Ilustración: Alberto Gennari

Una ballena de cuatro patas fosilizada hace 42 millones de años arroja nueva luz sobre la evolución y la distribución geográfica de estos mamíferos acuáticos.

Los ancestros de las ballenas y los delfines modernos evolucionaron a partir de un pequeño animal de cuatro patas con pezuñas que vivió en el sur de Asia hace unos 50 millones de años, durante el Eoceno. La evidencia fósil sugiere que estos mamíferos acuáticos pioneros llegaron a Norteamérica hace 41,2 millones de años, nadando desde África Occidental a través del Atlántico. El sorprendente descubrimiento de una ballena cuadrúpeda de hace 42,6 millones de años en la costa de Perú ha añadido un importante apéndice a esta historia: las ballenas de la antigüedad hicieron de Sudamérica, y no de Norteamérica, su primer hogar en el Nuevo Mundo. Los detalles de este descubrimiento fueron publicados en Current Biology.

La nueva especie se llama Peregocetus pacificus, que es una forma abreviada de decir “la ballena viajera que llegó al Pacífico” en latín. Sus restos, notablemente bien conservados, se encontraron en 2011 en un yacimiento llamado Playa Media Luna, donde los paleontólogos recuperaron la mayor parte de su esqueleto, incluyendo su mandíbula, patas delanteras y traseras, trozos de columna vertebral y cola. La datación de los sedimentos marinos dentro de los cuales se encontró el fósil coloca al Peregocetus en el Eoceno medio.

Ilustración: Alberto Gennari

“Este es el primer registro indiscutible de un esqueleto de ballena cuadrúpedo en todo el Océano Pacífico, probablemente el más antiguo de América y el más completo fuera de India y Pakistán”, dijo el autor principal del estudio, Olivier Lambert, paleontólogo del Real Instituto Belga de Ciencias Naturales, en un comunicado.

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El análisis de los fósiles del Peregocetus muestra que se adaptó bien a la tierra y al mar, con características similares a las de las nutrias modernas y los castores. El animal era relativamente grande; medía cerca de 4 metros de longitud, que es más del doble de lo que miden las nutrias que viven hoy en día. Las habilidades terrestres del Peregocetus se evidenciaron con pequeños cascos en la punta de sus dedos y la orientación de sus huesos de la cadera, lo que sugiere un andar cuadrúpedo en tierra. Al mismo tiempo, tenía huesos de la cola similares a los de castores y nutrias, lo que significa que jugó un papel importante en sus habilidades acuáticas. Por último, el tamaño de sus dedos y pies sugiere que tenía apéndices palmeados, según los investigadores.

Huesos fosilizados hallados en Playa Media Luna
Imagen: G. Bianucci

El descubrimiento otorga nueva información sobre la propagación geográfica de las ballenas antiguas en esta etapa de su historia evolutiva. Las ballenas de cuatro patas probablemente llegaron a Sudamérica cruzando el océano Atlántico sur desde la costa occidental de África, según los investigadores. Los animales habrían sido asistidos por las corrientes superficiales hacia el oeste, pero la distancia entre África y Sudamérica era aproximadamente la mitad de lo que es hoy, lo que hizo que el viaje fuera más sencillo. Una vez en Sudamérica, el Peregocetus se asentó en las aguas del Pacífico a lo largo de la costa peruana, y eventualmente se mudó a Norteamérica.

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“Seguiremos buscando en lugares con capas igual o más antiguas que las de Playa Media Luna, por lo que podríamos descubrir más cetáceos anfibios [un grupo que incluye ballenas y delfines] en el futuro”, dijo Lambert.

“Este es un descubrimiento sorprendente a partir de un esqueleto fósil relativamente completo que muestra que las ballenas realmente antiguas, capaces de nadar y caminar, llegaron a las Américas mucho antes de lo que se pensaba”, explicó a Gizmodo Erich Fitzgerald, encargado de paleontología de vertebrados en Museums Victoria, Melbourne. “Tiene implicaciones realmente interesantes para nuestra comprensión de la evolución de las ballenas. Podría haber un gran capítulo de la historia de la evolución de las ballenas que sucedió en Sudamérica y en otras partes de las costas del Pacífico y los océanos del sur que no conocíamos”, dijo Fitzgerald, quien no está afiliado al nuevo estudio.

Reconstrucción del esqueleto del Peregocetus pacificus cuando nadaba y cuando caminaba
Imagen: Olivier Lambert et al. 2019 (Current Biology)

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El paleontólogo Felix Marx, de la Universidad de Lieja en Bélgica, dijo a Gizmodo que el nuevo estudio es “significativo” y “bastante claro”, por lo que “no hay mucho que criticar”. Marx es buen amigo de Lambert, el autor principal, y comparten la misma oficina, así que no pudo “garantizar la imparcialidad”. Marx cree que el nuevo fósil es “muy convincente”, y que brinda a los científicos nuevas ideas sobre cómo las primeras ballenas se propagaron por todo el mundo.

“Sabemos desde hace tiempo que las ballenas de cuatro patas llegaron a Norteamérica, pero este es el primer registro fiable de Sudamérica y, por lo tanto, también el primero del hemisferio sur”, dijo Marx. “Estoy ansioso por saber qué tan al sur llegaron realmente. Quién sabe, quizás alguna vez hubo ballenas antiguas en las costas de Chile también”.

A lo que agregó: “Este estudio también muestra, una vez más, el gran potencial del Perú como tesoro de fósiles. Tiene yacimientos de primera categoría, y espero que nos dé más sorpresas a medida que sigamos estudiándolo”.

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Fitzgerald comparte este sentimiento.

“Claramente hay más giros en la historia de la ballena que ni siquiera hemos empezado a imaginar”, dijo. “Lo que es seguro es que hay muchas más sorpresas sobre los cetáceos que esperan ser descubiertas en el hemisferio sur”.

[Current Biology]