieres que tus problemas de wifi te cuesten más que lo que pagaste para una noche en tu hotel.

Imagen: D-Link

(Si quieres tomar esta routa, PC Gamer recomienda el Trendnet TEW-809UB por $80, pero esto es demasiado para viajar. Otra opción más pequeña es el D-Link DWA-192, pero aún así es un poco drástico y caro. Cuesta $70).

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Una tercera opción es coger un dongle para tu portátil — asumiendo que no tiene un puerto de Ethernet — simplemente para utilizar la conexión de Ethernet de tu hotel (esperemos que sea más rápida). Las mismas precauciones aplican: es posible que tu hotel pudo haber apagado el Ethernet de tu habitación, la conexión podría no ser tan buena para descargas grandes o de alta calidad como películas de Netflix, etc.

Antes de llegar: pregunta en recepción

No hace falta decirlo, pero si tienes una gran necesidad para wifi, podrías pedir una habitación más cerca a los puntos de wifi del hotel en recepción. Es muy posible que no tengan ni idea de lo estás pidiendo, pero merece la pena intentarlo.

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Cuando estás en tu habitación: convierte tu portátil en un hotspot

Imagen: Pantallazo de Connectify

Si no querías coger un router de viaje, también puedes compartir la conexión de Ethernet o conexión inalámbrica de tu portátil. (Por ejemplo, digamos que tienes señal en una parte de la habitación pero no en la otra). Aplicaciones como Connectify hacen milagros para los sistemas Windows, y establecer una conexión de Internet y compartir en macOS también es fácil.

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Nota: Solamente podrás compartir la conexión inalámbrica de tu portátil, no una conexión inalámbrica repetida. Necesitarás un adaptador de wifi separado para eso, lo cual nos trae a la opción de “comprar hardware nuevo” otra vez.

Podrías conectarte a la conexión de tu móvil, pero…

En el peor de los casos, siempre podrías conectar tu portátil (o tablet, etc.) a tu móvil y utilizar esa conexión. Si tienes cinco barras de 4G, es mejor idea hacer esto que conectarte al wifi de tu hotel. No obstante, esto es buena idea asumiendo que no te gastas todos los datos en tu plan, que tu proveedor no limita tu conexión de ninguna forma, que estás permitido conectar con el plan que tienes o que tu móvil no prende fuego por usarlo demasiado. Cosas así.

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¿Nuestro consejo? Si quieres hacer esto, coge un hotspot para tu móvil.

Cambiar los ajustes DNS de tu sistema

En el caso de que la red del hotel está haciendo un trabajo horrible a la hora de responder las solicitudes DNS — porque está abrumada por todos los huéspedes utilizando la red a la vez — podrías intentar cambiar el servidor predeterminado que utiliza tu dispositivo. Recomendamos utilizar el de Google. Es gratis y rápido.

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No se te olvide conectarte al VPN

Imagen: Jim Cookie/GMG

El wifi de tu hotel probablemente está abierto e inseguro. Deberías sentirte un poco nervioso sobre utilizarlo. Te sentirás mucho menos nervioso si utilizas un VPN mientras trabajas, buscas en el web y ves vídeos. Si tienes suerte, un VPN te permitirá saltarte cualquier restricción que tu hotel tiene sobre contenido — como, por ejemplo, limitar la velocidad de tu conexión mientras estás en YouTube — ya que la red no tendrá idea del tipo de tráfico con el estás tratando.

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Confirma el estatus de tus recompensas / ponte pesado con recepción

Si tu conexión de wifi es de verdad horrible — quizá puedes conectarte pero tardas una eternidad en cargar un solo vídeo — confirma en recepción si tienes una recompensa con el hotel que te da acceso a una conexión más rápida. Quizá podrías inscribirte al programa de fidelidad del hotel para conseguir un acceso más rápido, o hasta conseguir wifi regular sin tener que pagar una cuota diaria.

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También puedes quejarte con recepción si tu web favorita está tardando demasiado en cargarse, aunque igual quieres explicar esto de otra forma. Si te quejas de forma educada, pero con firmeza, te podrían dejar entrar al centro de negocio del hotel (si todavía no tienes acceso a el), o posiblemente conseguir un código de promoción que te da acceso a una conexión más rápida. El hotel probablemente prefiere un huésped feliz que ser codicioso con el wifi (por lo menos esperamos que sí).

De lo contrario, siempre podrías ir a un área más poblada del hotel que tiene mejor conexión — como la recepción o hasta el hotel de al lado con mejor conexión, un truco que he empleado en mis viajes a Disneyland — si simplemente necesitas una hora para recargar con tu portátil antes de disfrutar de tus vacaciones de nuevo.