El planeta rojo siempre despertó fascinación, pero también certezas que parecían inamovibles. Hoy, un estudio reciente vuelve a poner a Marte en el centro del debate científico al sugerir que su aspecto y condiciones fueron radicalmente distintos en un pasado remoto. Lejos de la imagen desértica actual, emergen señales de un mundo moldeado por el agua y dominado por otros colores.
Cuando el planeta rojo no era solo rojo
Marte es conocido por su característico tono rojizo, producto del óxido de hierro que cubre gran parte de su superficie. Ese color, similar a la herrumbre terrestre, se convirtió en su sello distintivo. Sin embargo, la ciencia espacial sostiene que esta apariencia no acompañó al planeta durante toda su historia.
Investigadores europeos plantean que, en un pasado remoto, Marte también presentó tonalidades asociadas al agua líquida. Según destaca Science Alert, existe abundante evidencia de que el planeta tuvo ríos extensos, lagos persistentes e incluso océanos que reflejaban un paisaje muy diferente al actual. En esa etapa, los tonos cobrizos convivían con superficies más oscuras y reflejos que recuerdan a un mundo azul.
Esta reconstrucción no se basa en hipótesis aisladas. Forma parte de un esfuerzo sostenido por comprender cómo evolucionó Marte y qué procesos llevaron a su transformación climática extrema, desde un entorno húmedo hasta el desierto helado que observamos hoy.
Un cañón marciano que guarda una historia inesperada
El nuevo estudio se apoyó en datos recolectados por tres satélites y puso el foco en Coprates Chasma, un cañón de casi 970 kilómetros de extensión que integra el gigantesco sistema de Valles Marineris. Allí, las imágenes revelaron estructuras con forma de abanico, sorprendentemente similares a los deltas fluviales terrestres.
Estas formaciones suelen aparecer cuando un río desemboca en una masa de agua más amplia y estancada. “Las estructuras delta se forman donde los ríos desembocan en los océanos, como sabemos por numerosos ejemplos en la Tierra”, explicó Fritz Schlunegger, geomorfólogo de la Universidad de Berna. Según el especialista, las señales detectadas no dejan dudas sobre su origen.
Los cálculos realizados indican que en esa región existió un mar de dimensiones comparables al océano Ártico. Para los investigadores, se trata de la evidencia más sólida hasta ahora de un océano profundo y extenso que habría ocupado amplias zonas del hemisferio norte marciano.

La era más húmeda de Marte y su nuevo calendario
Uno de los aportes más relevantes del estudio es la estimación temporal de esta etapa acuática. Los científicos sostienen que estos depósitos de agua se formaron hace aproximadamente 3.000 millones de años, lo que convertiría a ese período en el más húmedo de la historia marciana conocida.
Este cálculo desplaza las estimaciones previas, ubicando la presencia de grandes masas de agua unos cientos de millones de años más tarde de lo que se pensaba. Para Ignatius Argadestya, geólogo del equipo, el hallazgo amplía el margen temporal en el que Marte pudo haber ofrecido condiciones estables para el agua líquida.
Este ajuste en la cronología no es un detalle menor. Cambia la narrativa sobre la evolución climática del planeta y obliga a reconsiderar los modelos que explican cómo y cuándo Marte perdió su atmósfera densa y su capacidad de retener agua en superficie.
Un mapa para buscar algo más que agua
La relevancia de estos hallazgos va más allá del color o el paisaje antiguo de Marte. Las costas identificadas en esta investigación podrían señalar algunos de los lugares más prometedores para buscar rastros de vida pasada. En la Tierra, los deltas y las zonas costeras son ambientes especialmente favorables para la preservación de señales biológicas.
En un contexto donde la exploración espacial busca mundos con agua líquida por su potencial habitabilidad, Marte vuelve a ocupar un lugar central. Comprender su pasado húmedo no solo ayuda a reconstruir su historia, sino también a definir futuras misiones y objetivos científicos.
El estudio fue publicado este mes en la revista npj Space Exploration, consolidando una idea que gana fuerza: Marte no siempre fue el planeta árido que conocemos, y su pasado aún guarda secretos capaces de reescribir lo que creíamos saber sobre él.
[Fuente: TN]