Un hombre de 28 años con sangrado crónico de nariz tenía una causa bastante asquerosa. En el informe de este caso reciente los médicos de China describen cómo fue que le entró una sanguijuela en la nariz.
Los doctores del Primer Hospital de la Universidad Hunan de Medicina China detallaron la historia real y algo vampírica esta semana en el New England Journal of Medicine, junto con una foto en primer plano del culpable chupasangre. Lo más probable es que la sanguijuela entrara en su nariz al lavarse la cara en un arroyo de montaña. Felizmente, los médicos pudieron sacar la sanguijuela y no hubo complicaciones ni secuelas.
Peligro en la montaña
Según indica el informe, el hombre visitó una clínica de otorrinolaringología (oído, nariz y garganta) porque desde hacía 10 días le sangraba la nariz del lado derecho.
Eran solamente unas gotas cada hora, y cada vez que escupía o tosía le salía moco con hilos de sangre. Los médicos lo revisaron para confirmar el sangrado y con una endoscopía enseguida vieron la causa. Lo más terrible era que la sanguijuela estaba viva y coleando e intentó huir de la luz del endoscopio.
La mayoría de las sanguijuelas viven en agua dulce y probablemente fuera allí donde el hombre contrajo este parásito. Veinte días antes de la consulta con los médicos había ido a escalar una montaña. En un momento se lavó la cara con agua de un manantial, y la sanguijuela tiene que haber ingresado para nadar y subir por su nariz, aferrándose a su mucosa, según indica el informe.
Los médicos señalaron que el sangrado de nariz puede tener diversas causas, incluyendo cuerpos extraños y tumores (sean benignos, o no). Añadieron con total sinceridad que las sanguijuelas no son lo primero que se sospecha, aunque sí ha habido casos en el pasado.
“Las sanguijuelas en la nariz son una causa infrecuente, y los factores de riesgo incluyen nadar en agua estancada, lavarse o beber agua natural sin tratar”, escribieron en su trabajo.
Un final feliz
Aunque la idea de tener una sanguijuela en la nariz es horrible, los médicos resolvieron la situación con facilidad.
Usaron anestesia local y un catéter de succión para extraer a la criatura chupasangre de la nariz del hombre. Salió intacta. El procedimiento no tuvo efectos adversos, y una semana después el hombre no presentaba síntomas residuales.
Supongo que se refieren a síntomas físicos, porque en lo personal, si tuviera una sanguijuela metida en la nariz, seguramente no volvería a nadar ni lavarme en agua dulce natural. Por otro lado, podría haber sido peor si le hubiese entrado una araña o garrapata en el oído. Calmaré mi paranoia, usando tapones de oídos y nariz la próxima vez.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.