La ciencia lleva décadas investigando los mecanismos de la selección sexual. Sin embargo, los resultados obtenidos por un equipo de la Universidad de San Pablo han dejado claro que la fuerza no siempre es el único camino hacia el éxito. En la especie Poecilaemula lavarrei, conviven machos de aspecto imponente y otros discretos y furtivos. Ambos han demostrado ser igual de eficaces, lo que revela que la naturaleza puede jugar con más de una estrategia a la vez.
Dos caras de un mismo macho
Los investigadores observaron que unos machos desarrollan quelíceras largas y robustas, que emplean para pelear y defender territorios frente a rivales. Otros, en cambio, muestran quelíceras mucho más cortas y un cuerpo pequeño, optando por el sigilo para acercarse a las hembras. Lejos de ser ineficaces, estos últimos obtienen tasas de apareamiento similares a los más fuertes.
La araña peruana que construye réplicas de sí misma 🕷🕸
En la selva amazónica de Perú, específicamente en la región de Madre de Dios, se descubrió un asombroso comportamiento en una araña del género Cyclosa, de la familia Araneidae. Esta araña, hallada en 2012 por el entomólogo… pic.twitter.com/LRzxEWK9vH
— Enséñame de Ciencia (@EnsedeCiencia) July 29, 2025
El experimento, publicado en la revista Evolution, reveló que las hembras copularon con el 87% de los machos grandes y con el 89% de los discretos, lo que descarta una preferencia marcada. La coexistencia de ambos perfiles demuestra que el éxito reproductivo no depende únicamente de la fuerza, sino también de la astucia y la oportunidad.
Diferencias ocultas en su biología
El equipo también detectó variaciones en los genitales masculinos según el tipo de macho. Aunque las conductas de cortejo resultaron similares, las proporciones del pene mostraron diferencias inesperadas, algo nunca descrito en opiliones. Este hallazgo abre la puerta a replantear cómo actúa la selección sexual incluso dentro de una sola especie.
La clave parece estar en el entorno. Una dieta abundante durante el crecimiento favorece el desarrollo de machos robustos, mientras que la escasez de alimento produce ejemplares pequeños y sigilosos. Así, el ambiente condiciona la estrategia, lo que explica la sorprendente diversidad observada en un mismo grupo.
Más preguntas que respuestas
El descubrimiento desafía las teorías clásicas que asocian la reproducción con la fuerza y el dominio. Poecilaemula lavarrei demuestra que la naturaleza no apuesta por una única vía: tanto la agresividad como el sigilo pueden asegurar descendencia. Este equilibrio de tácticas pone de relieve la flexibilidad de la evolución y obliga a reconsiderar cómo entendemos la selección sexual.
Los investigadores recomiendan ampliar el estudio a otras especies de opiliones y arácnidos para comprobar si este fenómeno se repite. Lo cierto es que, en un rincón oculto de la selva, la vida nos recuerda que la diversidad no solo se expresa entre especies distintas, sino también dentro de un mismo linaje.
Fuente: Infobae.