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Dos segundos después de esta imagen se produjo la última ejecución pública por guillotina

Imagen: Dos segundos antes de la ejecución (Getty)

La imagen que vemos fue tomada el 17 de junio de 1939. No es ningún sitio especial, la zona donde se congrega el grupo de personas para ver el espantoso “espectáculo” tiene lugar frente a la prisión de Saint-Pierre. Dos segundos después, los asistentes podrían ver por última vez una decapitación pública.

Eugen Weidmann nació en Frankfurt , Alemania, en 1908, y desde muy joven comenzó a robar, convirtiéndose antes de la mayoría de edad en todo un delincuente profesional con un pasado delictivo. Tras una de sus últimas detenciones por robo, Weidmann pasó cinco años en la cárcel, espacio donde conoció a sus futuros compañeros en el mundo del crimen, Roger Million y Jean Blanc.

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Imagen: Eugen Weidmann (Wikimedia Commons)

Con ellos dos formó un trío que fue el terror de los turistas de París: robos, secuestros y palizas mientras la policía trataba de darles caza. En 1937, Weidmann asesinó a dos mujeres y cuatro hombres en la capital francesa. Luego llegarían más víctimas: una mujer con la que trató de ligar, un chófer, un agente publicitario, y un hombre al que había conocido como recluso en una prisión alemana.

Unas semanas después, la policía rastreó la dirección de Weidmann y lo encontró escondido en un motel. Cuando las autoridades llegaron el criminal disparó a los oficiales con una pistola, hirió a varios, pero acabó derribado en el suelo y arrestado. Tras el juicio, Weidmann y Million fueron condenados a muerte y Blanc a 20 meses de prisión. La sentencia de Million fue conmutada más tarde por cadena perpetua.

Imagen: Eugen Weidmann el día de la ejecución (Getty)
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Así llegamos al día de la escena que muestra la instantánea del comienzo. En la mañana del 17 de junio de 1939, Weidmann sale frente a la prisión de Saint-Pierre, donde lo aguardaban la guillotina y un público que clamaba venganza por sus fechorías. Como curiosidad, una de esas personas que está a punto de ver la ejecución en directo es nada menos que el actor Christopher Lee, entonces con 17 años.

Minutos después de salir, a Weidmann lo colocan en la guillotina. Una vez dentro del dispositivo que iba a acabar con su vida, el verdugo principal de Francia, Jules-Henri Desfourneaux, se acercó con tranquilidad al que iba a ser el último hombre en morir de forma pública cortándole la cabeza.

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Imagen: El público reunido durante la ejecución (Getty)

Desfourneaux dejó pasar unos segundos, quizás esperando que la instantánea fuera inmortalizada como así fue, antes de dejar caer la afilada hoja que cortó el tronco de Weidmann. ¿Qué ocurrió entonces? Que en vez de gritar, el público pareció pedir más, murmurando y acercándose a los restos de la ejecución para usar sus pañuelos con la sangre de Weidmann como recuerdo de tan “memorable” escenario. Incluso hubo un vídeo de la ejecución.

Tras la muerte de Weidmann y el comportamiento escandaloso e incomprensible del público, el presidente francés Albert Lebrun prohibió de forma inmediata todas las futuras ejecuciones públicas. Según el comunicado:

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“Lejos de servir como elemento de disuasión y tener efectos saludables en las multitudes, la ejecución pública ha promovido instintos básicos de la naturaleza humana, alentando a los villanos y el mal comportamiento general.

No fue hace tanto de esta escena, menos de un siglo, pero sí fue un día histórico en el país. Casi 200 años después de instaurar este tipo de ejecuciones se prohibía en las plazas para que la gente admirara o viera dicho acto. La guillotina estuvo en servicio desde 1792 hasta 1977. [Mashable, Wikipedia]

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Miguel Jorge

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