Cuando pensamos en depredadores del Cretácico, los dinosaurios suelen llevarse toda la atención. Sin embargo, recientes excavaciones cerca de El Calafate han revelado la existencia de un cocodrilomorfo gigante que convivió y rivalizó con ellos. Bautizado Kostensuchus atrox, este hipercarnívoro se suma a la lista de cazadores que dominaron los ecosistemas de la Patagonia, transformando lo que sabíamos sobre la diversidad de depredadores en aquel tiempo.
Un depredador inesperado en la cima
El fósil, descrito en Plos One por un equipo internacional liderado por Fernando Novas (Conicet), pertenece al primer ejemplar casi completo de este linaje hallado en la región. Con un cráneo robusto, mandíbulas anchas y dientes afilados, alcanzaba hasta 3,5 metros de largo y superaba los 250 kilos. Su dieta incluía dinosaurios jóvenes, tortugas y otros reptiles, lo que lo convertía en un rival directo de los grandes carnívoros como los megaraptores.

La singularidad de los peirosáuridos
Kostensuchus atrox no era un dinosaurio, sino un peirosáurido, un grupo extinto emparentado con cocodrilos y caimanes modernos. Su nombre combina “Kosten”, viento en lengua tehuelche, y “Souchos”, el dios egipcio con cabeza de cocodrilo, mientras que atrox significa “feroz”. Su hallazgo en la Formación Chorrillo aporta la primera evidencia clara de que estos reptiles no solo habitaban África y Brasil, sino también el extremo sur de Sudamérica.
Competencia en un ecosistema complejo
Kostensuchus atrox (235–221 million years ago), a fierce croc relative, prowled ancient Russia with powerful jaws built for ambush!
This animation from Gabriel Diaz Yanten also features the Megaraptoran Maip, the largest known megaraptoran that stalked Cretaceous forests! pic.twitter.com/3q4tsesozp
— 🦕 Daily Paleo 🦕 (@PaleoDaily_) August 27, 2025
El hallazgo revela que los depredadores del Cretácico patagónico no se limitaban a dinosaurios. La coexistencia de grandes cazadores de distintos linajes sugiere escenarios de competencia y adaptación en un ambiente con ríos, llanuras y vegetación espesa. Este descubrimiento amplía la visión del ecosistema y redefine el rol de los cocodrilomorfos como protagonistas, y no simples actores secundarios.
Preguntas abiertas sobre su final
Aunque el fósil ofrece información inédita, persisten dudas: ¿cazaba solo o en grupo? ¿Cómo se reproducía? ¿Qué papel jugó en su extinción la competencia con dinosaurios o los cambios ambientales? Kostensuchus atrox desapareció junto a los grandes reptiles hace 65 millones de años, pero su aparición en Patagonia abre nuevas líneas de investigación sobre la historia evolutiva y el dramático final de aquellos ecosistemas.
Fuente: Infobae.