Dormir no siempre es sinónimo de descanso reparador. Para muchas personas, especialmente a medida que envejecen, un enemigo invisible interrumpe su sueño noche tras noche. La apnea del sueño, más allá de provocar fatiga, podría estar implicada en un daño cerebral progresivo que afecta la memoria y las funciones cognitivas. Un nuevo estudio arroja luz sobre esta alarmante relación.

El vínculo oculto entre la apnea del sueño y la salud cerebral
Investigadores de la Universidad de California-Irvine descubrieron que la apnea obstructiva del sueño —un trastorno en el que se interrumpe la respiración durante el descanso— está relacionada con una disminución significativa en los niveles de oxígeno en la sangre. Esta caída, en especial durante la fase REM del sueño, podría estar dañando regiones cerebrales clave para la memoria.
La fase REM es crucial para consolidar los recuerdos y procesar la información del día. Sin embargo, el estudio mostró que cuanto más baja el oxígeno durante esta etapa, mayor es el daño cerebral, sobre todo en la materia blanca, esencial para la comunicación entre regiones del cerebro.
Cómo impacta la apnea en la estructura cerebral
El estudio analizó a 37 adultos mayores, de los cuales 24 presentaban apnea del sueño. A través de escáneres cerebrales y seguimiento del sueño, los científicos identificaron que aquellos con niveles más bajos de oxígeno mostraban un mayor deterioro en la materia blanca del cerebro.
Este deterioro no solo limita la conectividad interna del cerebro, sino que también se relaciona con una contracción en áreas críticas como el hipocampo y la corteza entorrinal, ambas directamente involucradas en la memoria. A mayor daño en estas regiones, peores fueron los resultados obtenidos en pruebas de memoria.

¿Una puerta hacia la demencia?
Aunque el estudio no demuestra causalidad directa, sí ofrece una pista relevante sobre cómo la apnea del sueño podría contribuir al deterioro cognitivo y a enfermedades como el Alzheimer. El investigador principal, Bryce Mander, advirtió que los niveles bajos de oxígeno podrían dañar los pequeños vasos cerebrales, iniciando una cadena de consecuencias que afectan la consolidación de la memoria.
Estos hallazgos no solo alertan sobre un posible vínculo entre la apnea y la neurodegeneración, sino que también subrayan la importancia de detectar y tratar este trastorno a tiempo.
Fuente: Infobae.