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Cuando John Wayne rompió su propia regla y apareció en una serie a escondidas

Durante décadas, la televisión fue considerada un territorio menor para las grandes estrellas de Hollywood. Antes de la actual edad de oro de las series, muchos actores de cine veían la pequeña pantalla como un paso atrás en su carrera, un medio reservado para intérpretes sin el suficiente tirón comercial para llenar salas. Uno de los defensores más férreos de esta idea fue John Wayne, que durante años dejó claro que su lugar estaba exclusivamente en el cine.
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Wayne, icono absoluto del western y del cine clásico estadounidense, creía que una estrella de verdad debía ser vista en una pantalla grande y no “regalada” semanalmente al público desde el salón de casa. Sin embargo, incluso alguien con convicciones tan firmes acabó rompiendo su propia regla… aunque lo hizo casi en secreto.

Una excepción por amistad

A lo largo de su carrera, John Wayne solo aceptó aparecer en televisión en contadas ocasiones, y siempre por una razón muy concreta: la lealtad personal. El actor mantenía una estrechísima relación con John Ford, el director con el que rodó algunas de las películas más importantes de su filmografía. Por él, Wayne participó en episodios de antologías televisivas dirigidas por Ford, como Screen Directors Playhouse o Alcoa Premiere.

Pero hay una aparición aún más curiosa, porque fue la única vez que Wayne actuó en una serie de emisión regular… y lo hizo sin figurar en los créditos.

El cameo que casi nadie vio

En 1960, John Wayne apareció fugazmente en un episodio de la serie western Wagon Train, uno de los grandes éxitos televisivos de la época. El capítulo, titulado The Colter Craven Story (4×09), estaba dirigido, cómo no, por John Ford, y protagonizado por Ward Bond, otro viejo amigo del actor.

Wayne aceptó el papel como un favor personal. Interpretó al general William Tecumseh Sherman en una breve escena, pero puso una condición muy clara: no quería que su nombre apareciera en pantalla. De hecho, fue acreditado bajo el seudónimo “Michael Morris”, y su aparición era tan rápida que muchos espectadores dudaron incluso de si realmente habían visto a John Wayne.

El propio actor explicó años después que no quería sentar precedente ni dar la impresión de que estaba “bajando” al medio televisivo. Para él, aquello no era un trabajo, sino un gesto de amistad.

Un recuerdo agridulce

La experiencia quedó marcada por un hecho trágico. Ward Bond falleció de un infarto apenas tres semanas antes de que el episodio se emitiera, lo que convirtió la aparición de Wayne en una especie de despedida involuntaria entre viejos compañeros de batallas cinematográficas.

Así, la única incursión de John Wayne en una serie regular quedó como una rareza histórica: un cameo oculto, sin crédito y motivado únicamente por la lealtad. Una prueba más de que, incluso las estrellas más firmes en sus convicciones, a veces están dispuestas a romperlas… pero solo por las personas adecuadas.

Fuente: SensaCine.

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