Tu paseo por la playa o el parque junto al agua se ve frustrado cuando una gaviota te roba la comida que llevabas. Sin embargo, en un estudio reciente descubrieron un simple truco que podría mantener a raya a estas ladronas voladoras.
En el Reino Unido estudiaron a las gaviotas europeas (Larus argentatus) de la ciudad, y cómo reaccionaban ante distintos contenedores de viandas. Notaron que había menos probabilidades de que se acercaran a las viandas que tenían pegatinas de ojos grandes. Aunque no todas parecían sentir miedo ante la figura de los dos ojos grandes y abiertos, la simple estrategia de diseño podría ayudar a resolver el conflicto entre humanos y gaviotas, según los investigadores.
“Una de las áreas importantes en el estudio de disuasores de conducta animal consiste en identificar y aprovechar los sesgos sensoriales de los animales”, escriben en el trabajo que se publicó el mes pasado en Ecology and Evolution.
Ojos que asustan

Los ojos y el contacto ocular son estrategias que asustan a varios animales depredadores y ladrones de comida. Eso incluye a las aves. Hay animales de presa que evolucionaron incorporando patrones con forma de ojos en su aspecto para disuadir a los depredadores, como sucede con varias especies de mariposas.
Las gaviotas europeas estudiadas se han convertido en una presencia indeseada en varias ciudades del Reino Unido y Europa, en parte porque tienden a robar comida. Los investigadores quisieron ver si con ojos artificiales lograban asustar a las gaviotas para que no robaran comida.
Llevaron a cabo varios experimentos en distintas ciudades de Cornwall.
Descubrieron que las gaviotas presentaban menos probabilidades de acercarse a las cajas de viandas que tuvieran pegatinas con ojos grandes y abiertos. En varias de las pruebas, la mitad de las gaviotas evitaban esas cajas. Otros experimentos mostraron que tampoco se acercaban a viandas con figuras de ojos cuadrados o redondos que contrastaran con la caja, lo que sugiere que el contraste podría ser un aspecto importante para engañar a estas aves.
¿Es el fin de este problema?
Los resultados demostraron que pintar o usar pegatinas de ojos grandes y abiertos en las cajas contenedoras de comida no eliminaría del todo el riesgo de que las gaviotas te roben la vianda. Pero este diseño junto a otros disuasores puede ayudar a resolver la pelea y tensión entre los residentes urbanos y las gaviotas, al menos en el corto plazo.
Dicho esto, la solución anti-gaviotas definitiva en realidad es que los humanos seamos más conscientes y cuidadosos.
“Los disuasores sensoriales solo son parte de un conjunto más amplio de medidas para reducir el conflicto entre humanos y gaviotas, y que incluyen información sobre no alimentar a las gaviotas y gestionar mejor el descarte de restos de comida”, escribieron los autores del estudio.