Kaylene y Christopher. Facebook

AĂșn leyendo la noticia varias veces, no parece posible. Una madre de Texas ha sido arrestada despuĂ©s de llevar a su hijo de ocho años al hospital 323 veces, y someterle a 13 cirugĂ­as alegando todo tipo de enfermedades. Resulta que el niño siempre estuvo sano. ÂżCĂłmo ha sido posible?

Al parecer, Kaylene Bowen alegó que su hijo Christopher tenía una cåncer terminal, también alegó que Christopher sufría de alergia a la leche y que necesitaba de un trasplante de pulmón de forma inmediata o moriría. Alegó otras muchas dolencias, todas graves, y todas mentira.

Sin embargo, lo que no se entiende muy bien es cómo ha podido pasar el filtro de los doctores, quienes supuestamente han debido analizar al niño antes de entrar a la sala de operaciones, hasta en 13 ocasiones.

Lo cierto es que la historia de los Bowen sĂłlo se entiende a partir de la escalofriante enfermedad mental que podrĂ­a sufrir la madre mucho antes de nacer Christopher.

13 operaciones estando sano

Una de las campañas inventadas por Kaylene en Facebook para recaudar fondos para una operación de su hijo. Facebook

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Christopher Bowen, de 8 años, pasĂł parte de su corta vida en una silla de ruedas, alimentĂĄndose a travĂ©s de un tubo y sometiĂ©ndose a cirugĂ­as, muchas de ellas complicadas. Hasta aquĂ­, todo mĂĄs o menos normal. Sin embargo, un impactante informe en Star-Telegram ha hecho saltar las alarmas: el niño ha estado perfectamente sano todo el tiempo, y su madre ha pasado años fingiendo cada aspecto de su “enfermedad”.

La semana pasada, la madre de Christopher, Kaylene Bowen, fue arrestada despuĂ©s de haber sido acusada de causar “graves lesiones corporales” a su pequeño. Supuestamente, Kaylene llevĂł a su hijo a 323 visitas al mĂ©dico o al hospital, y lo mĂĄs grave de todo, a 13 cirugĂ­as que en realidad no eran necesarias.

Los primeros médicos a los que acudió recuerdan que Kaylene afirmaba que su hijo sufría de un trastorno genético raro. Meses después, cambio la dolencia: el niño tenía cåncer y necesitaba ayuda råpida.

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Christopher. Facebook

Algunos de los tratamientos que consiguiĂł por medios privados fueron tan invasivos que provocaron tres infecciones que pusieron en peligro la vida de Christopher. SegĂșn explicaba esta semana el padre del pequeño a la CBS:

Casi muere en tres ocasiones diferentes debido a infecciones de las 13 cirugĂ­as. Ahora tiene un largo camino por delante. Odio que haya tenido que pasar por todo eso. Lo odio. Lo odio con toda mi alma.

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El padre se llama Ryan Crawford, y hace mucho tiempo que no se hablaba con Kaylene. El hombre ofreció al medio alguna pista de lo que había detrås de esta espantosa historia. Decía que incluso antes del nacimiento de su hijo, sospechaba que algo andaba mal con la madre del niño.

Cuando Kaylene estaba embarazada, llamaba a Crawford en medio de la noche desde hospitales al azar, le decĂ­a que habĂ­a sido admitida por todo tipo de razones. Una vez, por ejemplo, afirmĂł que habĂ­a tenido fiebre altĂ­sima durante siete dĂ­as consecutivos. Cuando el niño naciĂł las cosas no mejoraron, “siempre decĂ­a que Christopher estaba enfermo. Cada semana. Cada mes. DecĂ­a que algo andaba mal”, ha contado el padre.

Christopher. Facebook

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Entre el año 2009 y el año 2016, los registros médicos muestran que Christopher fue visto 323 veces en hospitales y centros pediåtricos de Dallas y Houston, y se sometió a esas 13 cirugías de consideración, de acuerdo con un informe que ha visto la luz en Child Protective Services.

Esto significa que a lo largo de su vida, Christopher ha vivido mĂĄs tiempo colgado de una mĂĄquina de oxĂ­geno o en una silla de ruedas, que viviendo como un niño normal. Ha soportado procedimientos y cirugĂ­as invasivas, incluido el uso de un tubo de alimentaciĂłn que va directamente al intestino delgado, uno que le ha provocado mĂșltiples infecciones de la sangre.

Tras la acusaciĂłn formal la semana pasada, la gente se pregunta cĂłmo ha podido ocurrir algo asĂ­. Puede darse el caso de que un mĂ©dico negligente haya asumido alguna enfermedad “falsa” del chico, pero llevarlo a cirugĂ­a son palabras mayores.

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Munchausen por poderes

Kaylene. Star-Telegram

La respuesta, despuĂ©s de varios anĂĄlisis a Kaylene, podrĂ­a ser el llamado sĂ­ndrome de Munchausen, un extraño trastorno que se ajusta perfectamente a la conducta de la madre donde una persona es capaz de exagerar o crear sĂ­ntomas mĂ©dicos para llamar la atenciĂłn. En el caso de Kaylene es peor, porque ha llevado a cabo “su obra” o delirio al cuerpo de su hijo, una forma de abuso infantil donde un cuidador finge que su hijo estĂĄ enfermo para llamar la atenciĂłn.

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En este caso, se llama sĂ­ndrome de Munchausen por poder, y a menudo pasa desapercibido. Los expertos aĂșn no saben exactamente por quĂ© sucede, aunque algunas teorĂ­as dicen que estĂĄ relacionado con el trauma de la infancia de un cuidador o con el estrĂ©s. No hay estadĂ­sticas confiables para decir con quĂ© frecuencia ocurre porque muchos casos ni se conocen, pero se estima que son extremadamente raros.

Campaña para recaudar fondos organizada por Kaylene. Facebook

AdemĂĄs, es difĂ­cil de detectar porque las personas con esta enfermedad mental no estĂĄn buscando beneficios econĂłmicos con ello. En cambio, sus acciones surgen de una “necesidad interna” para obtener el tipo de simpatĂ­a y atenciĂłn que generalmente se brinda a las personas enfermas y sus familias. Curiosamente, es mĂĄs comĂșn en las madres, especialmente aquellas que trabajan en el campo mĂ©dico y saben mucho sobre la atenciĂłn mĂ©dica.

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Para inventar síntomas en un niño sano, las madres pueden hacer de todo, por ejemplo, agregar sangre a la orina o heces de un niño, retener alimentos, falsificar resultados de laboratorio o registros médicos, dar a los niños medicamentos que los enferman o incluso infectar sus vías intravenosas, de acuerdo con el NIH.

Kaylene llevĂł al extremo todos estos engaños que atentaban contra la salud de su hijo, en muchos casos haciendo del pequeño una “celebridad” a travĂ©s de las redes sociales para recaudar fondos que luego utilizaba en seguros privados del paĂ­s con los que acometer las operaciones. AdemĂĄs, y como explica el NIH, esto añade una dificultad extra para detectar a quien sufre el sĂ­ndrome, ya que parece totalmente dedicada a su hijo. Desde la distancia, esa devociĂłn puede parecer normal, incluso admirable.

A falta de una confirmación oficial, Kaylene es uno de esos extraños casos que la medicina ha catalogado como Munchausen. Mientras, Christopher se recupera en una clínica. [Star-Telegram, BBC, Wikipedia, CBS]