Las cuevas de El Cantal, en Málaga, revelan un sistema de códigos anicónicos compartido por los últimos neandertales y los primeros homo sapiens. Puntos, trazos y marcas repetidas se convierten en el rastro de un lenguaje gráfico organizado que desvela cómo estos grupos afrontaban la oscuridad de sus incursiones subterráneas.
El hallazgo no solo cuestiona una teoría histórica, también sugiere que la luz podría tener un comportamiento más complejo de lo que hemos enseñado durante generaciones.
Un nuevo estudio plantea que algunos de los rasgos más icónicos de los templos griegos no son simples ornamentos, sino la traducción en piedra del costado de antiguas galeras invertidas. La hipótesis conecta lingüística, etnografía y diseño naval para explicar por qué el Partenón y otros templos son como son.
El hallazgo desconcierta incluso a los científicos y abre una posibilidad inquietante: algunas formas de vida podrían resistir condiciones extremas del espacio mejor de lo que creíamos.
Un proyecto liderado por la Universidad de Granada ha documentado cómo esta ciudad mantuvo su suministro de agua desde la época clásica hasta la bizantina, revelando una infraestructura continua y sorprendentemente avanzada.
El sistema utiliza navegación magnética para moverse por el organismo y liberar fármacos con una precisión inédita, algo que podría transformar por completo los tratamientos actuales.