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Ciencia

Confirman que el arte rupestre de una cueva en Gran Bretaña es el más antiguo aunque hace un siglo lo habían descartado como depósitos minerales

Un nuevo trabajo de investigación del arte rupestre que se había descartado ubica los extraños dibujos similares a los modernos en el canon de la Edad de Piedra
Por Matthew Phelan Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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Durante casi un siglo los escépticos descartaron las pinturas de una cueva del paleolítico como óxido de hierro por su color rojizo, el tipo de manchas que sueles ver en cualquier cueva en casi cualquier lugar del mundo. Tampoco ayudó que la estética de las pinturas fuera casi modernista: una columna de líneas paralelas junto a manchas de color rojo, como si fuera una obra original de Jackson Pollock.

Pero un nuevo trabajo de investigación en el que se usó datación de isótopos por radiactividad y procesamiento avanzado de imágenes confirmó ahora que esas marcas inusuales que se encontraron dentro de una cueva del sur de Gales en 1912 son de hecho arte abstracto antiguo. El coautor del trabajo George Nash, arqueólogo especialista en pinturas prehistóricas, dijo que se sorprendió ante la capacidad de su equipo para corregir el registro de este hallazgo que había sido desacreditado por error, reivindicando a los antropólogos de Inglaterra y Francia que habían descubierto las pinturas a comienzos del siglo pasado.

“Jamás se consideró que fuera arte rupestre a partir de 1928, y tampoco se pudo datar porque en aquellos tiempos no contaban con los medios científicos que tenemos hoy”, le dijo Nash a The Guardian, en un artículo que resulta ser la corrección de una corrección a la cobertura original del periódico en 1912.

“Fue asombroso poder datarlo y analizar los pigmentos. Tenemos datos de hace 17.100 años, lo que  convierte a esto en la pintura rupestre más antigua en las Islas Británicas”, dijo Nash.

Arte “moderno” del Paleolítico superior

Cueva Bacon Hole
© Nash, Shao, et al. / Quaternary

En 1912 el geólogo y antropólogo inglés William Sollas, junto a su compañero antropólogo y sacerdote católico francés Henri Breuil, celebró haber descubierto la cueva Bacon Hole en el sur de Gales, como “primer espécimen de pintura rupestre prehistórica que se haya descubierto en Inglaterra”.

Aunque la cueva ya era conocida desde hacía décadas, las antiguas pinturas eludían la identificación en parte debido a que un pescador del lugar,  Jonny Bates del cercano pueblo de Oystermouth, había hecho sus propias contribuciones al arte sobre los muros de la cueva a fines del siglo 19.

“Es posible que parte de los graffiti, como el de Jonny Bates de 1894, hayan afectado parte de las imágenes históricas y prehistóricas”, escribieron Nash y sus coautores en el nuevo trabajo que se publicó la semana pasada en Quaternary. Otros aspectos de la cueva sumaban elementos a la confusión, como una gran estalagmita rojiza “que parecía tocino”, y que tal vez fue el motivo por el que al sitio se lo llamó Bacon Hole.

Nash y su equipo utilizaron una técnica radiométrica, la datación de uranio y torio (U-Th) para calcular la antigüedad del material de pigmento en las pinturas de la cueva mediante la medición de deterioro radiactivo en las huellas de isótopos de uranio y torio incrustadas en la costra de la pared de la cueva.

Esas muestras, tomadas de Bacon Hole en 2023, indicaron que la pintura databa del paleolítico superior o última fase de la Edad de Piedra, hace 17.000 años. Si bien algunas de las muestras tenían capas que se correspondían con el continuo goteo que forma estalactitas y estalagmitas por depósito de mineral hace unos 2.570 años, el equipo midió otras formaciones clave en la roca de Bacon Hole para corroborar la antigüedad de las pinturas rupestres.

La datación por uranio-torio de aspectos estructurales clave de la cueva ubica su formación al tiempo del retiro de una plataforma de hielo unos milenios antes, lo que indicaría que la antigüedad mínima de la pintura es de 15.700 años que se corresponden aproximadamente con el 13.600 a.C. “con un 95% de certeza”.

Artista desconocido

Otros aspectos físicos de las marcas rojas, según Nash y sus colaboradores, tienden a corroborar la teoría de que son obra de manos humanas. El equipo utilizó el método de realce de color D-Stretch, utilizado también por arqueólogos y técnicos en imágenes satelitales para encontrar las diferencias sutiles en el color.

El ritmo de las líneas horizontales paralelas marcadas, dijeron, “es un clásico indicador de la conducta simbólica humana que no tiene equivalente en los procesos naturales de precipitación mineral”, aunque el pigmento de hecho sea rico en óxidos minerales de hierro. Los “puntos” y “manchas” de pigmento sugieren que la técnica utilizada fue de soplado y salivado, algo así como el antiguo predecesor de la técnica de “goteo” por la que Pollock se hizo famoso en la década de 1940.

Más allá de tomar más muestras para confirmar una vez más sus resultados, Nash y su equipo esperan que futuros estudios puedan revelar algo más (lo que sea) sobre la misteriosa comunidad prehistórica que inspiró al desconocido artista.

“Bacon Hole y otras cuevas a lo largo de lo que hoy es la costa sur de la Península de Gower, serían sitios adecuados de habitación para los grupos de recolectores-pescadores-cazadores”, escribió el equipo de Nash, “aunque todavía no se ha identificado evidencia de ocupación dentro de la cueva, o a su alrededor”.

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