Con cada nueva entrega, Black Mirror mantiene la incómoda costumbre de hacernos mirar de frente un futuro que se siente cada vez más presente. La temporada 7 no es la excepción: seis episodios que mezclan sátira, tragedia y giros inesperados con el sello inconfundible de Charlie Brooker. Pero, como suele pasar, no todos logran el mismo impacto. Si no sabes por dónde empezar o quieres saber qué te espera, este ranking —del menos logrado al más brillante— es justo lo que necesitas.
6. “Plaything”: El terror era predecible
Peter Capaldi encarna a un hombre ermitaño en un Londres opresivo, mientras revive su juventud psicodélica con tintes conspiranoicos. El episodio intenta sorprender con un giro sobre vigilancia y control social, pero al revelarlo demasiado pronto pierde buena parte del suspenso. El regreso del personaje de Will Poulter desde Bandersnatch aporta nostalgia, pero no es suficiente para levantar una historia que se adivina desde el principio.
5. “Common people”: Ciencia, sufrimiento y suscripción mensual
Rashida Jones y Chris O’Dowd encabezan esta crítica demoledora al sistema sanitario moderno a través de una tecnología milagrosa que revive a los muertos… a cambio de una suscripción de por vida. Mientras Amanda (Jones) se convierte en una herramienta viviente de publicidad invasiva, su esposo cae en la desesperación. Un episodio que golpea por su cercanía con la realidad, aunque por momentos se siente sobrecargado.
4. “Bête Noire”: Rivalidad, locura y dimensiones paralelas

¿Qué pasaría si tu rival de la infancia pudiera cambiar la realidad? Eso es lo que plantea este episodio retorcido, donde la tensión crece hasta volverse casi insoportable. Aunque las motivaciones son vagas y los personajes detestables, su clímax —una batalla casi multiversal— lo convierte en uno de los más ambiciosos de la temporada. No es para todos, pero sí para quienes disfrutan de lo desconcertante.
3. “Hotel Reverie”: Romance en blanco y negro
En un futuro donde los estudios insertan estrellas actuales en películas clásicas gracias a la IA, surge un inesperado romance entre una actriz del presente (Issa Rae) y una del pasado (Emma Corrin). El episodio brilla por su estilo visual y sensibilidad, y aunque no alcanza la magia de San Junipero, logra emocionar. Un pequeño homenaje a la nostalgia con una reflexión sobre identidad y simulación.
2. “Eulogy”: Un viaje íntimo al pasado

Paul Giamatti nos entrega una interpretación conmovedora como un hombre que revive momentos clave de su pasado mediante tecnología de memoria inmersiva. No hay villanos ni grandes giros, solo una exploración sutil y dolorosa de lo que pudo haber sido. Eulogy se siente como un susurro en medio del caos: una historia humana envuelta en ciencia ficción que no necesita más para brillar.
1. “USS Callister: Into Infinity”: El regreso que nadie esperaba… y todos necesitábamos

El episodio más ambicioso de la temporada y secuela directa del aclamado USS Callister de la temporada 4. Con casi una hora y media de duración, esta historia expande el universo digital de la nave espacial con una aventura emocionante y personajes entrañables. Cristin Milioti y Jimmi Simpson están en estado de gracia, y el cierre es tan satisfactorio que por momentos parece que Black Mirror ha dejado el cinismo atrás… aunque solo por un instante.