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Ciencia

El detalle invisible que explica por qué muchas madres siguen agotadas meses después del parto

Aunque parezca que duermen lo suficiente, muchas madres primerizas no logran descansar de verdad. Un nuevo estudio revela un factor poco considerado que influye en su agotamiento prolongado. Lo más sorprendente no es cuánto duermen, sino cómo lo hacen. Y ese detalle cambia toda la perspectiva.
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El nacimiento de un hijo transforma todos los aspectos de la vida, especialmente el descanso. Aunque muchas madres logran recuperar las horas de sueño tras las primeras semanas, algo sigue fallando. Un reciente estudio ha identificado una razón crucial que explica por qué el cansancio persiste, incluso meses después del parto. Descubre qué ocurre realmente durante el sueño de las nuevas madres.

El impacto oculto del sueño interrumpido

El estudio, liderado por la investigadora Teresa Lillis del Centro Médico de la Universidad de Rush en Chicago, se presentará en la próxima reunión de la Academia Americana de Medicina del Sueño. Los resultados revelan que el verdadero problema no es la cantidad de horas dormidas, sino la imposibilidad de mantener un descanso continuo.

El detalle invisible que explica por qué muchas madres siguen agotadas meses después del parto
© RDNE Stock project – Pexels

Durante la primera semana tras el parto, las madres primerizas apenas logran poco más de dos horas de sueño ininterrumpido, en comparación con las cinco horas y media que solían conseguir antes del embarazo. Aunque en términos de cantidad total de sueño se recuperan progresivamente, la fragmentación del mismo persiste durante semanas. Esto hace que muchas mujeres sigan sintiéndose exhaustas a pesar de alcanzar las siete horas de sueño recomendadas.

Cambios prolongados en los patrones de sueño

La investigación siguió a 41 madres primerizas, de entre 26 y 43 años, durante el año anterior y posterior al parto. A través de rastreadores de sueño Fitbit, se registró cómo evolucionaban sus hábitos nocturnos. En la primera semana posparto, el promedio de sueño fue de apenas cuatro horas diarias, con un tercio de las participantes pasando más de 24 horas sin dormir en algún momento.

Si bien a partir de la segunda semana el descanso mejora, alcanzando en promedio más de seis horas, el sueño profundo y continuo sigue siendo esquivo. Entre las semanas dos y siete, el tramo más largo sin interrupciones apenas llega a las tres horas. Y en el tercer mes, aún no supera las cuatro.

Una nueva perspectiva sobre el descanso posparto

El detalle invisible que explica por qué muchas madres siguen agotadas meses después del parto
© Sarah Chai – Pexels

Estos hallazgos ofrecen un enfoque renovado sobre la fatiga materna. “No es solo cuestión de dormir más, sino de proteger momentos de sueño ininterrumpido”, afirma Lillis. Las típicas recomendaciones como “duerme cuando el bebé duerme” podrían no ser suficientes. Estrategias específicas para permitir tramos largos de descanso podrían marcar una gran diferencia en el bienestar de las nuevas madres.

Los resultados, aunque preliminares, abren la puerta a intervenciones más efectivas que consideren la calidad real del sueño posparto, más allá de las simples horas acumuladas.

Fuente: Infobae.

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