Cuatro puntos que nos hacen dudar del éxito del Samsung Galaxy Fold, el teléfono que se dobla

Imagen: AP

Ayer Samsung tuvo una de esas presentaciones con aroma a cambio, quizás a revolución tecnológica, el tiempo dirá. En cualquier caso, la compañía nos dejó a todos con la boca abierta y, sin embargo, el anuncio del Samsung Galaxy Fold también nos deja una serie de dudas razonables.

Es muy posible que Samsung nos haya mostrado hace unas horas el teléfono más emocionante en mucho tiempo, sobre todo teniendo en cuenta que ese mercado “maduro” del que se suele hablar ahora para definir el estado actual del sector móvil, lo que quiere decir realmente es que es tremendamente aburrido.

Advertisement

Si ahora compramos un teléfono y nos dura varios años es porque nadie ofrece algo realmente interesante que nos haga saltar de un modelo a otro, al menos no al precio que tienen los dispositivos más avanzados. Y quizás el Galaxy Fold sea el revulsivo, o quizás sea una nueva decepción.

Empecemos por lo que vimos ayer. La compañía nos presentó un teléfono que, como comentamos, es una verdadera bestia en cuanto a especificaciones. Samsung inició su evento con lo que podemos considerar una hazaña de ingeniería: su primer teléfono flexible capaz de doblarse para esconder en su interior una pantalla mucho más grande que cualquier otro Galaxy.

Sus reclamos: panel externo de 4,6 pulgadas que al abrirlo se convierte en una pantalla de 7,3 pulgadas (denominada infinity flex display), 12 GB de memoria RAM, batería de 4.380 mAh, seis cámaras: tres en su parte trasera externa, una en su parte frontal externa y dos en su parte interna, multitarea para hasta tres aplicaciones… y 1.980 dólares cuando se ponga a la venta el 26 de abril.

Imagen: Samsung
Advertisement

Por tanto, la primera duda razonable parece sencilla: el precio. Es cierto que, como muchos apuntan, estamos ante un producto de primera generación donde quizás es más importante el “qué” al “cómo”. Sin embargo, a nivel de ventas no parece que vaya a ser un producto de éxito. Simplemente, la gran mayoría de usuarios no tiene dinero para un teléfono que cuesta 2.000 dólares, el equivalente, por ejemplo, a dos iPhone Xs, un producto que ya nos parecía carísimo.

Imagen: AP
Advertisement

Segunda duda razonable: el diseño. Sí, personalmente lo que vi ayer me sorprendió e incluso mejoró por mucho las expectativas que tenía, pero hay que recordar que lo que vimos ayer fue lo que Samsung quiso que viéramos. Ni un solo periodista pudo palpar el teléfono y todo se resumió a una demostración breve en vídeo, eso sí, bastante impresionante.

Mis dudas con el diseño vienen marcadas, no tanto a detalles personales como el (horrible) notch de la pantalla grande o los marcos de la pantalla pequeña, sino más bien por lo que se le supone un producto revolucionario: el pliegue y despliegue del teléfono.

Advertisement

En la presentación se nos dio un montón de detalles técnicos sobre el diseño industrial del Galaxy Fold (cómo funcionan las bisagras y la magia de la ingeniería que se utilizó en la pantalla delgada y flexible), pero apenas pudimos verlo. De hecho, el teléfono estuvo en el escenario menos de 4 minutos.

Imagen: AP
Advertisement

Mi gran duda es si un teléfono de 2.000 dólares podrá realmente aguantar el paso del tiempo doblándose continuamente (la bisagra que une ambos lados del teléfono soporta el uso “de millones de veces sin problemas”, según Samsung). Veremos.

Además, si nos fijamos de cerca en las demostraciones de ayer se puede distinguir claramente un pliegue un tanto antiestético que se extiende por el centro de la pantalla cuando se despliega en el “modo tableta”.

Advertisement

Es posible que el pliegue pueda ser un mal necesario (recordemos el FlexPai de Royole para tener en cuenta lo que NO hay que hacer), pero desde luego sigue siendo poco estético, como mínimo. ¿Quizás no sea el diseño final? Podría ser, lo que está claro es que el propio diseño revolucionario genera una nueva duda derivada de este: la durabilidad a largo plazo del Galaxy Fold.

Imagen: Samsung
Advertisement

La última cuestión que me surge tras la gran presentación que tuvo lugar ayer tiene que ver con el soporte de aplicaciones. Como toda tecnología nueva, las pantallas plegables requerirán que los desarrolladores actualicen sus apps para que la experiencia de uso no sea un suicidio. Google, por ejemplo, está trabajando para optimizar esto en Android, pero es posible que no sea un cambio rápido.

Esto nos lleva a pensar que una de las características más espectaculares de las presentadas ayer, la posibilidad de hacer uso de la multitarea para hasta tres aplicaciones al mismo tiempo, se podría convertir en un desastre a poco que no se esmeren los desarrolladores, y no sería la primera vez que pasa.

Advertisement

Como decía al comienzo, el tiempo dirá si el Galaxy Fold de Samsung es un teléfono destinado a marcar una época en la historia del sector. Mientras, la compañía tiene dos meses por delante para preparar un producto en el mercado cuyo precio no admitirá fallos flagrantes.

Share This Story

About the author

Miguel Jorge

私たちは、ギズモードが大好き

EmailTwitterPosts
PGP Fingerprint: A538 E9AD 005E F2CB C29C BE2F 0401 2B5D D41F C01FPGP Key