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El misterio genético detrás de la apariencia de las mariposas y sus espectaculares colores

Un estudio de la Universidad de Chicago identificó el papel clave de un supergen llamado doublesex en el color y el mimetismo de las mariposas. Este hallazgo redefine cómo un solo fragmento de ADN puede crear tanta diversidad visual en la naturaleza.

Brillantes, hipnóticas y diversas, las mariposas son una de las expresiones más fascinantes de la evolución.
Sus alas —auténticos lienzos de color y geometría— esconden un código biológico que durante décadas desconcertó a los científicos: ¿cómo puede la genética generar semejante variedad visual?

Un estudio reciente, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) por investigadores de la Universidad de Chicago, acaba de resolver parte de ese enigma.
El trabajo demuestra que un único gen, denominado doublesex, es capaz de dictar los patrones cromáticos que definen la apariencia y el mimetismo de ciertas especies de mariposas.

Este hallazgo revela un nuevo nivel de sofisticación en la relación entre genética, evolución y belleza natural.


El gen que pinta las alas

El estudio se centró en la especie Papilio alphenor, una mariposa asiática célebre por su capacidad de imitar los colores de especies tóxicas para evitar a los depredadores.
El equipo liderado por Nicholas VanKuren y Marcus Kronforst descubrió que esta sorprendente habilidad depende del supergen doublesex.

“Machos y hembras de estas mariposas pueden presentar patrones completamente distintos con prácticamente el mismo genoma”, explicó VanKuren.
“De alguna forma, un solo fragmento de ADN es capaz de codificar estos fenotipos tan diferentes”.

En la práctica, las hembras utilizan doublesex para añadir manchas naranjas y negras sobre el diseño blanco y negro original, imitando así a especies venenosas. Los machos, en cambio, conservan la coloración clásica.
El resultado: una estrategia de mimetismo defensivo que mejora la supervivencia y, al mismo tiempo, impulsa la diversidad visual dentro de una misma especie.

El misterio genético detrás de la apariencia de las mariposas y sus espectaculares colores
© FreePik

Qué es un supergen y por qué cambia todo

En genética, un supergen es un conjunto de genes que se heredan juntos y controlan rasgos complejos, como el color, el comportamiento o la forma del cuerpo.
Normalmente, la expresión de estos rasgos requiere la interacción de varios genes distintos. Pero en Papilio alphenor, doublesex rompe las reglas: un solo gen actúa como orquesta completa.

Kronforst lo describe como “un ejemplo clásico de supergen”, pero con una singularidad: aquí doublesex no solo coordina, sino que interpreta toda la sinfonía del color por sí mismo.

El hallazgo ilustra cómo pequeñas variaciones genéticas pueden generar enormes diferencias visuales, una de las claves de la evolución.


Cómo lo descubrieron

Para descifrar el papel del gen, los científicos combinaron herramientas de secuenciación genómica y edición genética CRISPR.
Al manipular la actividad de doublesex, observaron cómo cambiaban los patrones de color de las alas en cada individuo.

El resultado fue revelador: las diferencias no se debían a mutaciones en la proteína del gen, sino a reguladores de ADN no codificante —los llamados elementos cis-reguladores— que modifican cómo y cuándo el gen se activa.
En otras palabras, doublesex controla su propia expresión como un “interruptor maestro” que decide el diseño final de las alas.

“Por primera vez sabemos en qué parte del genoma buscar los interruptores genéticos que activan los patrones de color”, explicó VanKuren.
El equipo halló que este mecanismo también se repite en otras especies del género Papilio, lo que sugiere un patrón evolutivo compartido.

El misterio genético detrás de la apariencia de las mariposas y sus espectaculares colores
© FreePik

Implicaciones para la biología evolutiva

El descubrimiento no solo explica el mimetismo de una mariposa, sino que redefine la manera en que entendemos la evolución visual.
Demuestra que la diversidad no siempre necesita una multitud de genes: a veces, basta un solo gen con múltiples “modos” de activación.

Este fenómeno aporta una nueva perspectiva sobre cómo surgen las adaptaciones en la naturaleza.
Según Kronforst, “la existencia de supergenes como doublesex ayuda a explicar cómo especies tan diferentes pueden compartir el mismo genoma base, pero mostrar apariencias totalmente opuestas”.


El lenguaje genético del color

Las mariposas, con sus infinitos matices, se confirman una vez más como un laboratorio natural para estudiar la evolución.
Sus alas no son solo un espectáculo visual, sino una manifestación tangible de cómo la biología combina arte y supervivencia.

El hallazgo del supergen doublesex invita a mirar cada mariposa como una obra maestra genética, donde un único gen actúa como pintor, compositor y arquitecto de la diversidad.

Fuente: Infobae.

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