Tia Freeman se enteró de que estaba embarazada a dos meses de dar a luz. No había ganado peso y estaba tomando la píldora, así que asumió que esa era la razón por la que no menstruaba. Cuando lo supo, ya había planeado unas vacaciones en Alemania para marzo... y decidió ir de todos modos.

Lo que esta informática de la Fuerza Aérea no imaginaba era que acabaría dando a luz sola, en una habitación de hotel y con tutoriales de YouTube.

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Ella misma le cuenta la historia a un amigo en un hilo de Twitter que ahora tiene miles de retuits. ‚ÄúEstaba en fase de negaci√≥n porque no hab√≠a forma de que estuviera pre√Īada ‚ÄĒescribe‚ÄĒ. Por entonces trabajaba en Virginia lejos de todos, y decid√≠ no cont√°rselo a nadie. Pens√© que se me pasar√≠a‚ÄĚ. Freeman tiene 22 a√Īos y dice que siempre hab√≠a usado anticonceptivos.

La cuesti√≥n es que el billete de avi√≥n ya estaba comprado y ella no sal√≠a de cuentas todav√≠a, as√≠ que pens√≥ que lo mejor ser√≠a no desperdiciar el dinero. ‚ÄúTodo iba bien, pero era un vuelo de 14 horas y todas las opciones del men√ļ ten√≠an carne. Sabes que soy vegetariana ‚ÄĒle cuenta a su amigo‚ÄĒ, pero 14 horas era demasiado tiempo, as√≠ que decid√≠ comerme el salm√≥n‚ÄĚ.

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‚ÄúNo sab√≠a si fue el salm√≥n, el vuelo o que hab√≠a llegado mi momento, pero me empez√≥ a doler la barriga. Quedaba una hora para aterrizar y estaba convencida de que ten√≠a una intoxicaci√≥n alimentaria. Me dol√≠a todo‚ÄĚ.

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A Freeman a√ļn le quedaba una escala de 17 horas en Estambul, pero el dolor de barriga no hac√≠a m√°s que empeorar. ‚ÄúSolo quiero llegar al hotel ‚ÄĒrecuerda‚ÄĒ. Me agarro a la barandilla intentando hacer la cola de aduanas. Siento que estoy a punto de desmayarme. Estoy sudando. Tengo ganas de vomitar. Y entonces me digo: ¬ęun momento, ¬Ņno estar√© de parto?¬Ľ‚ÄĚ.

‚ÄúDecid√≠ buscarlo en Google. Internet me dijo algo como: ¬ęhermana, la √ļnica diferencia entre las labores de parto y las contracciones de Braxton Hicks es haber roto aguas¬Ľ. Eso no fue del todo √ļtil, pero decid√≠ que no iba a dar a luz en el aeropuerto y junt√© fuerzas para llegar al hotel‚ÄĚ.

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‚ÄúLlego al hotel y ahora estoy segura de que estoy de parto ‚ÄĒcontin√ļa‚ÄĒ. No hay manera de que no est√© de parto porque apenas puedo ponerme pie llegados a este punto. Estoy en un pa√≠s extranjero donde nadie habla ingl√©s, no tengo el n√ļmero de emergencias de este pa√≠s y no s√© qu√© hacer. As√≠ que me pongo en modo millennial y busco qu√© hacer en YouTube. Y ah√≠ estoy, sola en una habitaci√≥n de hotel buscando c√≥mo dar a luz a mi beb√©‚ÄĚ.

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Sola en un hotel de Turqu√≠a, Freeman decidi√≥ llenar la ba√Īera con agua tibia y saltar a la acci√≥n. Se coloc√≥ en una posici√≥n recomendada por un tutorial de YouTube, se puso una toalla en la boca para mordearla mientras empujaba y esper√≥ a que las contracciones aparecieran cada dos minutos. ‚ÄúEs extra√Īo lo mucho que se concentra una cuando empieza a subir la adrenalina ‚ÄĒexplica‚ÄĒ. En ning√ļn momento me volv√≠ loca. Simplemente hice lo que ten√≠a que hacer, como diciendo ¬ędemos a luz este beb√©¬Ľ‚ÄĚ.

‚ÄúNunca hab√≠a sentido tanto dolor en mi vida ‚ÄĒcuenta‚ÄĒ. Era como si me estuviera partiendo al medio. ¬°¬ŅD√≥nde estaba mi epidural?! Por suerte, pas√≥ bastante r√°pido. Solo tuve que empujar cinco o seis veces antes de que apareciera un beb√©. Y d√©jame decirte que los beb√©s flotan. Ese peque√Īo bromista hizo blup y apareci√≥ sobre el agua como una boya‚ÄĚ.

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7 de marzo de 2018. En la ba√Īera de una habitaci√≥n de hotel de Estambul, Tia Freeman dio a luz a un beb√© con tutoriales de YouTube. En ese instante supo que era un ni√Īo, y lo primero que hizo fue configurar su carta astral en una aplicaci√≥n del hor√≥scopo. S√≠, eso fue antes de expulsar la placenta.

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Tras masajear su abdomen como decían los tutoriales de YouTube, Freeman se sentó en el retrete, tuvo una nueva contracción y expulsó la placenta. La recogió con una de las bolsas sanitarias del hotel y buscó en Google cómo cortar el cordón umbilical. Siguió las instrucciones cuchillo en mano.

La complicaci√≥n fue pinzar el cord√≥n. Como no ten√≠a pinzas, Freeman us√≥ los cordones de sus zapatillas. ‚ÄúEn Turqu√≠a, todo el mundo bebe t√© o caf√© y cada habitaci√≥n de hotel tiene un hervidor el√©ctrico. As√≠ que herv√≠ un poco de agua para estilizar los cordones y los us√© como si fueran pinzas‚ÄĚ.

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Al día siguiente, Freeman se presentó en el aeropuerto con el bebé en brazos. Como no tenía ropa de bebé, le había improvisado un body con una de sus camisetas favoritas. Por supuesto, en aduanas la recibieron con un montón de preguntas, así que llamaron a la policía, a un médico y a un enfermero para comprobar si realmente había dado a luz el día anterior.

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Freeman logr√≥ demostrar que no era una traficante de ni√Īos y Turkish Airlines la llev√≥ hasta el consulado de Estados Unidos en Estambul, donde le dieron el certificado de nacimiento del ni√Īo. En ese momento, la prensa local ya se hab√≠a enterado del tema as√≠ que varios reporteros intentaron entrevistarla. Freeman fue escoltada a un hospital con un traductor.

24 horas después de llegar al mundo, el bebé ya tenía nombre. Una empleada del aeropuerto le sugirió que le pusiera un nombre turco y Tia lo bautizó como Xavier Ata Freeman (el nombre turco es el de en medio). Madre e hijo volvieron en perfecto estado de salud a los Estados Unidos y ahora su historia es viral en las redes sociales. Eso sí: no lo intentes en casa.

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[Tia Freeman]