Saltar al contenido
Ciencia

¿Detectaron vida en otro planeta? Expertos opinan sobre un informe explosivo de posible biofirma

Un grupo de astrónomos detectó dimetil sulfuro en un planeta lejano, una molécula producida por organismos vivos en la Tierra. Aunque la emoción es palpable, la comunidad científica pide cautela.
Por Isaac Schultz Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

Comentarios (0)

La astronomía acaba de sacudir al mundo con un hallazgo que podría cambiarlo todo… o tal vez no. Científicos que trabajan con el telescopio espacial James Webb informaron haber encontrado indicios de una molécula asociada a la vida en un planeta a 120 años luz de la Tierra. Sin embargo, la comunidad científica advierte que aún falta mucho para confirmar algo tan extraordinario. En esta nota, repasamos las opiniones de los principales expertos en astrobiología, química planetaria y atmósferas exoplanetarias.

El hallazgo que desató la controversia

La semana pasada, un equipo de investigadores que utiliza el telescopio James Webb (JWST) detectó lo que podría ser dimetil sulfuro (DMS) en la atmósfera del exoplaneta K2-18 b. Esta molécula, en la Tierra, es generada casi exclusivamente por microorganismos marinos. K2-18 b está ubicado en la zona habitable de una estrella enana roja, lo que lo convierte en un candidato interesante para albergar vida.

La presencia del DMS no es concluyente: el nivel de confianza estadística es de 3 sigma, lo cual es prometedor pero no definitivo. No obstante, la noticia provocó titulares en todo el mundo que especulan con la posible detección de vida más allá de nuestro planeta. Pero muchos científicos piden cautela antes de sacar conclusiones.

Oliver Shorttle: “Aún no superamos las primeras etapas del análisis”

Oliver Shorttle, químico planetario de la Universidad de Cambridge, ha estudiado la estructura y el clima de K2-18 b. Según él, el hallazgo no mueve la aguja astrobiológica todavía. Explica que hay una serie de pasos que deben cumplirse antes de afirmar que se ha detectado vida:

  1. Confirmar que la señal proviene realmente del planeta.

  2. Comprobar que se trata de la molécula en cuestión.

  3. Eliminar otras posibles fuentes no biológicas.

  4. Probar que procesos biológicos podrían haber generado la molécula.

Según Shorttle, ni siquiera se ha confirmado el primer paso. Además, advierte que el clima del planeta probablemente es demasiado caliente para permitir la existencia de océanos de agua líquida, y podría estar compuesto por magma en lugar de agua. Esto refuerza la hipótesis de que el DMS podría haberse generado por procesos abióticos.

Christopher Glein: “Es interesante, pero no hay que apresurarse”

Christopher Glein, geoquímico del Southwest Research Institute, considera los datos intrigantes, pero enfatiza que el planeta es pequeño y que el telescopio está siendo llevado al límite de su capacidad. Aunque el DMS o su compuesto relacionado, dimetil disulfuro (DMDS), podrían estar presentes, advierte que hay que ser cuidadosos antes de catalogarlos como biofirmas.

Destaca que aún no se ha explorado a fondo la posibilidad de que estos compuestos se generen mediante procesos químicos no relacionados con la vida. Y subraya que se necesitan múltiples pruebas complementarias antes de hablar de vida extraterrestre.

Nikku Madhusudhan: “Es un avance, pero debemos seguir investigando”

Nikku Madhusudhan, astrofísico de Cambridge y autor principal del estudio, reconoce que los datos inclinan la balanza un poco más hacia la posibilidad de vida, pero insiste en que se deben considerar otras explicaciones. Lo que más celebra es que, por primera vez, tenemos datos suficientes como para plantearnos esta pregunta. Y anticipa que los próximos uno o dos años aportarán información más precisa.

Ignas Snellen: “Esto se está sacando totalmente de contexto”

El astrofísico Ignas Snellen, de la Universidad de Leiden, se mostró especialmente crítico. Asegura que los investigadores simplemente encontraron irregularidades en el espectro del planeta, y luego buscaron si el DMS podría explicarlas, ignorando muchas otras posibles moléculas o incluso nubes que podrían haber causado ese “bache” espectral. Considera que el estudio no debió publicarse en su estado actual y advierte que exagerar hallazgos como este puede perjudicar la credibilidad de la astronomía a largo plazo.

Sara Seager: “Serán siempre candidatos, no confirmaciones”

Para la experta en atmósferas de exoplanetas Sara Seager, la presencia de biofirmas como el DMS puede que nunca llegue a confirmarse del todo. Explica que debemos aprender a convivir con la idea de “planetas candidatos a biofirmas”, que despiertan entusiasmo pero cuya verificación definitiva es prácticamente imposible. Agradece el interés generado, pero insiste en que harán falta muchas más pruebas para que el planeta K2-18 b pase de ser una posibilidad a una evidencia clara.

Conclusión

Aunque la detección de dimetil sulfuro en K2-18 b es fascinante, la comunidad científica aún no está lista para celebrarlo como la primera señal de vida extraterrestre. La ciencia avanza con pasos firmes y cautelosos, y en el caso de la astrobiología, cada indicio debe ser rigurosamente verificado. Por ahora, seguimos esperando respuestas, con la vista puesta en las próximas observaciones del James Webb.

Compartir esta historia

Artículos relacionados