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Ciencia

Dejar de fumar a los 50 (o a los 70) aún puede rejuvenecer tu cerebro hasta tres años, según un estudio internacional

Un estudio de The Lancet Healthy Longevity demuestra que dejar de fumar incluso en edades avanzadas ralentiza el deterioro de la memoria y el lenguaje. Los beneficios, equivalentes a tres años de juventud cerebral, se acumulan sin importar cuándo se abandone el tabaco.
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El cerebro también agradece cuando apagamos el último cigarrillo

Apagar el último cigarrillo nunca es un gesto menor, ni siquiera cuando se hace a los 60 o 70 años.
Según un estudio del University College London (UCL) publicado en The Lancet Healthy Longevity, dejar de fumar reduce la pérdida de memoria y lenguaje en la vejez, y el beneficio equivale a retrasar hasta tres años el envejecimiento mental en apenas seis años de abstinencia.

El análisis, basado en los datos de más de 9.400 adultos de entre 40 y 90 años procedentes de doce países, revela que las personas que abandonan el tabaco presentan un deterioro cognitivo mucho más lento que quienes continúan fumando.
El efecto se mantiene incluso si el cambio ocurre tarde: nunca es demasiado tarde para que el cerebro se recupere.


El tabaco envejece el cerebro, pero se puede revertir

El equipo liderado por Mikaela Bloomberg y Andrew Steptoe del UCL analizó la evolución cognitiva de participantes de los estudios ELSA (Inglaterra), SHARE (Europa) y HRS (EE. UU.) entre 2002 y 2020.
Compararon dos grupos idénticos en edad, sexo, educación y salud general: 4.718 exfumadores frente a un grupo equivalente de fumadores persistentes.

Durante los seis años anteriores a dejar el tabaco, ambos grupos perdían memoria al mismo ritmo.
Pero en los seis años posteriores, quienes dejaron de fumar ralentizaron un 20 % la pérdida de memoria y un 50 % la pérdida de fluidez verbal, un indicador clave para detectar demencia temprana.
Traducido al tiempo biológico: tres años de envejecimiento cerebral “recuperados” en apenas un sexenio.

Dejar de fumar a los 50 (o a los 70) aún puede rejuvenecer tu cerebro hasta tres años, según un estudio internacional
© FreePik

“Estos resultados muestran que el deterioro cognitivo no es inevitable y que abandonar el tabaco ofrece beneficios incluso en edades avanzadas”, explica Bloomberg.


Lo que ocurre dentro del cerebro

Fumar daña el cerebro por tres vías principales:

  • Reduce el flujo sanguíneo y el oxígeno disponible en las neuronas.

  • Aumenta la inflamación crónica y el estrés oxidativo.

  • Favorece microlesiones vasculares que afectan a la memoria y la atención.

Al dejar de fumar, estos procesos se desaceleran o revierten parcialmente. El cerebro recupera parte de su capacidad de comunicación interna, conservando mejor el lenguaje, la atención y la memoria episódica.

Steptoe, coautor del estudio, lo resume así:

“Un deterioro cognitivo más lento significa un menor riesgo de demencia. Dejar de fumar no solo alarga la vida, sino que mejora la calidad de esos años.”


Un beneficio global, no solo individual

Los participantes procedían de Inglaterra, Estados Unidos y diez países europeos —entre ellos España, Italia, Francia y Alemania—.
En todos los contextos se observó el mismo patrón: la mejora cognitiva tras dejar de fumar fue consistente independientemente del país, el nivel educativo o la edad de abandono.

Incluso después de ajustar los datos por número de cigarrillos diarios o enfermedades previas, el resultado se mantuvo sólido.
El efecto protector sobre la mente aparece desde los primeros meses y se acumula con los años.

Dejar de fumar a los 50 (o a los 70) aún puede rejuvenecer tu cerebro hasta tres años, según un estudio internacional
© FreePik

Los autores recuerdan que menos del 10 % de los intentos de dejar de fumar se mantienen tras un año, especialmente entre los mayores de 50 años. Pero la evidencia de que el cerebro puede “rejuvenecer” podría servir como motivación extra para este grupo.


Nunca es tarde para dejar de fumar (y tu cerebro lo sabe)

Aunque el estudio es observacional y no prueba una causalidad directa, su metodología —basada en datos longitudinales durante 18 años— ofrece una de las pruebas más sólidas de los beneficios cognitivos del abandono del tabaco.

Los investigadores concluyen que los efectos negativos del cigarrillo no son irreversibles, y que el cerebro conserva una sorprendente capacidad de recuperación.
En un contexto global donde la demencia podría afectar a más de 150 millones de personas en 2050, esta conclusión adquiere un valor sanitario enorme.

En palabras de Bloomberg:

“Nunca es demasiado tarde para dejar de fumar. Cada cigarrillo que no se fuma es una inversión en memoria, lenguaje y autonomía futura.”

Fuente: Infobae.

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