Captura de pantalla: HBO

Ni siquiera la sobrecogedora interpretación de Emilia Clarke en la escena final pudo salvar la debacle que siguió al episodio en IMDb. Los últimos Stark, el capítulo 4 de la octava temporada de Juego de Tronos, es oficialmente el peor valorado de la historia de la serie. Y con diferencia.

Con 29.014 votos (una muestra prematura, pero significativa), Los últimos Stark ha alcanzado una puntuación media de 7,4 en IMDb:

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Tenemos que irnos a la temporada 5 para encontrar el episodio con la segunda valoración más baja: Nunca doblegado, nunca roto, con un 8,1. Este es el infame episodio en el que Jaime y Bronn se infiltran en Dorne para secuestrar a Myrcella, una trama que rozaba la vergüenza ajena.

No hay más capítulos por debajo del 8 y medio, excepto Invernalia, el primer episodio de la última temporada, que obtuvo un 8,4 a pesar de la escena en la que Dany y Jon vuelan en dragón y después se acuestan:

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Si en cambio buscamos los episodios mejor valorados, hay tres 9,9.

Las lluvias de Castamere, que narra la terrible escabechina de la Boda Roja:

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La batalla de los bastardos, que nos dejó (a algunos literalmente) sin aliento:

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Y Vientos de invierno, la espectacular venganza de Cersei y probablemente una de las mejores secuencias de apertura de la historia de la televisión:

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Pero, volvamos al presente. ¿Qué demonios está pasando con la temporada 8, en general, y con el episodio 4, en particular? Agujeros argumentales. Personajes que decepcionan. Una prisa inusitada por cerrar la trama. Y, a todas luces, una falta notable de George R. R. Martin, que sigue escribiendo el libro que se correspondía con el final de la temporada 4 en adelante.

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Estaba claro que no iba a llover a gusto de todos, pero la gente tiene muchas preguntas para los creadores y guionistas de la serie, David Benioff y D.B. Weiss. ¿Por qué cortaron todas las reacciones a la verdadera identidad de Jon? No vimos cómo reaccionaron Sansa y Arya, pero tampoco qué cara pusieron Tyrion y Varys. ¿Cómo es posible que nadie, ni siquiera Daenerys a lomos de Drogon, viera a la Flota de Hierro? ¿Cómo es posible que, estando en un ángulo ciego o a una distancia suficiente para no ser vistos, Euron Greyjoy y sus hombres mataran a Rhaegal de tres flechazos? ¿Puede ser menos creíble la captura de Missandei? Y sobre todo, ¿hay algún personaje peor recompensado que Fantasma? ¡¿Por qué nadie lo acaricia?!

Es posible que la serie dé un vuelco imprevisto en los dos últimos episodios (por ejemplo, es posible que Bran haga algo distinto a estar sentando mirando intensamente), pero tiene pinta de que va a cerrarse como se cerró la trama del Rey de la Noche: con más preguntas que respuestas.

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Siempre hemos sabido que Juego de Tronos tendría dos finales, el de David Benioff y D.B. Weiss, y el de George R. R. Martin en Canción de hielo y fuego. Pero si la serie decepciona, el final de Martin será la última esperanza de los fans inconformistas. Si termina los libros algún día.