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Mundo

Dos naciones militarmente gigantes pusieron rumbo al Pacífico. Su alianza revela un tablero que huele a guerra y preocupa al mundo

Han desplegado submarinos, corbetas y destructores en un patrullaje conjunto por el Mar de Japón y el Mar de China Oriental. La operación, presentada como misión de estabilidad, exhibe un poder naval coordinado que inquieta a Occidente y reconfigura la balanza de fuerzas en la región.
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La historia del Pacífico siempre ha estado marcada por la rivalidad de potencias. En un contexto de tensiones globales, China y Rusia ensayan un gesto de cooperación militar que combina fuerza simbólica y capacidad táctica. Bajo la apariencia de un patrullaje rutinario, el despliegue habla de ambiciones estratégicas más profundas.

Submarinos y barcos de guerra en aguas sensibles

China y Rusia unieron fuerzas en el Pacífico. Una alianza silenciosa que inquieta a Occidente
© Reddit / r/Helldivers.

La Flota del Pacífico rusa y la Armada china navegaron de manera conjunta en el Mar de Japón y el Mar de China Oriental. Entre las piezas clave del operativo figuró el submarino ruso Volkhov B-603, del Proyecto 636.3 y clase Kilo, capaz de disparar misiles Kalibr y torpedos de alta potencia. Su travesía de más de 3.200 kilómetros desde Vladivostok fue acompañada por la corbeta rusa Gromkiy, el buque antisubmarino Almirante Tributs y dos destructores chinos, el Urumqi y el Shaoxing, además de unidades de apoyo logístico.

La narrativa de cooperación frente a la sombra de conflicto

China y Rusia unieron fuerzas en el Pacífico. Una alianza silenciosa que inquieta a Occidente
© Armada del Ejército Popular de Liberación/USNI News.

Oficialmente, Moscú y Pekín enmarcan estas maniobras en la necesidad de “garantizar la paz y proteger instalaciones económicas”. Sin embargo, el escenario elegido no es para nada casual: el Mar de Japón es zona de influencia estadounidense, con presencia constante de su flota. Al presentar el despliegue como patrullaje defensivo, ambas potencias lanzan un mensaje de fuerza a Washington y a sus aliados del Pacífico, mostrando su disposición a coordinar recursos en un área de tensión creciente.

Una alianza que ya mira al cielo

El patrullaje naval se suma a una serie de ejercicios conjuntos iniciados en 2021. En 2023, bombarderos estratégicos rusos T-95MS sobrevolaron aguas neutrales del Mar de Japón escoltados por aeronaves chinas. Y este año, el ejercicio Joint Sea-2025 reforzó la presencia de ambas fuerzas en torno a Vladivostok. El patrón es claro: no se trata de misiones aisladas, sino de un plan de cooperación sostenido que vincula a dos gigantes militares en un tablero donde cada movimiento redefine la estabilidad de la región Asia-Pacífico.

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