No hace falta organizar una fiesta enorme para agradecer que un altavoz pequeño suene con algo de carácter. A veces basta con poner música mientras se cocina, llevarlo a una escapada o dejarlo cerca de la piscina sin estar sufriendo cada vez que alguien salpica. Ahí es precisamente donde encaja el JBL Grip, que ahora puede encontrarse por 79,90 euros en lugar de los 99,99 euros habituales, gracias a un descuento del 20%.
La rebaja no es de esas que parten el precio por la mitad, pero sí deja este modelo en su precio más bajo disponible actualmente. Son algo más de 20 euros de ahorro en un altavoz relativamente nuevo y bastante más completo de lo que su tamaño deja entrever. El anchor directo que puedes utilizar es: comprar el JBL Grip por 79,90 euros en Amazon.
Pequeño por fuera, bastante más serio cuando empieza a sonar
El JBL Grip tiene un formato vertical que se puede sujetar con una sola mano y pesa unos 385 gramos. Es decir, no exige reservarle un rincón entero en la mochila ni cargar con ese típico altavoz portátil que, de portátil, solo conserva el nombre. Su transductor de rango completo ofrece una potencia de salida de 16 W RMS, suficiente para una habitación, una terraza o una reunión pequeña sin que la música quede convertida en un murmullo de fondo.
Uno de sus detalles más curiosos es AI Sound Boost. Según explica JBL, esta función analiza la música en tiempo real y ajusta la salida mediante un algoritmo para conseguir más potencia reduciendo la distorsión. No convierte al Grip en un equipo de alta fidelidad —tampoco pretende hacerlo—, pero ayuda a que el sonido mantenga cierta claridad cuando empezamos a subir el volumen más de la cuenta.
También incorpora una luz ambiental en la parte trasera. No es una discoteca metida dentro de un cilindro, por suerte, sino una iluminación bastante más discreta, con distintos temas y colores. Desde la aplicación JBL Portable se puede modificar el brillo, cambiar la iluminación y ajustar el sonido mediante un ecualizador de siete bandas. Es uno de esos añadidos que quizá parezcan secundarios sobre el papel, aunque terminan dando bastante juego durante una cena, en una terraza o simplemente con la habitación a oscuras.
La autonomía estándar alcanza las 12 horas y puede ampliarse dos horas más mediante Playtime Boost, hasta un máximo de 14 horas dependiendo del volumen y del contenido reproducido. La carga completa necesita alrededor de tres horas. No rompe ningún récord, pero debería cubrir una jornada entera fuera de casa sin tener que perseguir un enchufe a media tarde.
JBL tampoco lo ha diseñado para vivir protegido dentro de una funda. Cuenta con certificación IP68 frente al agua y el polvo, y está preparado para seguir funcionando después de una caída de hasta un metro sobre hormigón. Esto no significa que convenga lanzarlo por las escaleras para comprobarlo, claro, pero aporta tranquilidad si se utiliza en la playa, cerca de la piscina o durante una salida al campo.
Otro punto práctico es la compatibilidad con Auracast. Esta tecnología permite emparejar dos JBL Grip para crear una reproducción estéreo o conectarlo con otros altavoces JBL compatibles y extender la misma música por un espacio más amplio. Además, utiliza Bluetooth 5.4, por lo que está preparado para una conexión inalámbrica actual y estable con móviles, tabletas u ordenadores compatibles.
Por 79,90 euros y con un descuento del 20%, el JBL Grip se coloca en un punto bastante atractivo: cuesta menos que antes, mantiene un diseño manejable y suma resistencia IP68, iluminación, aplicación móvil y hasta 14 horas de reproducción. El descuento es moderado, sí, pero sigue siendo su precio más bajo disponible ahora mismo. Quien ya lo tuviese fichado probablemente no necesite una rebaja mucho más espectacular para decidirse, especialmente porque estas ofertas suelen cambiar sin demasiado aviso.