En un giro inesperado del cosmos, un fenómeno astronómico ha dejado boquiabiertos a astrónomos y aficionados por igual. Dos novas, V462 Lupi y V572 Velorum, se han hecho visibles sin la ayuda de telescopios ni prismáticos, un evento de tal rareza que solo ha ocurrido una vez en la historia de la observación astronómica registrada. Estas novas, situadas en el hemisferio sur, ofrecen una oportunidad única para aquellos con vistas despejadas y cielos oscuros. Pero, ¿por qué este fenómeno ha causado tanto revuelo?
Las novas V462 Lupi y V572 Velorum: las estrellas del espectáculo

El primero de estos eventos fue la aparición de la nova V462 Lupi, detectada el 12 de junio y alcanzando su mayor brillo el 21 de junio. Aunque ya ha comenzado a apagarse, aún es posible verla en lugares con cielos despejados. Días después, V572 Velorum irrumpió en el cielo con una magnitud de 4,8, lo que la hizo visible a simple vista en sitios alejados de la contaminación lumínica. Ambas novas se encuentran en el hemisferio sur, por lo que solo pueden ser vistas desde latitudes meridionales. Con magnitudes cercanas al umbral de visibilidad para el ojo humano, estas estrellas requieren una buena vista y condiciones ambientales óptimas para ser apreciadas sin instrumentos ópticos.
Un fenómeno tan raro como fascinante
El astrónomo Stephen O’Meara, del medio Spaceweather.com, calificó este evento como «extremadamente raro», señalando que, aunque en 2018 ocurrió un fenómeno similar, su corta duración y débil visibilidad hicieron que no fuera tan notable. Lo realmente impactante de este fenómeno es que, por segunda vez en la historia de la observación astronómica, los humanos pueden ver a simple vista no solo una, sino dos novas a la vez.
¿Qué son las novas y por qué son tan especiales?

Una nova no es una estrella nueva, sino el resultado de una explosión nuclear causada por una enana blanca que acumula material de una estrella compañera. Al llegar a un punto crítico de presión y temperatura, se produce una reacción de fusión que libera energía, iluminando brevemente el espacio a su alrededor. Las novas experimentan un cambio de color mientras se enfrían, pasando de tonos azulados a matices rojizos, una transición sutil que podrá ser observada en los próximos días. Este cambio visual es otro de los elementos fascinantes de este evento, que añade un toque de misterio al espectáculo celestial.
Exclusividad para el hemisferio sur: ¿qué deben esperar los observadores?
Para aquellos que se encuentran en el hemisferio sur, este fenómeno ofrece una rara oportunidad de observar dos novas al mismo tiempo sin la ayuda de equipo especializado. Sin embargo, para los habitantes del hemisferio norte, esta experiencia se convierte en una misión casi imposible. Las novas se encuentran cerca de la Cruz del Sur, una constelación familiar para los observadores experimentados. Si bien la visibilidad de estos eventos no es posible para todos, aquellos que se encuentren en el lugar adecuado tienen ante sí una experiencia astronómica única.
Este fenómeno es una clara muestra del poder oculto y misterioso del cosmos, recordándonos que, incluso en el vasto y lejano universo, hay eventos que aún son capaces de sorprendernos y dejarnos sin aliento.