Si bien los últimos análisis han reducido la posibilidad de impacto a solo un 0,16 %, los científicos han identificado una fecha específica en caso de que el asteroide siga una trayectoria de colisión con nuestro planeta.
Según la NASA, si el asteroide 2024 YR4 llegara a impactar, lo haría el miércoles 22 de diciembre de 2032, cerca del mediodía en horario universal (UTC). Este dato surge de los modelos de trayectoria calculados con base en las observaciones recientes.
Sin embargo, la agencia espacial ha aclarado que es muy probable que futuras observaciones reduzcan aún más este riesgo, ya que cada nuevo dato mejora la precisión de los cálculos.
La probabilidad de impacto sigue bajando

En un principio, los cálculos indicaban una probabilidad de impacto del 3,1 %, pero gracias a nuevas mediciones, el número se ha reducido drásticamente.
- La NASA disminuyó la posibilidad al 0,28 % en su última actualización.
- La Agencia Espacial Europea (ESA) hizo lo mismo, bajando el riesgo al 0,16 %.
- Además, la amenaza del asteroide se degradó del nivel 3 al nivel 1 en la Escala de Turín, que mide el peligro de los impactos.
Esto significa que la posibilidad de colisión es mínima y que lo más probable es que futuras observaciones lo descarten completamente.
¿Qué pasaría si el asteroide realmente impacta?

El asteroide 2024 YR4 tiene un tamaño estimado entre 40 y 90 metros, lo que lo convierte en un objeto capaz de generar una explosión significativa si entrara en la atmósfera terrestre.
Sin embargo, los expertos consideran que la opción más probable es que se desintegre antes de tocar la superficie, generando una explosión en el aire similar a la del evento de Cheliábinsk en 2013.
Si el impacto ocurriera sobre el océano, los modelos indican que no provocaría un tsunami de gran magnitud, incluso si la explosión se diera cerca de la costa.
Por ahora, las agencias espaciales siguen monitoreando el objeto para obtener datos más precisos. Mientras tanto, el mensaje de los científicos es claro: la probabilidad de impacto es cada vez más baja, y es muy posible que este asteroide no represente una amenaza real para la Tierra.