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Ciencia

Descubren en Argentina uno de los dinosaurios más antiguos del mundo: un hallazgo que reescribe la historia prehistórica

A 3.000 metros de altitud en la cordillera andina, científicos argentinos hallaron un esqueleto casi completo de una nueva especie de dinosaurio, el Huayracursor jaguensis. Con 230 millones de años, podría ser uno de los primeros dinosaurios que caminaron sobre la Tierra.
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En el corazón de los Andes riojanos, a más de 3.000 metros de altura, un grupo de paleontólogos argentinos encontró algo que podría cambiar para siempre nuestra comprensión del origen de los dinosaurios. Entre sedimentos milenarios, asomaban vértebras, huesos y fragmentos de cráneo que, con el paso de las semanas, revelaron una sorpresa monumental: se trataba de una nueva especie, posiblemente una de las más antiguas jamás registradas en el planeta.

Bautizado como Huayracursor jaguensis, este pequeño dinosaurio vivió hace entre 230 y 225 millones de años, cuando la Tierra era un mundo cálido y húmedo dominado por helechos gigantes y los primeros bosques. Su nombre combina el término quechua huayra (“viento”) y el latín cursor (“corredor”), en alusión a los vientos intensos de la región y al lugar del hallazgo, Jagüé, en la provincia de La Rioja.


Un hallazgo excepcional en los Andes argentinos

El descubrimiento fue anunciado por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina en octubre, y rápidamente atrajo la atención de la comunidad científica internacional.
“Estimamos que el Huayracursor debe tener entre 230 y 225 millones de años, lo que lo convierte en uno de los dinosaurios más antiguos del mundo”, explicó Agustín Martinelli, investigador del Conicet y uno de los autores del estudio.

El esqueleto —sorprendentemente bien conservado— incluye parte del cráneo, la columna vertebral completa, la cola y casi todas las extremidades. Esta preservación excepcional permitirá estudiar con detalle la anatomía y la evolución temprana de los dinosaurios.

Los paleontólogos detallan que el animal vivía en un entorno muy distinto al actual desierto de altura. En aquel entonces, durante el período Triásico, la región presentaba ríos, bosques y un clima húmedo. En el yacimiento también se hallaron restos de troncos fósiles de helechos arborescentes, lo que confirma la existencia de antiguos ecosistemas boscosos.


Un corredor ligero en los orígenes de los gigantes

El Huayracursor jaguensis pertenece a un grupo de dinosaurios herbívoros primitivos, ancestros lejanos de los saurópodos, aquellos gigantes de cuello largo como el Diplodocus o el Brachiosaurus. Sin embargo, este ejemplar era diminuto en comparación: apenas dos metros de longitud y unos 18 kilos de peso, con una estructura esbelta y adaptada al movimiento rápido.

Su morfología sugiere un animal ágil, posiblemente bípedo, que se desplazaba con rapidez por los márgenes de los ríos en busca de vegetación tierna. Este tipo de anatomía lo sitúa en un momento clave de la evolución, cuando los dinosaurios estaban comenzando a diversificarse a partir de sus antecesores arcosaurios.

“El Huayracursor representa un eslabón perdido dentro del linaje de los saurópodos”, afirmó Martinelli. “Su antigüedad y grado de conservación nos permiten entender cómo surgieron las primeras formas de locomoción y adaptación herbívora”.


Un Triásico argentino que sigue revelando secretos

Argentina ya es reconocida como una de las cunas mundiales de la paleontología. En la región de Ischigualasto —conocida como el “Valle de la Luna”— se han encontrado algunos de los dinosaurios más antiguos conocidos, como Eoraptor y Herrerasaurus.
El nuevo descubrimiento, sin embargo, lleva el registro aún más atrás. Con 230 millones de años, el Huayracursor jaguensis podría habitar los orígenes mismos del linaje dinosauriano.

Los investigadores del Conicet trabajaron durante varios años en el yacimiento, ubicado en una zona árida y de difícil acceso. Cada hueso extraído requirió semanas de limpieza y conservación en laboratorio. “Fue como armar un rompecabezas del tiempo”, comentaron los paleontólogos.

El hallazgo no solo amplía el catálogo de especies triásicas, sino que refuerza la idea de que el actual territorio argentino fue un epicentro evolutivo clave durante el surgimiento de los dinosaurios.

https://x.com/SputnikMundo/status/1980133122864808359


Un fósil que cambia la línea del tiempo

Los resultados del estudio se publicarán próximamente en revistas científicas internacionales. De confirmarse la antigüedad propuesta, el Huayracursor jaguensis se ubicaría entre los primeros representantes del linaje saurópodo, lo que podría modificar la línea temporal de aparición de los grandes dinosaurios herbívoros.

Además, su hallazgo casi completo es extremadamente raro en ejemplares tan antiguos. La mayoría de los fósiles triásicos suelen encontrarse fragmentados o erosionados. En este caso, la preservación se debe probablemente a un enterramiento rápido en sedimentos finos, posiblemente tras una crecida fluvial o un evento volcánico.


Cuando los Andes eran selva y los dinosaurios apenas comenzaban

Durante el Triásico tardío, hace más de 220 millones de años, el supercontinente Pangea aún estaba unido. En el hemisferio sur, lo que hoy es Argentina formaba parte del territorio llamado Gondwana, un vasto paisaje de selvas tropicales, lagunas y volcanes.
Allí, los primeros dinosaurios convivían con reptiles marinos, anfibios gigantes y los ancestros de los mamíferos.

El hallazgo del Huayracursor devuelve una postal de ese mundo perdido: un animal pequeño, ligero, de largas patas, que corría entre helechos bajo un cielo cargado de humedad y truenos. Un corredor del viento, como su nombre indica, que sobrevivió en la roca durante millones de años esperando ser descubierto.

Fuente: Meteored.

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