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Ciencia

Einstein tenía razón y Euclid lo acaba de demostrar: el telescopio descubrió un anillo perfecto en el espacio-tiempo

Más de un siglo después de la relatividad general, una imagen del telescopio Euclid volvió a confirmar una de las predicciones más elegantes de Einstein. Un rarísimo anillo de luz alrededor de una galaxia cercana permite “pesar” materia visible y oscura… usando solo la gravedad
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En 1915, Albert Einstein formuló la teoría de la relatividad general y propuso una idea tan revolucionaria como difícil de comprobar: la gravedad no es una fuerza clásica, sino una curvatura del espacio-tiempo capaz incluso de desviar la luz. Más de 110 años después, esa predicción acaba de recibir una de sus confirmaciones más espectaculares.

El telescopio espacial Euclid, de la Agencia Espacial Europea con participación de la NASA, ha captado un anillo de Einstein casi perfecto alrededor de la galaxia NGC 6505. No es solo una imagen impactante: es una prueba directa de cómo la gravedad moldea la luz… y una herramienta para medir materia invisible. El estudio científico que describe este hallazgo fue publicado en la revista Astronomy & Astrophysics.

Un círculo de luz donde no debería haberlo

Constelacion De Draco
NGC 6543 (nebulosa Ojo de Gato) en la constelación de Draco © NASA, ESA, HEIC, and The Hubble Heritage Team (STScI/AURA), Public domain, via Wikimedia Commons

NGC 6505 se encuentra a unos 590 millones de años luz, en la constelación de Draco, y es conocida por los astrónomos desde 1884. Sin embargo, el anillo no fue identificado hasta 2023, durante las pruebas iniciales de Euclid. En una imagen ligeramente desenfocada, el científico Bruno Altieri detectó una estructura circular sospechosa y solicitó repetir la observación con el telescopio ya completamente enfocado.

El resultado fue asombroso: un aro luminoso casi perfecto rodeando la galaxia. Lo que parecía un simple detalle visual era, en realidad, uno de los fenómenos más raros y valiosos de la cosmología moderna.

Qué es un anillo de Einstein y por qué importa tanto

Imagenes De Anillos De Einstein
Imágenes de distintos anillos de Einstein descubiertos © NASA, Public domain, via Wikimedia Commons

Un anillo de Einstein se produce cuando tres elementos se alinean casi a la perfección: una galaxia lejana, otra más cercana que actúa como lente gravitacional y el telescopio observador. La masa de la galaxia intermedia curva el espacio-tiempo, obligando a la luz del objeto del fondo a seguir trayectorias curvas en lugar de avanzar en línea recta.

En este caso, NGC 6505 funciona como una gigantesca lupa cósmica. Detrás de ella, casi en la misma línea de visión, se encuentra otra galaxia situada a unos 4.420 millones de años luz. Su luz, al atravesar el espacio deformado por la gravedad de la galaxia cercana, se estira y se curva hasta cerrar un círculo casi completo alrededor de ella.

Este fenómeno se conoce como lente gravitacional fuerte. Cuando la alineación es tan precisa que la imagen se completa en un círculo, hablamos de un anillo de Einstein. Hasta ahora se conocían menos de mil lentes gravitacionales fuertes bien estudiadas y solo unas pocas muestran un anillo tan limpio como este, lo que explica la sorpresa del equipo de Euclid.

Más allá de la espectacularidad visual, el anillo cumple una función científica clave. Analizando cómo se deforma la luz de la galaxia de fondo, los investigadores pueden calcular cuánta masa total hay en la región central de NGC 6505. Esa masa incluye tanto estrellas y gas visibles como materia oscura.

Los modelos obtenidos a partir de los datos de Euclid indican que alrededor de un 11 % de la masa en esa zona corresponde a materia oscura. Es decir, una sustancia invisible que no emite luz ni energía detectable, pero cuya presencia se revela por su efecto gravitatorio sobre la luz y la materia circundante.

Euclid y el mapa del universo invisible

Telescopio Euclid
El telescopio espacial Euclid © NASA Jet Propulsion Laboratory, Public domain, via Wikimedia Commons

Este descubrimiento es solo un adelanto del objetivo principal de Euclid. Lanzado en 2023, el telescopio fue diseñado para cartografiar en tres dimensiones más de un tercio del cielo durante al menos seis años. Su misión es observar miles de millones de galaxias y reconstruir cómo se distribuyen la materia visible, la materia oscura y la energía oscura a lo largo de la historia del universo.

Las lentes gravitacionales fuertes, como la de NGC 6505, son la cara más vistosa del proyecto. Pero el grueso del trabajo se basará en distorsiones mucho más sutiles en la forma de millones de galaxias, un efecto que solo puede detectarse combinando enormes volúmenes de datos.

El sistema de NGC 6505 ya tiene un apodo oficioso entre los investigadores: la “lente de Altieri”, en homenaje al científico que la identificó en los primeros datos de prueba. Que un fenómeno tan llamativo haya permanecido oculto en una galaxia conocida durante más de un siglo es un recordatorio elocuente.

El universo que creemos tener cartografiado todavía guarda sorpresas. Y, de vez en cuando, una teoría escrita hace más de cien años vuelve a demostrarnos que estaba en lo cierto, esperando a que la tecnología adecuada llegara para confirmarla.

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