Hubo una época en la que los juegos de conducción no trataban únicamente de velocidad o precisión. También se trataba de romper todo lo que aparecía en el camino. Vallas, coches rivales, muros y cualquier objeto del circuito podían convertirse en parte del espectáculo. Ese espíritu regresa ahora con Trail Out, un título independiente que acaba de debutar en PlayStation 5 y que busca recuperar el caos destructivo de los clásicos del género. Medios especializados como Kotaku han destacado precisamente ese enfoque exagerado como uno de los rasgos que más diferencian al juego dentro del panorama actual de los títulos de conducción.
Un heredero espiritual del caos de las carreras clásicas
Desarrollado por el estudio independiente Good Boys y publicado por Crytivo, el juego es considerado por muchos jugadores como un sucesor espiritual de FlatOut, una saga muy recordada por su enfoque destructivo de las carreras.
La versión para PlayStation 5 llega después de varios retrasos. En un principio estaba prevista para finales del año pasado, pero el desarrollo necesitó más tiempo para pulir aspectos técnicos. Posteriormente, el proceso de certificación requerido para su publicación en la consola provocó un segundo aplazamiento.
Finalmente, el título ya está disponible para los jugadores de la consola de Sony, ampliando su presencia tras su lanzamiento previo en PC y otras plataformas.

50 coches, pistas destructibles y carreras impredecibles
Uno de los elementos principales del juego es su apuesta por el espectáculo. Trail Out incluye 50 coches diferentes divididos en varias clases, cada uno con características que afectan tanto a la conducción como a la resistencia ante los impactos.
Los circuitos tampoco se quedan cortos. El juego ofrece más de 50 pistas, ambientadas en distintos entornos que van desde zonas urbanas hasta escenarios más experimentales. Algunos trazados incluso adoptan diseños en forma de ocho para fomentar colisiones constantes entre los participantes.
Pero lo que realmente define la experiencia es el nivel de destrucción. Las pistas están repletas de objetos interactivos que pueden romperse, volar por los aires o bloquear el paso tras un choque. Barreras, estructuras e incluso edificios pueden formar parte del caos que se desata durante una carrera.
Este diseño provoca que cada competición sea distinta. Un accidente en el momento equivocado puede desencadenar una reacción en cadena que cambie completamente el resultado de la carrera.
Ragdoll, minijuegos absurdos y contenido adicional
El juego también recupera una de las mecánicas más recordadas de los clásicos que lo inspiran: la física ragdoll. En determinados modos, los pilotos pueden salir despedidos a través del parabrisas tras un choque especialmente fuerte.
Lejos de ser solo un efecto visual, este momento se convierte en parte de varios minijuegos. Los jugadores pueden intentar lanzar al conductor lo más lejos posible o apuntar a objetivos en desafíos que recuerdan a bolos o dardos gigantes.
La versión para PlayStation 5 también llega con varios paquetes de contenido incluidos desde el primer día, entre ellos Coches Legendarios, Vida de Lujo, Llantas de Acero y Especial Hunt 007.
Además, el juego seguirá ampliándose con nuevo contenido descargable en el futuro, algo que ya ocurrió en su versión original para PC, donde recibió actualizaciones gratuitas con modos poco convencionales como supervivencia contra zombis o combates armados entre vehículos.
Carreras donde el caos forma parte del espectáculo
Aunque el precio oficial de la versión para PlayStation 5 aún no se ha confirmado, en otras plataformas el título se vende alrededor de los 29,99 dólares en consolas y algo menos en PC.
Con su llegada a una nueva plataforma, Trail Out busca recuperar un tipo de carreras que durante años estuvo prácticamente ausente en el género. Aquí no se trata solo de cruzar la meta primero.
También se trata de provocar el mayor desastre posible mientras el circuito se desmorona a tu alrededor. Y en ese espectáculo caótico, cada choque puede convertirse en el verdadero protagonista de la carrera.