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Ciencia

La computación cuántica acaba de superar uno de sus mayores límites. Científicos lograron la primera teletransportación cuántica usando Internet convencional de alta velocidad

Un equipo de la Universidad Northwestern consiguió transmitir estados cuánticos a través de 30 kilómetros de fibra óptica mientras circulaba tráfico normal de Internet. El avance demuestra que el futuro Internet cuántico podría funcionar sobre la infraestructura que ya utiliza el mundo entero.
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Durante años, el Internet cuántico parecía condenado a existir únicamente dentro de laboratorios ultracontrolados, aislados de cualquier interferencia externa. El problema era brutalmente simple: la información cuántica es tan frágil que incluso el “ruido” normal de una red convencional puede destruirla antes de llegar a destino. Ahora, un grupo de científicos estadounidenses acaba de demostrar algo que cambia por completo ese escenario.

Por primera vez en la historia, lograron realizar teletransportación cuántica a través de un cable de fibra óptica convencional mientras ese mismo cable transportaba tráfico clásico de Internet de alta velocidad. En otras palabras: información cuántica y datos normales coexistiendo dentro de la misma infraestructura. Y eso acerca el Internet cuántico al mundo real mucho más rápido de lo que parecía posible.

Qué significa realmente “teletransportación cuántica”

Aunque el nombre suene a ciencia ficción, la teletransportación cuántica no implica mover objetos físicos de un lugar a otro como en Star Trek. Lo que se transporta es información cuántica. Más específicamente, el estado cuántico de una partícula.

El proceso se basa en uno de los fenómenos más extraños de la física moderna: el entrelazamiento cuántico. Cuando dos partículas quedan entrelazadas, sus propiedades pasan a estar conectadas sin importar la distancia que las separe. Una modificación en una afecta instantáneamente a la otra.

Albert Einstein llegó a describir este fenómeno como una “acción fantasmal a distancia”. Décadas después, terminó convirtiéndose en una de las bases más prometedoras de la computación cuántica.

En este caso, los investigadores lograron transferir estados cuánticos mediante fotones a través de más de 30 kilómetros de fibra óptica activa, todo mientras circulaban millones de señales clásicas de Internet. Ese detalle es el verdadero hito.

El enorme problema que los científicos lograron resolver

La computación cuántica acaba de superar uno de sus mayores límites. Científicos lograron la primera teletransportación cuántica usando Internet convencional de alta velocidad
© Shutterstock / Anna Bliokh.

Hasta ahora, el principal obstáculo para desarrollar redes cuánticas funcionales era la interferencia. La información cuántica es extremadamente sensible. Un mínimo ruido electromagnético, vibración o dispersión lumínica puede destruir el delicado estado cuántico necesario para la teletransportación. Y una red de Internet convencional está llena de ruido.

Por eso muchos expertos creían que las futuras redes cuánticas necesitarían infraestructura completamente separada y dedicada, algo absurdamente costoso a escala global. Pero el equipo de la Universidad Northwestern encontró una forma de esquivar el problema.

Según explicó Prem Kumar, director del estudio publicado en la revista Optica, los investigadores analizaron cuidadosamente cómo se dispersa la luz dentro de la fibra óptica y encontraron un “espacio” específico donde podían ubicar los fotones cuánticos minimizando la interferencia generada por el tráfico clásico. La clave estuvo en elegir con precisión la longitud de onda adecuada. Eso permitió que los estados cuánticos sobrevivieran incluso mientras el cable transmitía enormes cantidades de datos normales al mismo tiempo.

Por qué este experimento puede cambiar el futuro de Internet

La computación cuántica acaba de superar uno de sus mayores límites. Científicos lograron la primera teletransportación cuántica usando Internet convencional de alta velocidad
© Inqnet / A. Müller (Caltech).

El avance no significa que mañana vaya a existir un Internet cuántico global. Pero sí elimina una de las barreras más importantes que frenaban su desarrollo. Porque si las comunicaciones cuánticas pueden coexistir con la infraestructura actual, entonces el salto tecnológico deja de depender de reconstruir Internet desde cero. Y ahí aparece la verdadera revolución.

Las redes cuánticas prometen niveles de seguridad prácticamente imposibles de vulnerar mediante métodos tradicionales. También permitirían conectar computadoras cuánticas entre sí para multiplicar su capacidad de cálculo y procesar problemas imposibles para las máquinas actuales.

La computación cuántica ya apunta a transformar áreas como criptografía, inteligencia artificial, simulación molecular, medicina y desarrollo de nuevos materiales. Pero sin redes capaces de transmitir información cuántica de forma estable, gran parte de ese potencial quedaba limitado. Este experimento cambia la conversación.

El sueño del Internet cuántico ya empezó hace tiempo

La carrera por desarrollar redes cuánticas funcionales lleva años acelerándose. En 2022, investigadores de QuTech, en Países Bajos, lograron teletransportar información cuántica entre nodos no vecinos utilizando un nodo intermedio, un paso importante hacia futuras redes distribuidas.

Dos años antes, en 2020, científicos vinculados a la NASA y Fermilab alcanzaron una teletransportación cuántica de larga distancia, otro momento histórico para el sector. Pero el experimento de Northwestern introduce algo diferente: compatibilidad con el Internet que ya existe. Y eso lo convierte en uno de los avances más pragmáticos vistos hasta ahora.

Porque quizá el futuro de la computación cuántica no llegue reemplazando toda la infraestructura global, sino infiltrándose silenciosamente dentro de ella.

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