Foto: Wikipedia

Si eres un mono aullador, probablemente tengas que elegir entre una voz potente que se escuche en toda la jungla por encima de la de los demás monos, o unos atributos masculinos eficaces y de buen tamaño, pero no las dos cosas. Es la conclusión a la que ha llegado un grupo de biólogos.

Es, de hecho, la primera vez que constatan un equilibrio de características de este tipo en monos aulladores. Los monos que tienen un aparato vocal más potente y voces más profundas atraen a más hembras y por ello no necesitan ser tan eficaces en la reproducción. Los monos con voces más moderadas, sin embargo, se aseguran de aparearse de manera más eficaz con unos testículos de mayor tamaño y que producen esperma de mayor calidad. Fue el propio Darwin el que apuntó por primera vez que la voz de los monos aulladores podía estar directamente asociada a la reproducción.

“Son diferentes soluciones a un mismo problema” explica Leslie Knapp, catedrática de antropología en la Universidad de Utah y principal autora del estudio. En una sociedad de monos en la que no hay harenes, la capacidad de atraer hembras y reproducirse con efectividad es crucial para la supervivencia.

Para la investigación, se han escaneado en 3D e impreso los huesos hioides de 255 ejemplares de mono aullador cuyos restos se conservaban en museos. Al mismo tiempo, se ha chequeado el tamaño de las gónadas de 66 monos aulladores que viven en diferentes parques zoológicos (después de anestesiar previamente al animal para facilitar el examen).

Los monos aulladores del género Alouatta apenas tienen el tamaño de un perro, pero su bramido es tan potente como el de un tigre. El secreto de esa prodigiosa voz es un hueso hioides enorme que hace las veces de cámara de resonancia. Cuanto más grande este hueso, más pequeños los testículos y viceversa.

La peculiar relación entre este hueso del cuello y los órganos reproductores es difícilmente aplicable a seres humanos. Nuestro hueso hioides es muy pequeño. Ha evolucionado así para poder permitirnos locutar los complejos sonidos que forman nuestro habla. La doctora Knapp explica que: “Las hembras humanas tienden a encontrar las voces más graves (como la del vocalista Barry White) más atractivas y románticas. Esto es porque las voces profundas en seres humanos no dependen del hioides, sino de un mayor tamaño corporal, lo que suele representar una mejor elección como pareja reproductora.”

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Knapp añade que no se puede establecer una relación de ningún tipo entre la voz y el tamaño de los testículos en seres humanos porque este último atributo dejó de ser determinante en la elección de pareja hace tiempo. En su lugar introdujimos otros de carácter social o cultural. [vía Universidad de Utah]