Se la conoce como supernova SN2025wny y se encuentra a unos 10 mil millones de años luz de la Tierra. En circunstancias normales sería imposible que los astrónomos la detectaran, pero hubo un equipo que tuvo suerte.
Al barrer los cielos en búsqueda de pasajeros cósmicos, un equipo internacional de astrónomos notó dos galaxias en posición adelantada de un gigante manchón de luz. Al analizarlo con otros telescopios, vieron que ese manchón era una supernova y además, que era ultraluminosa. Lo notable es que las dos galaxias actuaban como “lupa cósmica” y realzaban el brillo de la supernova en 50 veces.
Los investigadores detallan su hallazgo en un trabajo publicado recientemente en The Astrophysical Journal Letters.
“Es el telescopio de la Naturaleza”, declaró Joel Johansson, principal autor del estudio y astrofísico de la Universidad de Estocolmo, Suecia. “El aumento nos permite estudiar una supernova a una distancia en la que sería imposible poder efectuar observaciones detalladas”.
Distorsiones en el espacio-tiempo

Las observaciones astronómicas se ven limitadas por la velocidad de la luz. Es decir que las cosas que “vemos” en el universo son producto de lo lejos que se encuentren en términos de la luz que viaja, por lo que si la luz choca con algo, eso también aparecerá en nuestras observaciones. Muchas veces, eso aparece como ruido y no es lo mejor.
Pero otras veces las obstrucciones son lo suficientemente importantes como para doblar el espacio-tiempo con su fuerza gravitacional, obligando a la luz a doblar también y tomar un camino curvo. A partir de esta distorsión —lente gravitacional— los astrónomos pueden extraer valiosa información sobre esa sección del universo.
No es mala señal
En el caso de SN2025wny las dos galaxias aumentan la luz de la supernova y la dividen. Cada una de las señales de luz ingresa en el campo visual de los telescopios terrestres en momentos distintos, y así la supernova se manifiesta como imagen extraña y con manchas.
“Cuando vi los datos no podía creerlo. Pensé que se trataba de algo de la cámara”, dijo Jacob Wise, coautor, estudiante del doctorado de la Universidad de Estocolmo. “Pero luego miré con atención los datos de las noches anteriores y podía ver con claridad las múltiples imágenes de la supernova producidas por la lente”.
Wise y su asesor Dan Perley enviaron enseguida sus observaciones al Observatorio Keck de Hawái, que recogió y confirmó los espectros de la extraña señal. El equipo de hecho estaba mirando una supernova extremadamente brillante que está a una distancia imposible.
“Siempre resulta interesante y provoca entusiasmo el pedido de una respuesta muy rápida a un evento transitorio como este”, comentó en declaraciones John O’Meara, científico en jefe del Keck. “En Keck estábamos dispuestos a responder enseguida y nos alegró ser parte de este avance”.
Nuevas explosiones, nuevas preguntas
SN202wny es la primera supernova superluminosa que se observa con lente gravitacional. Eso tiene importantes implicaciones, como las diferencias de tiempo entre las imágenes de la lente, que representan una forma novedosa de determinar la tasa de expansión del universo conocida como constante de Hubble. Es una constante que no se condice con las observaciones en la vida real, diferencia que se denomina tensión de Hubble.
Las lentes gravitacionales de objetos distantes podrían ayudar a identificar “si la tensión refleja nueva física o limitaciones a los métodos existentes”, explicaron los investigadores en declaraciones. El equipo ya está realizando observaciones de seguimiento con los telescopios espaciales Hubble y James Webb, explicaron.
El descubrimiento es un ejemplo más de la astronomía multimensajero que aplica varias técnicas al mismo tiempo para estudiar una fuente u origen. El trabajo concluye que SN 2025wny representa “no solamente un hito sino un vistazo a una era que va desarrollándose muy rápidamente” en términos de lo que estudia la astronomía.