Desde el siglo XIX, los arqueólogos han encontrado huesos humanos y armas antiguas en el Támesis, despertando todo tipo de hipótesis. Un reciente análisis de estos restos ha revelado que datan de la Edad del Bronce y del Hierro, pero aún no está claro por qué terminaron en el fondo del río.
Los primeros hallazgos: Una batalla olvidada o algo más

El historiador HS Cuming fue el primero en documentar estos descubrimientos en el siglo XIX. Durante la construcción del puente Victoria, se hallaron cráneos humanos junto con armas de bronce y hierro.
Cuming teorizó que estos restos pertenecían a una batalla antigua librada en la ribera del Támesis. Sin embargo, con el tiempo, la idea fue cuestionada, y arqueólogos posteriores consideraron otras explicaciones, como rituales religiosos o sacrificios humanos.
En la década de 1980, los arqueólogos Richard Bradley y Ken Gordon retomaron el estudio de los restos. Encontraron que los objetos de metal junto a los huesos eran similares a los utilizados en prácticas funerarias de la Edad del Bronce, lo que reforzaba la teoría de un entierro ritual en el río.
El nuevo estudio y lo que revela sobre estos cuerpos
Un equipo de arqueólogos del Museo de Historia Natural de Londres, liderado por Nichola Arthur, ha analizado recientemente 30 esqueletos hallados en el fondo del Támesis.
Mediante pruebas de radiocarbono, los investigadores confirmaron que la mayoría de estos restos datan de la Edad del Bronce y del Hierro, con una antigüedad de entre 4.000 y 2.000 años.
Algunos esqueletos más recientes también han sido encontrados, aunque en menor cantidad. Se han identificado restos neolíticos, romanos, medievales y postmedievales, lo que sugiere que el Támesis fue utilizado como lugar de depósito de cuerpos a lo largo de los siglos.
Las principales hipótesis: Sacrificios o guerra
A pesar del análisis detallado, la razón por la que estos cuerpos fueron arrojados al río sigue siendo un misterio. Existen dos teorías principales:
- Sacrificios y rituales funerarios: Arthur y su equipo sostienen que los cuerpos podrían haber sido depositados en el río como parte de ceremonias religiosas. En otras culturas prehistóricas de Europa se han encontrado evidencias de este tipo de rituales con restos humanos en cursos de agua.
- Muertes en combate: Otros expertos, como Christopher Knüsel, creen que los cuerpos pertenecen a guerreros caídos en batalla. La presencia de armas junto a los cráneos refuerza esta hipótesis. Además, el Támesis ha sido un punto clave de comercio y abastecimiento de agua, lo que podría haberlo convertido en escenario de conflictos.
Un factor determinante en este debate es la presencia de traumatismos en algunos esqueletos. Knüsel argumenta que las heridas observadas podrían ser señales de violencia, lo que reforzaría la idea de enfrentamientos bélicos en la zona.
Los próximos pasos de la investigación

El equipo de Arthur continuará analizando las marcas en los huesos para determinar si las lesiones fueron causadas por combates o si los cuerpos fueron tratados de forma ritual antes de ser arrojados al agua.
Si se encuentran patrones de heridas mortales, la hipótesis de una guerra en la ribera del Támesis cobrará más fuerza.
Más de un siglo después de que HS Cuming planteara su primera teoría, la ciencia está cada vez más cerca de descubrir la verdad detrás de los esqueletos sumergidos en el río.
Fuente: Infobae.