Image: Radcliffe Marxwell

Muchas de las historias sobre Corea del Norte tienden a parecer surrealistas. Esta es probablemente una de esas historias. La deuda comercial m√°s importante que tienen con el mundo occidental es extra√Īa incluso para los est√°ndares de Pyongyang. Resulta que Kim Il-sung estaf√≥ a Suecia. Con 1.000 Volvos.

El relato comenzó varias décadas atrás, cuando el sedán Volvo 144 (coches robustos y fabricados hasta 1974) todavía estaba en producción y las empresas suecas comenzaron a expandirse a un nuevo y prometedor mercado: Corea del Norte.

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Image: Wikimedia Commons

A mediados de la década de 1970, las empresas exportadoras firmaron grandes contratos comerciales y enviaron toneladas de equipos industriales fabricados en Suecia a Corea del Norte, incluida maquinaria de minería pesada y una flota de nada menos que 1.000 Volvo.

¬ŅPor qu√©? Desde el punto de vista de los exportadores, hab√≠a mucho dinero que repartir en la econom√≠a emergente de Corea del Norte. Lo cierto es que de cara al exterior, a los norcoreanos de aquellas fechas no les iba nada mal. Despu√©s de la Guerra de Corea su econom√≠a se reconstruy√≥, se convirti√≥ en un estado industrial en funcionamiento, todav√≠a muy dependiente de la ayuda, pero no parec√≠a una mala apuesta dadas las circunstancias.

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Así fue como Suecia envió más de 70 millones de dólares en productos. De hecho, se había invertido tanto en Corea del Norte que las empresas exportadoras suecas alentaron al Ministerio de Relaciones Exteriores de Suecia a enviar allí un diplomático. Y así fue. En 1975, Suecia se convirtió en el primer país occidental en establecer una embajada en Pyongyang.

Image: Embajada de Suecia en Pyongyang (Wikimedia Commons)

El hombre a cargo fue el diplom√°tico Erik Cornell, qui√©n se uni√≥ al ministerio en 1958. Pocos meses despu√©s de que llegara a Corea del Norte comenz√≥ el ‚Äúreinado‚ÄĚ de Kim Il Sung.

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Cornell fue el encargado de los negocios de la embajada hasta 1977. Eso s√≠, como ha recordado en numeroso medios posteriormente, la capital era muy poca cosa y estaba medio vac√≠a. ‚ÄúNo se pod√≠a ir a un caf√© o a un restaurante porque no hab√≠a. A veces, lo √ļnico que pod√≠a hacer era salir a dar peque√Īos paseos en mi Volvo. Esas eran las condiciones de la vida‚ÄĚ.

Image: Flickr

En realidad, a Cornell se le asign√≥ la tarea de dar sentido a la situaci√≥n econ√≥mica de Corea del Norte y, como descubri√≥ r√°pidamente, los n√ļmeros no iban a ayudar. Poco despu√©s de que abriera la embajada en Pyongyang, el comercio del pa√≠s con Occidente se detuvo de un frenazo.

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¬ŅLa raz√≥n? Corea del Norte no estaba pagando los bienes que importaba. Iban pasando los plazos de pago mientras aumentaban las deudas y los pagos de intereses, y en poco tiempo qued√≥ claro que Corea del Norte no iba a poder pagar todas sus inversiones.

Image: Wikimedia Commons

Dec√≠a el propio Cornell en unas memorias que public√≥ hace unos a√Īos, que el problema de Pyongyang fue haber sobreestimado sus capacidades industriales. El pa√≠s estaba convencido de que estaba alcanzando a las naciones industrializadas desarrolladas. Sin embargo, en opini√≥n de Cornell, Corea del Norte no sab√≠a c√≥mo hacer negocios fuera del bloque comunista. Su econom√≠a ten√≠a demasiados problemas.

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Como resultado de ello, m√°s de cuatro d√©cadas despu√©s el gobierno a√ļn no ha pagado por esos 1.000 Volvos. De hecho, y seg√ļn la Agencia Sueca de Cr√©dito a la Exportaci√≥n, la misma que asegur√≥ los pagos, la deuda de Corea del Norte con Suecia ha crecido a lo largo de los a√Īos hasta alcanzar los m√°s de 300 millones de d√≥lares.

El escenario es tan surrealista que Suecia todavía envía recordatorios semestrales a Pyongyang, aunque Corea del Norte nunca ha confirmado oficialmente tal acuerdo.

¬ŅY qu√© ha pasado con la incre√≠ble flota? Gracias a un gran n√ļmero de filmes y documentales se sabe la flota de Volvos verdes sigue siendo una caracter√≠stica muy destacada del paisaje urbano de Pyongyang, por lo dem√°s, un tanto mon√≥tona. Muchos de ellos acabaron convirti√©ndose en taxis, y lo cierto es que se ven geniales. [Wikipedia, Newsweek, The Drive]