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El motor de la F1 2026 cambiaría de rumbo: Menos potencia eléctrica en carrera

La FIA propone una reducción significativa en la potencia eléctrica de los futuros motores de Fórmula 1. El objetivo: evitar estrategias conservadoras y mantener el espectáculo. Red Bull lo celebra, Mercedes y Honda no tanto. ¿Es este el giro más polémico en la nueva era híbrida?

La Fórmula 1 se prepara para uno de los mayores cambios en sus unidades de potencia desde la introducción de la era híbrida. Con la normativa de motores de 2026 ya definida, la FIA estudia ahora una modificación clave en la proporción de energía eléctrica para evitar el temido «lift and coast». El debate está servido y los fabricantes no ocultan sus discrepancias.

Una reducción que puede cambiar el ritmo de carrera

El motor de la F1 2026 cambiaría de rumbo: menos potencia eléctrica en carrera
© iStock.

La propuesta de la FIA consiste en reducir la potencia eléctrica disponible en los Grandes Premios, pasando de los 350 kW previstos inicialmente a 200 kW. Esta medida cambiaría la proporción actual de reparto de energía entre componentes eléctricos y térmicos —originalmente fijada en 50/50— a un 65/35 a favor del motor de combustión interna.

La razón detrás de este ajuste está en evitar que los pilotos tengan que conservar batería de forma excesiva durante las carreras. En circuitos con largas rectas, como Monza o Las Vegas, el riesgo de ver coches ralentizados por la gestión energética sería alto. Para mantener el dinamismo en pista y evitar frustraciones entre pilotos y aficionados, se propone limitar la dependencia del sistema eléctrico.

Aunque oficialmente se presenta como un «retoque menor», muchos equipos consideran que se trata de una modificación de gran calado que altera el espíritu original del reglamento.

Tensiones entre fabricantes: ¿Quién gana y quién pierde?

El motor de la F1 2026 cambiaría de rumbo: menos potencia eléctrica en carrera
© Red Bull Content Pool.

Las reacciones no se hicieron esperar. Red Bull y Ferrari están a favor del cambio. Para Christian Horner, jefe del equipo Red Bull, es una medida coherente: “Evitar el ‘lift and coast’ constante es positivo para el espectáculo. No lo impulsamos, pero si es por el bien del deporte, lo apoyaremos”.

Por el contrario, Mercedes, Audi y Honda se oponen con firmeza. Toto Wolff ironizó sobre la situación, calificando la discusión como una repetición innecesaria: “Llevamos años gestionando energía eléctrica. ¿Por qué este cambio ahora? Las reglas deberían ser iguales para todos, no reinventarse a mitad de camino”.

Ferrari mantiene una posición intermedia. Frederic Vasseur advirtió que subestimaron el impacto del reparto 50/50 sobre el peso y rendimiento del coche. Reconoce que la normativa de 2026 es el cambio más ambicioso en décadas, ya que afecta al chasis, combustible, motor y formato de competición. Por eso, insiste en la necesidad de transparencia entre equipos para evitar decisiones motivadas por la búsqueda de ventajas.

La reunión de la Comisión de la F1 podría definir el rumbo tecnológico de la categoría para los próximos años. Y aunque el objetivo declarado es mantener el espectáculo, el fondo de la discusión revela la complejidad de equilibrar innovación, rendimiento y estrategia en la máxima categoría del automovilismo.

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