Hace unos días contábamos como a alguien se le había ocurrido la genial idea de incluir el motor real de una motocicleta en el interior de un coche de juguete de Barbie. Resulta que esos mismos cochecitos tienen su propia carrera: la Downhill Barbie Jeep Racing.

La “competición” es exactamente lo que parece. Tipos hechos y derechos enfundados en trajes y disfraces de lo más locos, montados en los coches de Barbie para lanzarse por colinas empinadas y fangosas. Los resultados también son los esperados: cada año un gran número de participantes acaba con alguna luxación o hueso roto.

El evento original lo organizan en Texas durante las fiestas de primavera en el mes de marzo. Los concursantes a este “deporte extremo” tan solo necesitan un coche de Barbie, un casco (muy importante) y mucho valor. De alguna forma, recuerda a otro deporte igual de extremo que se realiza en el Reino Unido, el “festival del queso rodante”. [YouTube]