La astronomía sigue sorprendiendo al mundo con escenarios dignos de la ciencia ficción. Un equipo internacional ha detectado un planeta que desafía lo que creíamos posible: orbita dos estrellas en ángulo recto, como si hubiera salido directamente de una película de Star Wars. El hallazgo, inesperado y único, abre nuevas preguntas sobre la formación de planetas y sistemas binarios.
Un hallazgo que nadie esperaba

El descubrimiento del planeta 2M1510 (AB) b no estaba en los planes de los investigadores. Mientras observaban dos enanas marrones con el Telescopio Muy Grande (VLT) del Observatorio Europeo Austral, en el cerro Paranal de Chile, detectaron alteraciones en sus órbitas que no encajaban con los datos conocidos. Estas variaciones apuntaban a una fuerza invisible que las influía, y tras semanas de análisis, la respuesta resultó fascinante: un planeta oculto ejercía esas fuerzas gravitatorias.
Amaury Triaud, investigador de la Universidad de Birmingham, lo resume así: «Fue un descubrimiento fortuito; no buscábamos un planeta así, pero los datos eran claros: algo tiraba de esas estrellas». Esta revelación coloca a 2M1510 (AB) b como el primer exoplaneta conocido que se mueve en una trayectoria polar en un sistema binario.
Un planeta y dos soles, al estilo Star Wars

La imagen de Luke Skywalker observando un doble atardecer en Tatooine ya no es solo ciencia ficción. El estudio, publicado en la revista Science Advances, describe cómo este planeta mantiene una órbita perpendicular al plano en el que giran sus dos estrellas anfitrionas, algo nunca antes registrado.
Thomas Baycroft, autor principal del trabajo, asegura que revisaron «todas las hipótesis posibles» y solo una coincidía con los datos: la presencia de un planeta en órbita polar. Las dos enanas marrones que conforman este sistema ya eran un hallazgo raro en sí mismas, descubiertas en 2018 por el telescopio Speculoos, pero la existencia de 2M1510 (AB) b las convierte en protagonistas de un sistema planetario sin precedentes.
Este descubrimiento no solo confirma que planetas como los de Star Wars podrían existir realmente, sino que también abre la puerta a nuevas teorías sobre cómo se forman y evolucionan los mundos en sistemas estelares dobles.