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El hongo de The Last of Us es real, pero ¿podría llegar a infectar a seres humanos?

Entre la realidad y el apocalipsis del videojuego y la serie de HBO median unas cuantas mutaciones.

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Imagen para el artículo titulado El hongo de The Last of Us es real, pero ¿podría llegar a infectar a seres humanos?
Captura de pantalla: HBO Max

Muchos espectadores de HBO que nunca antes habían jugado a The Last of Us han quedado fascinados ante el apocalipsis fúngico que pinta la nueva serie basada en los videojuegos. El hongo Cordyceps que se describe en la serie y que convierte a los seres humanos en aterradores zombies es real, pero esa no es la parte más terrorífica.

En el mundo real hay 600 especies de hongos pertenecientes al género Cordyceps. Algunas de ellas hasta son comestibles y tienen valiosas propiedades medicinales. La familia real de hongos que mencionan en la serie recibe el nombre de Ophiocordyceps u hongo zombie. El nombre le va que ni pintado porque lo que hace este desagradable organismo parasitario es infectar a las hormigas para convertirlas en zombies.

El hongo va invadiendo poco a poco el sistema nervioso de la hormiga hasta tomar por completo el control del insecto, momento en el que la guía hasta el lugar más elevado posible. En ese lugar, un tallo surge de la cabeza de la infortunada hormiga y el hongo libera sus esporas sobre el suelo de la selva. Lo de llevar a su huésped a un sitio elevado tiene responde precisamente a liberar las esporas sobre una zona lo más amplia posible para así infectar a más insectos.

Cordyceps: attack of the killer fungi - Planet Earth Attenborough BBC wildlife

¿Puede el hongo de The Last of Us infectar a seres humanos?

La respuesta corta a esa pregunta es: no, al menos no en su versión actual. Ahora mismo hay dos cosas que impiden que el Ophiocordyceps infecte a otros animales más grandes o a seres humanos. La primera es nuestro propio sistema inmunitario, pero la principal es la segunda: nuestra temperatura corporal. Por regla general, los hongos no se llevan bien con el calor, y nuestro organismo es demasiado caliente como para que se sientan a gusto propagándose por él. Por esa razón sus variantes infectan hormigas y otros insectos. Los insectos son ectotermos. En otras palabras, sus cuerpos no generan ningún tipo de calor interno. Su temperatura corporal depende de factores ambientales.

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Para poder infectar a humanos, el Ophiocordyceps tendría que pasar por varias mutaciones que le permitan aclimatarse a un entorno más cálido, y para acometer esas mutaciones necesita una buena razón. ¿Por qué iba un hongo tropical a tener la necesidad evolutiva de adaptarse al calor? La propia serie de The Last of Us nos ofrece una razón excelente y que da mucho miedo: ¿Y si el mundo se volviera un poco más cálido?.

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El Genial John Hannah se come esta escena en la que te quedas tan pegado a la pantalla como el presentador a medida que se te hace un nudo en el estómago. Sí, ese cambio climático ese que según muchos es un bulo podría dar al Cordyceps y a otros hongos una buena razón para adaptarse al calor, y si lo hacen pueden infectar a los seres humanos de maneras en las que no lo hacían antes.

Ese salto evolutivo no es algo inédito. El hongo Candida auris (responsable de la enfermedad conocida como Candidiasis) puede infectar mucosas húmedas como la boca o los órganos sexuales de los seres humanos. No está claro cómo logró este hongo los cambios necesarios para infectarnos, pero una de las hipótesis que se barajan explica que lo hizo infectando primero a los pájaros. La temperatura corporal de las aves es menor que la de los seres humanos, pero es lo bastante elevada como para servir de paso intermedio al hongo en su escalada hacia climas más cálidos.

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Todo esto, por supuesto, entra dentro de lo teórico, pero la posibilidad de que un hongo que hasta ahora es inocuo para nosotros comience a no serlo está ahí, y la perspectiva si eso sucede no es para nada agradable para nuestra supervivencia. Cómo explica el anatomista Justin Cottle a IFL Science: “No me gustaría estar en ese universo. Prefiero enfrentarme a los zombies lentos y sin procesos cognitivos de George A. Romero...”