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Ciencia

El meteorito marciano más grande que se haya encontrado podría subastarse por U$4 millones

El meteorito NWA 16788 viajó unos 225 millones de kilómetros hasta llegar aquí, y cayó en el desierto del Sahara.
Por Ellyn Lapointe Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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Alguien lo suficientemente afortunado como para pagar millones de dólares podrá llevarse a casa el meteorito NWA 16788, que pesa 24 kilos y ha llegado desde Marte. Esta roca espacial que se descubrió en el desierto del Sahara en 2023 es el pedazo más grande del planeta rojo que se haya encontrado en la Tierra.

La casa de subastas Sotheby’s de Nueva York calcula que en la subasta de historia natural del 16 de julio podría venderse en hasta U$4 millones. La puja comenzará por U$1,9 millones. Sotheby’s describe al NWA 16788 como “un descubrimiento increíblemente infrecuente” que ha viajado 225 millones de kilómetros por el espacio antes de llegar a la atmósfera terrestre y caer en el desierto. Por su composición, los científicos creen que el meteorito se desprendió de la superficie de Marte debido a un potente impacto de un asteroide.

“El NWA 16788 es un descubrimiento de extraordinario significado, el meteorito marciano más grande que se haya encontrado en la Tierra, y el más valioso de su tipo que se haya ofrecido en una subasta”, declaró Cassandra Hatton, vicepresidente de historia natural y ciencia de Sotheby’s. “Este meteorito tan inusual brinda una conexión tangible con el planeta rojo, nuestro vecino celeste, que tanto inspira a la imaginación humana”.

La roca de color marrón rojizo es un 70% más grande que el mayor trozo de Marte que se haya encontrado en nuestro planeta, lo que lo convierte en un hallazgo singular, un espécimen geológico increíblemente infrecuente. Según Sotheby’s solo 400 de los más de 77.000 meteoritos oficialmente reconocidos provienen de Marte. La casa de subastas calcula que esta roca en sí misma representa aproximadamente el 6,5% de la masa total de todo el material marciano que hay en la Tierra.

Cómo se identifica a un meteorito

Fue un cazador de meteoritos el que descubrió a NWA 16788 exactamente dos años antes de la fecha de la subasta, mientras buscaba rocas espaciales en la región de Kefkaf en Nigeria, según The Meteorological Society. La organización documentó las características físicas de la roca: “superficie exterior entre gris y marrón, parcialmente cubierta con una corteza de fusión de gris a marrón”.

La corteza de fusión es una característica clave que diferencia a los meteoritos de las rocas terrestres. El exterior oscuro y pulido se forma cuando el meteorito pasa por la atmósfera de nuestro planeta a velocidades increíblemente altas. La fuerza del descenso comprime y calienta el aire a su paso, haciendo que su exterior se funda, y cuando el meteorito reduce su velocidad y deja de derretirse, esa última capa se enfría y crea un recubrimiento brilloso. Según Sotheby’s, la superficie del NWA 16788 también tiene regmagliptos, que son muescas poco profundas tal vez creadas por vórtices menores de gas caliente que transportan gotas de meteorito derretido que erosionan parte de la superficie mientras la roca espacial está cayendo a tierra.

Aparte de esas marcas, el NWA 16788 exhibe mínimas señales de erosión terrestre, lo que indica que es probable que haya caído en nuestro planeta hace relativamente poco tiempo, según explicó Sotheby’s. Después de su descubrimiento, el Museo de Astronomía de Shanghai recibió un trocito del meteorito para su identificación, y lo clasificó como shergotita, el tipo de meteorito marcianoque más abunda en nuestro planeta. Son rocas ígneas que se forman por la actividad volcánica de Marte y solidifican a partir del magma fundido.

Parece inusual que se subaste este meteorito en lugar de exhibirlo en un museo. Antes de llegar a Sotheby’s la Agencia Espacial Italiana de Roma y una galería privada de Arezzo lo exhibieron al público. Hay expertos a quienes no les atrae la idea de que quede oculto en la colección personal de algún comprador.

“Sería una pena que desapareciera en la bóveda de un oligarca. Tiene que estar en un museo donde se lo pueda estudiar, donde lo disfruten los niños, sus familias y el público en general”, le dijo a CNN Steve Brusatte, profesor de paleontología y evolución en la Universidad de Edimburgo. Julia Cartwright, científica planetaria y miembro independiente de investigaciones de la Universidad de Leicester, Inglaterra, no piensa lo mismo. “En última instancia, si no hubiera un mercado para buscadores, coleccionistas y vendedores de meteoritos, no tendríamos tantos como tenemos en nuestras colecciones, y ¡esto da impulso a la ciencia!”, le dijo a CNN.

Más allá de dónde termine, el NWA 16788 siempre servirá como recordatorio de las formas extraordinarias en que la Tierra interactúa con otros planetas en el sistema solar. Es posible que estemos muy lejos todavía de la exploración humana de Marte, pero cada tanto el cosmos nos trae un trozo del planeta rojo, ayudando a los científicos a descubrir los misterios de nuestro vecino celeste.

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