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Ciencia

¿Piensas que eres inmune a la cafeína si la tomas por la tarde o noche? Es probable que la calidad de tu sueño indique lo contrario

En investigaciones recientes se encontró que la cafeína puede reducir el tiempo que pasamos en sueño profundo, aunque no lo notemos.
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Si crees que no te pasa nada de todo lo negativo que puede causar un refresco o bebida con cafeína que consumes por la tarde-noche, probablemente te convenga prestar atención. En investigaciones recientes se halló que la cafeína puede afectar el sueño, aunque no te impida dormir.

En Polonia, unos científicos revisaron decenas de estudios que analizaban cómo puede influir la cafeína en la actividad eléctrica del cerebro durante el sueño. Hallaron evidencia de que la cafeína puede reducir sutilmente el tiempo que pasamos en sueño profundo, incluso si subjetivamente la persona dice que siente haber descansado bien al despertar. Los hallazgos respaldan el consejo médico de que hay que controlar la ingesta de cafeína, en especial por la tarde-noche.

“La cafeína altera siempre la arquitectura neurofisiológica del sueño humano en una dirección consistente con la reducción del sueño profundo y una recuperación homeostática debilitada”, escribieron los investigadores en su trabajo, publicado en Nutrients.

La cafeína y el sueño

La cafeína es el estimulante más usado del mundo y mucha gente la consume para despejarse por la mañana o simplemente para estar más alerta. Los médicos en general recomiendan evitar el consumo de cafeína al menos seis horas antes de ir a dormir porque puede afectar el sueño.

Aunque mucha gente informa no poder dormir si consume cafeína en la tarde-noche, hay otros (como yo) que pueden consumirla sin que les cause daño aparente. Para entender mejor cómo puede afectar el sueño la cafeína los investigadores analizaron estudios anteriores del uso de la cafeína en personas a las que se les hizo un electroencefalograma mientras dormían. Los EEG son una forma confiable de medir los cambios en la actividad cerebral mientras dormimos, y pueden indicar la calidad del descanso que conseguimos al dormir.

Revisaron 32 estudios relacionados con la cafeína, entre los que había algunos que pedían que las personas informaran si habían dormido bien por la noche. En general hallaron un vínculo consistente entre el consumo de cafeína y la reducción de la actividad de ondas lentas en el cerebro, el tipo de actividad que se da durante el sueño profundo no REM, la etapa del sueño que más restaura. También hallaron que la cafeína se vinculaba con patrones de sueño menos profundos en general. Lo importante es que se encontraban estas diferencias incluso en personas que dormían una buena cantidad de horas en total (entre 7 y 9 horas) o personas que informaban sentirse bien.

La experiencia subjetiva de la calidad del sueño “no seguía de manera consistente la perturbación objetiva, observación consistente con la literatura sobre cafeína y sueño en general, y demostraba una autopercepción imperfecta del impacto de la cafeína en el sueño”, informan los investigadores.

Qué hacer

Los investigadores señalan que la influencia de la cafeína no se percibe de igual manera en todas las personas. Cualquier efecto perjudicial que pudiera tener en el sueño dependerá de diversos factores, como la cantidad que se consume la hora en que se consume, y el nivel general de la calidad del sueño de cada persona. Eso significaría que algunos tendríamos que limitar el consumo de cafeína incluso a horas tempranas del día.

«No se trata solo del café que bebes justo antes de ir a dormir. En algunas personas importa la cantidad de cafeína que consumen en total durante el día, así como si el cuerpo ha tenido tiempo suficiente para metabolizarla antes de que caiga la noche”, dijo la autora del trabajo Donata Kurpas, investigadora de la Universidad Médica Wroclaw, en declaraciones de la universidad.

En otros estudios se ha encontrado de manera consistente que los beneficios de la cafeína son mayores que los potenciales perjuicios, siempre y cuando se consuma con moderación. En mi caso, suelo beber refrescos por la noche, por lo que este estudio definitivamente hará que cambie mi hábito.

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