Parece inofensivo, pero está en cada respiro. El aire contaminado no solo ensucia los cielos, también enferma nuestros pulmones, nuestro corazón e incluso nuestro cerebro. Una nueva investigación liderada por el Instituto de Salud Carlos III ha revelado cifras alarmantes sobre cómo la polución afecta directamente al sistema sanitario español. Esta amenaza invisible es ya una causa común de ingresos hospitalarios urgentes.
Una factura millonaria para la salud pública

El Instituto de Salud Carlos III ha hecho públicos los resultados de una monografía que analiza el impacto inmediato de la contaminación atmosférica en los hospitales de España. Las cifras son contundentes: cerca de 62.000 ingresos urgentes anuales están vinculados directamente a la exposición al aire contaminado. Esto representa un 2,5% del total de hospitalizaciones urgentes en el país y supone un gasto estimado de 900 millones de euros al año para las arcas públicas.
Entre los principales responsables se encuentra el dióxido de nitrógeno (NO₂), relacionado con 28.000 ingresos anuales. Le siguen el ozono troposférico, con unos 23.000 casos, y las partículas en suspensión, con 11.000 más. A estos efectos se suma también el ruido del tráfico, que, según los expertos, tiene un impacto sanitario comparable al del propio NO₂.
La contaminación atmosférica causa más ingresos hospitalarios que los extremos climáticos, como las olas de calor o de frío, que apenas superan los 5.000 casos al año.
Las enfermedades que se agravan en silencio
El daño que produce el aire contaminado no se limita a los pulmones. De los 62.000 ingresos registrados, más de 33.000 están relacionados con enfermedades respiratorias, incluyendo casi 2.000 menores de 14 años. Estos casos suponen un 7,6% del total de hospitalizaciones por patologías respiratorias.
También se contabilizan anualmente 9.000 ingresos por enfermedades circulatorias (como infartos o ictus), lo que equivale al 14,5% del total de este tipo de casos. Las patologías neurológicas no quedan al margen: se registran 320 ingresos urgentes relacionados con la contaminación, representando un 12,5% del total en esta categoría.

La Organización Mundial de la Salud advierte que un 68% de las muertes prematuras vinculadas a la contaminación del aire se debe a cardiopatías isquémicas y accidentes cerebrovasculares. El resto se reparte entre enfermedades pulmonares crónicas, infecciones respiratorias y cáncer de pulmón.
Las regiones más afectadas y la percepción social
La Comunidad Valenciana encabeza el listado de comunidades más afectadas, con más de 13.500 ingresos hospitalarios atribuibles a la contaminación del aire. Le siguen Madrid, con 11.500, y Cataluña, con 9.600.
Según los investigadores, la población española y europea percibe la contaminación atmosférica como uno de los riesgos ambientales más relevantes para la salud. Incluso los niveles bajos de exposición tienen efectos negativos, ya que favorecen procesos inflamatorios y de estrés oxidativo a nivel celular, que desencadenan o agravan múltiples dolencias.
El mensaje es claro: respirar aire limpio es una necesidad, no un lujo. Y proteger la salud pública exige mirar con otros ojos lo que respiramos a diario.
Fuente: Infobae.